martes, 10 de febrero de 2026

El toreo sevillano

¿Por qué en Sevilla se ha fraguado el toreo? La cantidad de toreros sevillanos es tanta. Hay tantísimos toreros sevillanos que me voy a fijar en los más trascendentales, es decir, en aquellos que con su toreo hicieron que el toreo evolucionara. 

El toreo, tal y como lo entendemos, es una obra de sevillanos y de cordobeses. El resto de los toreros, por importantes que hayan sido, en realidad están en un tono secundario.

También lo dijo el poeta santanderino Gerardo Diego, cuando dijo aquello de ángel sevillano o prez cordobesa y lo demás no pasa de manchego. Lo que quería significar es que los grandes arquitectos del toreo, han sido sevillanos o cordobeses.

¿Y por qué? Pues porque aquí estaba el toro que embestía bien. Cuando empieza a formarse, en el siglo XVIII, la corrida a pie profesional, tal y como ahora la entendemos, pues había un mosaico de toros por toda la geografía española, pero en general eran resabiados y embestían mal. Sin embargo, aquí había una casta, que era la casta de vista hermosa, que embestía mucho mejor que las demás.

Bueno, Utrera, que está a treinta kilómetros de Sevilla, es el solar de tres castas fundacionales, la casta Cabrera, la casta Vistahermosa y la casta Vazqueña. La que nos interesa es la casta Vistahermosa, unos toritos negros que antes habían sido de los hermanos Rivas y que ya tienen su presencia en la maestranza desde los años sesenta del siglo XVIII. Estos toros eran unos toros más nobles, son los toros que se han acabado imponiendo en todo el planeta de los toros y estos toros ayudaban a torear. 

Es decir, los toreros buenos surgen donde hay ganaderías que embisten bien y el toreo evoluciona donde está el toro que embiste bien. Eso se puede ver, por ejemplo, en el caso mexicano. Cuando se importan en 1908 aquellas vacas de saltillo y aquellos sementales, la ganadería mexicana empieza a embestir muy bien y surgen un montón de toreros mexicanos buenos que harán de México la segunda patria del toreo. 

Se puede ver en Salamanca. Mientras en Salamanca estuvo el toro castellano, no salían toreros. Cuando a partir de los años veinte se empiezan a importar ganaderías enteras desde Sevilla, pues se empieza a crear un caldo de cultivo que ha dado muchísimos toreros.

Lo estamos viendo en este momento en Extremadura. Extremadura, durante mucho tiempo, no era una tierra especialmente ganadera, de ganaderías bravas. Estaba el condado de la Corte, en Fuente de Cantos y poco más.

Pero, de repente, muchísimos ganaderos empezaron a poner los ojos en las de esas extremeñas y empezaron allí a llevar sus ganaderías o a crear ganaderías nuevas. Ahora las ferias están llenas de toreros extremeños. Donde está el toro que embiste bien, está el toreo.

Y en el siglo XVIII, el toro que embestía mejor, estaba aquí. Ese toro va a propiciar grandes tumultos en la ciudad de Sevilla. Luis Toro Buiza, en un libro que les recomiendo, Sevilla en la Historia del Toreo, un libro escrito en los años cuarenta, nos habla de los grandes tumultos que se producían en San Bernardo por ver la llegada de los toros y ver cómo los capeaban, hasta tal punto que el corregidor tomaba un montón de medidas infructuosas para evitar las aglomeraciones.

Es decir, el matadero sevillano se convierte en un foco de aprendizaje taurino desde el primer momento. Y del matadero sevillano surge la primera figura del toreo que conoce la historia de los toros, Joaquín Rodríguez Costillares. Digo que es la primera figura porque había habido bastantes antes de él, pero el primero que se hace rico matando toros es Costillares.

El primero que exige a la maestranza que le abonen una serie de dineros para salir con adornos en el vestido es Costillares. El primero que consigue de modo efectivo que su cuadrilla esté subordinada a sus decisiones y a su voluntad es Costillares. Sevillano, del matadero de San Bernardo.

Y Costillares tiene en frente un rondeño, a Pedro Romero, un tipo muy efectivo que mata muy bien. Y alumno de Costillares sale otro toreo sevillano muy importante, José Delgado Pepeillo. Estamos hablando del reinado de Carlos III, de la década de los 70 del siglo XVIII.

Esta es la primera terna de figuras del toreo conocida, con dos sevillanos y un rondeño. Y además representan tres arquetipos de torero que se van a ir repitiendo machaconamente a lo largo de todas las generaciones que van a surgir hasta ahora mismo. Costillares es el artista, el que torea bien.

Pedro Romero es el poderoso, el que domina los toros. Y Pepeillo ni torea bien ni es poderoso, pero tiene el favor de los públicos porque se arrima mucho. Y los toreros valientes siempre han entusiasmado a las multitudes.

Aparte tiene una personalidad muy generosa, es padrino de todos los bautizos que le proponen, por lo tanto es un hombre también muy popular. Luego Costillares tiene dos aportaciones. Inventa la verónica. 

Por favor, no piensen en una verónica de Morante de la Puebla, es una cosa bastante más arcaica, pero es el primero que lanza al toro de esa manera. Y luego también inventa la suerte del volapié para matar a los toros quedados, que será fundamental. Porque hasta entonces la forma ortodoxa de matar era matar recibiendo, pero claro, muchos toros estaban muy aplomados y no se prestaban.

Por lo tanto el volapié es un gran hallazgo de Costillares. Como se ve, Sevilla desde el primer momento, digamos que es la escuela del toreo. Pero también Madrid se erige desde ese primer momento como el palenque donde se dirimen las luchas de los toreros y se jerarquiza el toreo.

He dicho que Sevilla es Jerusalén, pero Madrid es Roma. Es así, desde ese momento ya. Luego hay que hablar de un lance sucedido en Madrid, que es la muerte de Pepe Illo en 1801.

Es la primera figura del toreo que muere y eso dio lugar a una catarata de versos, de poemas de ciego, de lamentos por la muerte del torero admirado. Fue un auténtico duelo nacional en una España donde todavía no había medios de comunicación, pero todo el mundo supo de su muerte y se lamentó de ella. Y por cierto, la muerte de Pepe Illo propicia que el Consejo de Castilla, que Godoy, prohíba las corridas de toros.

Esto a lo mejor les va a resultar muy sorprendente lo que les voy a decir, pero es una auténtica verdad jurídica. Godoy prohibió las corridas en 1805 y han estado prohibidas formalmente hasta 1991. Es decir, de 1805 a 1991 los toros han estado formalmente prohibidos.

Eran una cosa tolerada, pero la prohibición no estaba derogada porque para derogar una ley tiene que salir una ley posterior que la revoque. Y la primera ley taurina fue la de 1991. Por lo tanto, digamos que todo el esplendor del toreo se ha producido con los toros formalmente prohibidos.

Desde el punto de vista jurídico, que es una cosa de la que se ha hablado poquísimo. Los toros se han regulado por reglamentos que son normas de carácter inferior, pero formalmente estaban prohibidos. Y luego llega la Guerra de Independencia que supuso un enorme caos para la fiesta de los toros.

Y quien iba a sacarla de ese caos es un torero de Utrera, Curro Guillén. La copla decía, bien puede decir que ha visto lo que en el mundo hay que ver quien ha visto matar toros al señor Curro Guillén. Pero a Curro Guillén le mata un cabrera, es decir, un antepasado de los Miura en Ronda en 1820.

Y por tanto, esa renovación de después de la Guerra de Independencia hubo que dejársela a Paquiro, la década después, en la década de los 30. Paquiro, alumno de la Real Escuela de Tauromaquia de Sevilla. Porque en Sevilla hubo una Real Escuela de Tauromaquia que estaba en el matadero de San Bernardo y que tuvo su vigencia en tres años, 1830 a 1833.

El conde de la Estrella argumenta como objetivo de la escuela dotar a los toreros de los suficientes conocimientos profesionales para que no ocurran accidentes lamentables y los toros no les maten. Esa es la idea de la escuela. Pedro Romero se entera en Ronda que se va a abrir la escuela y se dirige al rey en una carta.

Bueno, Pedro Romero sabía escribir, pero esa vez contrató un escribano para que la letra fuera muy buena, diciendo que él quería el puesto y se le dieron. De segundo pusieron a Jerónimo José Cándido. Por allí pasa Paquiro, por allí pasa Desperdicios, un torero sevillano de Jelves, como Joselito, que tiene una vida de aventuras.

Que si fuéramos norteamericanos habría 20 películas sobre Desperdicios. Y, sobre todo, por allí pasa un tal Cúchares. Cúchares también es de familia de toreros.

Era hijo de un banderillero llamado Costuras que había ido con Costillares y era sobrino de Curro Guillén. Y Cúchares es el niño bonito de la escuela. A un torero tan severo y tan esquemático y tan sobrio como Pedro Romero.

Pedro Romero simplemente decía que había que cuadrar al toro para matar a recibir y que el resto eran adornos sin ninguna clase de mérito. Pues resulta que Cúchares tiene embobado a Pedro Romero siendo Cúchares todo lo contrario. Cúchares es un tipo absolutamente interesante.

Por cierto, fue hermano mayor del Cristo de la Salud en San Bernardo y allí está enterrado ahora mismo. ¿Y por qué Cúchares es un torero muy interesante? Porque con él se produce por primera vez el divorcio absoluto entre la crítica taurina y los espectadores de toros. La crítica taurina madrileña dice que Cúchares hace títeres, que es un mamarracho, que no torea.

Que el bueno es el chiclanero que simplemente se limita a cuadrar al toro para darle un estoconazo recibiendo. Que las monerías que hace Cúchares con la muleta no tienen mérito ninguno. Sin embargo, el público pide a Cúchares que siga toreando y que no mate al toro.

El público llama al toreo arte de Cúchares, que es una adjetivación que todavía utilizamos. Y el público, evidentemente, pone los ojos en un torero que no era un gran sometedor de toros, pero que era vistoso y que entretenía al público con la filigrana de sus suertes. Es muy importante este torero.

¿Por qué? Porque este concepto lúdico del toreo, alejado de la severidad rondeña, es el que se va a terminar imponiendo. Y ese divorcio que se produce entre la crítica y el espectador es un divorcio que ha llegado hasta nuestros días con otros toreros. Y al final, ¿quién tenía la razón? El público. 

El público. Por tanto, Cúchares es muy importante. Y al poco tiempo de Cúchares están dos sevillanos también.

El Tato, que era yerno de Cúchares y que acaba su carrera dramáticamente, porque en 1869 un toro le da una coronada en Madrid y le tienen que ampudar la pierna, pero era muy valiente. Y el Gordito. Al Gordito también hay que destacarle, porque igual que Cúchares es el primero que empieza a hacer pequeñas faenas de muleta, el Gordito bandillea tal y como ahora entendemos la suerte de banderillas.

Y del Gordito aprende lagartijo, ese conocimiento de lagartijo pasa guerrita, a todos los banderilleros que se conocen hasta ahora. El Gordito es el primero en banderillear tal y como ahora entendemos la suerte, cuadrando en la cara del toro y no atacando a traición. Por lo tanto, fue un torero muy importante.

Y luego llegan Lagartijo y Frascuelo, que ninguno es sevillano. Uno es cordobés y el otro es granadino, pero siempre se le consideró madrileño. Y después de Lagartijo y Frascuelo, que digamos que forman la pareja de más vigencia temporal en la fiesta de los toros, ya que se encontraron por primera vez en 1868 y la última vez que torearon juntos fue en 1890, después llegó Guerrita, cordobés también.

Es la primera vez en la historia que los sevillanos están opacados por otros. ¿Qué sevillanos están? Pues un nombre que les va a sonar, Fernando Gómez el Gallo, padre de toreros muy lustres después. Fernando Gómez el Gallo es un torero muy fino, sobre todo con el capote, pero que tiene muchas dificultades para matar y que tampoco tiene valor.

Está el Espartero, al que mata un toro de Miura en Madrid. Cuidado con el Espartero porque en ese momento nadie se está dando cuenta, pero el Espartero es la génesis de Belmonte. Y está Reverte, que merece un pequeño comentario, de Alcalá del Río, provincia de Sevilla.

Y digo que Reverte merece un pequeño comentario porque con Reverte se demuestra que no hay nada nuevo bajo el sol y que ese torero popular de Revista del Corazón que tanto hemos criticado y que yo también critico en estos últimos años, pues ya existía. Es decir, Reverte era muy guapo y atraía muchísimo público al tendido, sobre todo señoras, la copla de la novia de Reverte. Pero además era muy valiente.

Pero desde luego tienen muy poco que hacer con Guerrita, que es un torero muy poderoso. Entre Guerrita y Joselito está Bombita, un torero sevillano que tiene que luchar en un tiempo muy duro. Y hay que abrir un paréntesis especial, bueno, también está Antonio Fuentes, otro torero sevillano elegante, pero hay que abrir un paréntesis especial con un tipo llamado Rafael Gómez el Gallo.

Como ven, los sevillanos van configurando el toreo en todos los matices y en todas las facetas que ahora conocemos. Cúchares es el primero que busca una utilidad en la muleta distinta para el toro, busca lucimiento con la muleta. El Gordito revoluciona las banderillas.

Pues el Gallo también es muy revolucionario. No desde el punto de vista de la técnica del toreo. El Gallo es hijo de Lagartijo, como tantos de esa época.

Lagartijo fue un torero muy importante, quizá el torero más completo del siglo XIX y verdaderamente está en esa onda. Es decir, el Gallo no aporta una técnica moderna, pero el Gallo aporta otra cosa, que luego han explotado muchos otros toreros y sobre todo algún sevillano. El Gallo es el primer torero que hace rentables las tardes malas, las broncas y los escándalos.

Tiene una idea anticombativa del toreo. Hasta ahora el pundonor torero ha sido muy importante. Hay que quedar bien.

Al primero que le da totalmente igual quedar bien es al Gallo. Y es el primero que los fracasos le son tan rentables como los triunfos. La gente se lo pasa estupendamente viendo fracasar al Gallo.

Hay un ambiente de hilaridad que al público le gusta. Por lo tanto, el Gallo aporta toda una beta anticombativa del toreo que ha tenido sus descendientes hasta hace muy poco tiempo. Por lo tanto, es un tío en ese sentido muy interesante, con una personalidad enorme que generó un montón de anécdotas encantadoras que todavía se cuentan en las tertulias.

Pero, sobre todo, el Gallo digamos que es el pórtico de la Gran Revolución. La de Joselito y Belmonte. Sevillanos los dos.

Hay que hablar de Belmonte. Pero hay que hablar de Belmonte despojándole de todos los tópicos y de todas las falsedades que se han venido repitiendo durante años. El toreo actual es la suma de muchas aportaciones.

Y, desde luego, la aportación de Joselito y de Chicuelo, que es el gran olvidado de la historia del toreo y que también es sevillano, las aportaciones de Joselito y de Chicuelo son tan importantes como Belmonte. Eso que se ha dicho que Belmonte es el único padre del toreo actual es falso, porque las imágenes demuestran otra cosa. Pero sí que es verdad que Belmonte tuvo grandes aportaciones.

También Belmonte está rodeado de una atmósfera literaria de la que todos ustedes habrán participado leyendo, por ejemplo, el libro de Chávez Nogales. La técnica de Belmonte, Belmonte no la aprende en las noches de luna llena entablada, eso es literatura. La técnica de Belmonte se la transmite José María Calderón, sevillano también.

¿Y quién era José María Calderón? Un banderillero de Antonio Montes. Antonio Montes era un torero sevillano de segunda fila. Por cierto, estaba sordo y fue sacristán en Triana, en Santa Ana.

Antonio Montes era un torero de segunda fila que nunca triunfó en Madrid. Pero debía ser un torero muy extraño. Y es probablemente, con el Espartero también, quien empieza a cruzarse al pitón contrario.

¿Qué es lo que explotará Belmonte en las plazas? Es lo que hará sobrevivir a Belmonte en las plazas. Y, desde luego, es toda la base del toreo defensivo que se aplica hoy día. Muy probablemente, el Espartero y Antonio Montes lo intentaron.

No importa, Belmonte es quien lo cuaja en las plazas y quien lo explota. ¿Qué es irse al pitón contrario? Pues bueno, todos sabemos que el toro es un herbívoro y, como todos los herbívoros, tiene los ojos puestos a los lados. Entonces, tiene un punto muerto en la frente.

Punto muerto que ustedes mismos pueden tener ahora mismo en cuanto hagan así. En cuanto se pongan la mano en la frente van a ver como un toro y van a tener un punto muerto. Belmonte descubre que, poniéndose en ese punto muerto entre los dos pitones, el toro no te ve.

Saca la muleta por el ojo de fuera y desplaza al toro. Por lo tanto, Belmonte no era un suicida, como decían todos sus panejilistas y todos los escritores de la generación del XIV que no sabían nada de toros. Belmonte de suicida nada.

Belmonte era un hombre muy lúcido, que pensaba mucho y que aportó la técnica defensiva, que es la que se utiliza hoy día para protegerse de los toros malos. ¿Cuándo se cruza el torero? Pues a la hora de desplazar al toro ante una embestida difícil o incierta. Y luego otra cosa muy importante de Belmonte es que Belmonte es el gran esteta.

Si leemos las tauromaquias antiguas, sobre todo la de Paquiro, digamos que el canon ideal era estar completamente de frente al toro o completamente de perfil, pero con los pies juntos. Bueno, este era el canon ideal. Luego llegaba el toro y salían corriendo en desbandada, porque no tenían la técnica precisa para otra cosa, para estarse quietos.

Pero el canon ideal era ese, estar con los pies, con el compás cerrado. Belmonte, adelantando la pierna y sacando el pecho para afuera, con ese escorzo de tres cuartos, cambia para siempre la estética del toreo. Y esa estética, que es absolutamente novedosa y aportada por él, va a pasar como la más clásica y la más bonita.

Esas son las aportaciones de Belmonte. Que luego, la verdad es que lo van a mejorar mucho los toreros de los años 20. Seguramente tienen ustedes en la cabeza, por ejemplo, la Verónica de Curropulla, el primer gitanido de Triana al toro como tú de San Mateo, totalmente hacia adelante y con el capote por el suelo.

Rápidamente se perfeccionó esa estética, pero esa estética la aportaba Belmonte. ¿Y qué aporta Joselito? Pues Joselito creo, sinceramente, que es el torero más completo que ha visto la historia de las Corredas de Toros. De familia de toreros, sevillano de Gelbes.

Y Joselito es una persona que estuvo dominada, dominado por una afición verdaderamente irrefrenable. O sea, era un obseso, no había más horizonte para él que los toros. Tenía una enorme inquietud.

La aportación de Joselito es tremenda. Y murió jovencísimo, con 25 años. La pregunta es, ¿a dónde hubiera llegado el toreo si Joselito sobrevive? Es impresionante la aportación.

Joselito cambió el toro para siempre. De ese toro con aires de buey alto y con los pitones hacia afuera, Joselito los busca bajos y reunidos. Convence a los ganaderos para que tienten de distinta manera.

En lugar de buscar solo la pelea en el caballo, que había sido, digamos, el canon que buscaban los ganaderos durante todo el siglo XIX, les convence para que empiecen a ver el juego de las becerras en la muleta. Joselito es el impulsor del negocio de los toros tal y como ahora se entiende, con el apoyo a las plazas monumentales. Por cierto, hubo una aquí en Sevilla, de primera vida, la monumental de San Bernardo.

Y Joselito es el primero que empieza a experimentar con el toreo en redondo. Es decir, girar los pies y dar sucesivamente los muletazos por el mismo pitón. Además es que se puede ver, porque hay unas imágenes del 3 de julio de 1914 en Madrid, el día que mató siete toros teniendo 19 años, siete toros de Martínez, que se ve claramente cómo gira sobre los pies dejando la muleta adelante para que el toro repita.

O sea, es el primero que experimenta con el toreo en redondo, que es el toreo que se ha impuesto. Y Joselito verdaderamente…

Y Joselito verdaderamente no hace de ese toro en redondo la obsesión y el centro de la faena, como hará otro torero del que voy a hablar ahora, pero ya lo está haciendo. La faena de Joselito tiene muchas cosas. Se cambia mucho la muleta de mano, hace muchos adornos, mucha tocadura de pitón, pero siempre da una serie ligada en redondo.

Joselito muere muy joven, en el año 1920, y Belmonte se retira al poco tiempo. Por primera vez, luego volvería. Y aquí es donde aparece un torero absolutamente decisivo, Manuel Jiménez Chicuelo.

Uno de los más importantes de la historia del toreo y que verdaderamente ha sido absolutamente maltratado por la historia y por los historiadores. Un torero absolutamente ninguneado y que tiene una importancia capital en la historia de las corridas de toros. La pregunta, ¿por qué Chicuelo ha sido tan despreciado por los historiadores? ¿Por qué no se le ha dado la categoría que merece? Pues muy probablemente porque era desigual y su ánimo era quebradizo y de valor no andaba sobrao.

Y para imponerte en el toreo de tu tiempo hay que tener valor y capacidad de sacrificio y estar bien todos los días. Por incómodo y desagradable que resulte. Y aunque el toro no se preste.

Y en todas partes, ¿eh? No sé, tener que estar bien en Aranda de Duero, ¿no? Un día de septiembre con el cuerpo minado por cien miedos ya esa temporada y por cien viajes. Pues no tenía ese tesón ni esa voluntad. ¿Y por eso? ¿Por qué era desigual? Pues tiene en las historias oficiales del toreo, vamos a decir, un tratamiento secundario.

Pero Chicuelo es un torero fundamental. Quizá lo de menos es la Chicuelina. Lance al que todos han recurrido después para hacer los quites.

Pero Chicuelo lo primero que tiene, antes de hablar de su técnica, que es muy importante lo más. Pero también tiene otra cosa muy importante Chicuelo. Y es que cuando en las tertulias de aficionados se habla del estilo sevillano, en realidad todo el mundo está pensando en el toro de Chicuelo.

Ese toro a pies juntos, ese toro adornado, ese toro garboso, ese toro de cambio de manos. Es el toro de Chicuelo. Chicuelo crea ese estilo.

Explotado después por muchos toreros sevillanos. O sea, cuando se habla del estilo sevillano todo el mundo está pensando en Chicuelo. Eso ya es una cosa muy importante.

Belmonte había dicho, a partir de mí el toreo es una cuestión de estilo. Y el estilo de Chicuelo estaba absolutamente definido. O sea, da igual ver las fotos de Chicuelo de espaldas, se sabe que es él.

Tiene un toreo verdaderamente suyo, que luego copiarán otros. Pero sobre todo, la gran aportación de Chicuelo es que realiza la faena tal y como ahora la entendemos. Ya había hecho varias en México, porque el toro mexicano más suavón se prestaba más, pero la faena fundacional del toreo tal y como ahora lo entendemos es la que hizo al toro Porchaíto en la Plaza de Madrid el día 24 de mayo de 1928.

Aquella faena se sacó al toro con pases de telón y cuando se lo sacó a los medios lo que empezó es a dar series de naturales totalmente quietos, girando sobre los talones, ligando los naturales y despachando al toro con un pase de pecho. Y volvía y hacía lo mismo, un montón de naturales, girando sobre los talones totalmente quietos y despachando al toro con el pase de pecho. Esto ahora a ustedes les parece de lo más normal, porque es la faena que ven todas las tardes en Los Seis Toros, pero la primera vez que hizo la faena así, rimándola tal y como ahora lo entendemos, es Chicuelo.

O sea, Chicuelo es un antes y un después de la faena de muleta y además quieto, porque Joselito sí que es verdad que había toreado en redondo pero con mucho movimiento, mientras que Chicuelo consigue quedarse quieto. ¿Por qué? Porque es descubridor del hilo del pitón. Hasta Belmonte estaban todos en el ojo de dentro, entonces el toro les veía y se tenían que quitar. 

Lo de lagartijos, si no se quita usted, le quita el toro. Belmonte descubre el pitón contrario, pero el problema del pitón contrario es que desplazas tanto al toro que luego no hay forma de ligar el siguiente muletazo y entonces era lo que hacía Belmonte, el derechazo y un pase de pecho, pero no podía girar. Chicuelo ve que hay un punto intermedio, que es el hilo del pitón.

El toro te permite estar ahí porque te ve borroso pero no te ve del todo y simplemente echándole la muleta le pasas por tu frente pero no le desplazas tanto como estando cruzado. Entonces puedes girar y dar 1, 2, 3, 4, 5, el toro actual. Sevillano, muy maltratado. 

Está a la altura, Chicuelo, de Joselito y de Belmonte y de todos los demás. Y por tanto aquella faena supuso una enorme conmoción. Con los amigos que he comido, precisamente he comentado la faena porque a los críticos taurinos les pasó totalmente por encima, o sea, ni se dieron cuenta, pero quien se dio cuenta fue el público que estaba puesto de pie antes de que Chicuelo entrara a matar agitando los pañuelos y quien se dieron cuenta fueron los toreros.

Y ahora hay que meter en la historia a un torero que no es sevillano, que es cordobés, que es Manolete. Manolete impone definitivamente el toreo de Chicuelo. ¿Por qué Manolete lo impone? Pues porque tenía un valor sobrehumano que Chicuelo no tuvo y también, todo hay que decirlo, le ayuda el toro de los años 40 que ya tenía una selección mucho más depurada.

Si se dan cuenta, en realidad el toreo de Chicuelo y de Manolete es el mismo. Lo que cambia es su configuración estética porque Chicuelo era bajito y regordete y de brazos cortos mientras que Manolete es el ciprés de sí, los alto, con los brazos largos, pero en realidad el toreo es el mismo que es el giro quieto sobre los talones dando muletazos sucesivos por el mismo pitón. Manolete es quien impone definitivamente el toro de Chicuelo, pero Manolete tiene enfrente a un torero fuera de lo común que es Pepe Luis Vázquez.

Si Pepe Luis Vázquez hubiera tenido un poco más de presencia de ánimo, se hablaría de los años 40 en términos tan gloriosos como de los años 10, los años de Joselito y Belmonte. Pepe Luis ha sido de los toreros más completos que ha habido, una cabeza muy clarividente, un gran conocedor del toro y luego además un gran intérprete del toreo por los dos palos. Cuando giraba a pies juntos toreaba a lo Chicuelo, pero cuando echaba la pata para adelante y el pecho hacia afuera toreaba a lo clásico Belmonte también como nadie.

Porque también ahí se produce una cosa muy curiosa y es que mucha gente empieza, sobre todo Pepe Luis, empieza a girar como Chicuelo y como Manolete pero echando la pata adelante como Belmonte y es la configuración del toreo más clásico que se entiende ahora. Pepe Luis fue absolutamente excepcional. La prueba es la admiración que le tenía Manolete que por lo visto a veces decía, cuando a Pepe Luis le salió un buen toro, le decía al tercer compañero del cartel que vamos a disfrutar viendo torear a un torero que sabe torear.

El problema de Pepe Luis es que no tenía la presencia moral para aguantar el ritmo que imponía Manolete en un torero que estaba bien todas las tardes, pero Pepe Luis fue un grandioso torero. Y en ese momento, al poco tiempo, surge otra auténtica celebridad que es Pepín Martín Vázquez. Hay una película, Currito de la Cruz, rodada en el año 47, el año de la muerte de Manolete, pues en la película Currito de la Cruz del año 47, en la que Pepín Martín Vázquez es protagonista, pues le ruedan dos tardes de toros en Madrid.

Una corrida de Felipe Bartolomé y una corrida de Bórquez, una corrida de La Beneficencia, por cierto, la última que toreó a Manolete. Las imágenes para la película son imágenes de verdad de aquellas dos tardes. Les aconsejo que lo vean.

La mayoría de los toreros, digamos, que envejecen muy mal en el celuloide. El paso del tiempo los asesina. Mientras que las imágenes que hay de Pepín Martín Vázquez de los años 40 son de una perfección deslumbrante.

Ha habido toreros que después han toreado de maravilla, pero no mejor. O sea, Pepín había logrado una enorme perfección en los años 40. El problema es que unos pocos días antes de la muerte de Manolete, un concha y sierra en Valdepeñas le dio una coronada gravísima que le quitó del camino.

Pero Pepín es un auténtico adelantado a su tiempo. Pepín torea en los años 40 como en los 60, 20 años después van a torear Camino y Elviti. Se puede hablar de Manolo González, un torero muy importante también en ese momento, de Manolo Vázquez, un torero muy puro, pero sin duda, y de Diego Puerta, el espartero del siglo XXI, un torero valentísimo.

Y además, Diego Puerta es un torero que no ha tenido sucesor, porque era muy valiente, pero a la vez muy pinturero, que es una mezcla que se ha dado poco, porque normalmente los valientes son toscos y los pintureros no tienen valor. Puerta fue un torero excelente, pero sin duda, el gran torero de esos últimos tiempos sevillano es Paco Camino. No Curro Romero, Paco Camino.

Resulta sorprendente que un torero de camas sevillano, que ha atesorado tantísimas cualidades en su persona, no haya sido valorado ni querido en esta plaza. Resulta sorprendente. Un día le dije... Bueno, yo de vez en cuando, cuando me cruzaba con él, hablaba con él.

Y le dije dos cosas en dos días distintos que le gustaron mucho. Un día le dije, maestro, solo le ha faltado poner banderillas para ser perfecto, le encantó, me hizo así. Y otro día le dije, maestro, la faena que usted hizo al toro navideño en Querétaro, en México, en el año 76, para mí es la mejor faena de la historia del torero.

Y se me quedó mirando y dije, ¿estás seguro? Digo, completamente. Y me dijo, pues desde luego es la mejor que yo he hecho. Camino ha sido un torero absolutamente extraordinario.

Por lo tanto, dejo aquí el interrogante ante todos ustedes. No me explico que no tuviera en la maestranza el cartel que sí tenía en todas partes. En México era un ídolo... Por cierto, igual que Chicuelo había sido.

En México era un ídolo, pero un ídolo masivo. En Madrid el cariño que se le tenía a Camino era una cosa especial. Es todavía quien más orejas ha cortado en la feria de San Isidro, en su historia.

En el norte tenía también muchísimos partidarios. Y paradójicamente en Sevilla no. Camino ha sido extraordinario.

La prueba también es que, lo que he dicho antes, mientras que la mayoría de los toreros envejecen muy mal en el celuloide, las faenas de Camino, hechas en el año 67, 68, 71, se ven ahora mismo y son deslumbrantes. Y otra cosa, la frialdad del celuloide. No es lo mismo la emoción de la plaza que estar delante de una pantalla en el salón de tu casa.

Y Camino te levanta. ¡Qué sutileza! ¡Qué alegría! ¡Qué cabeza! ¡Qué pureza en todo lo que interpretaba! ¡Qué largura en el muletazo! Camino ha sido un torero excepcional. ¿Eh? Uno de los mejores toreros resúmenes que ha conocido la fiesta.

Vuelvo a repetir. ¿Y por qué este ambiente? Pues muy fácil, porque aquí había ganaderías muy buenas que vestían muy bien. Y es donde se aprende, en los tentaderos.

Y luego, porque por toda esta decantación histórica había un ambiente profesional excelente. Banderilleros retirados que se lo saben contar al muchacho. Por ejemplo, en Madrid somos jueces.

Porque es la plaza que, digamos, que decide la jerarquía. Pero no somos buenos pedagogos. Enseñamos muy mal el toreo.

Aquí hay un excelente ambiente profesional. Y cuaja en tipos como Paco Camino. Un torero excepcional.

Claro, en esos mismos años hay que hablar de Curro Romero. Un torero muy artista. Un torero que, siendo totalmente belmontino, sin embargo, hereda la faceta tumultuosa de Rafael el Gallo.

Todo un personaje. Evidentemente, está claro que el torero, ante todo, es un seductor de públicos. Y Curro Romero era un excelente seductor.

Y las corridas en las que estaba metido eran distintas. Para sus detractores y para sus defensores. Pero era un día especial.

Por lo tanto, Curro Romero ha sido un torero muy importante. Que ha tenido una gran personalidad. Y no tiene que salir en esta conferencia.

Evidentemente. Hay que citar a Espartaco. Un profesional muy concienzudo.

Que fue capaz de mandar en el Toro de los 80. Quizá también por renuncia de Ugeda. Y también hay que citar a Espartaco porque, digamos que, Espartaco contradice el tópico.

Siempre, cuando se habla de toreros sevillanos, estamos pensando en un torero muy artista. Espartaco no era artista. Pero tenía tras de sí unas cualidades admirables.

Conocimiento del toro. Conocimiento de la lidia. Una técnica perfecta para el toro de los años 80.

Que era un toro que generalmente tenía poca fuerza. Y al que no se le podía obligar. Es decir, un gran profesional.

Como se ve, en Sevilla hay toreros de todos los palos. Siempre tenemos en la mente a los más artistas. Ha habido toreros muy buenos de los demás palos.

¿Por qué? Porque hay un gran ambiente profesional y de ganaderías. Y, por último, y ya con esto quiero cerrar la intervención para no ser muy pesado. Porque, como dijo Belmonte, las faenas tienen que ser cortas y de pases largos.

Y no largas y de pases cortos. Entonces, yo quiero que esto sea corto pero con conceptos profundos. Pues hay que hablar del momento actual que a mí me produce una enorme ilusión.

Es decir, ese pesimismo que ha instalado entre la mayoría de los aficionados es un pesimismo que yo no comparto. Yo estoy encantado. Porque ahora mismo hay en Sevilla tres toreros absolutamente excepcionales que están haciendo historia.

Y que vamos a poder decir dentro de unos años a los nietos y tal que les hemos visto muchas veces. Hay tres toreros extraordinarios. El primero, Morante.

Morante es un torero absolutamente enciclopédico. O sea, ha tenido una enorme inquietud por empaparse en la historia del toreo y ha incorporado a su repertorio todo lo mejor de los más grandes. Banderilla muy poco, pero cuando de vez en cuando coge los palos, yo en la plaza es al mejor que he visto.

En la variedad del toreo de capa, en los inicios de faena, recuerda a Joselito el gallo. Pero en el centro de la faena, cuando busca el pitón contrario y echa el pecho hacia adelante, recuerda a Belmonte. Pero cuando empieza a adornarse y a girar sobre los talones, recuerda a Chicuelo.

O sea, Morante de la Puebla concentra en su persona lo mejor del toreo sevillano de todos los tiempos. Es un auténtico lujo. Y además, a pesar de todo lo que se ha dicho, es un torero que es muy regular, que no hace falta viajar en su cuadrilla para verle bien, como se dijo de algún otro torero.

Es un torero que generalmente está muy bien. Luego tiene un gran conocimiento del toro y de la lidia. Cuando el toro no le gusta o cuando el toro es muy malo, le machetea con una gran torería.

Y luego, con el capote, para mí es el mejor que ha habido. Porque ensambla a la perfección los dos palos de buenos capoteros que hasta ahora ha habido. Hay un palo del capotazo gitano, con Rafael de Paula como máximo intérprete, y hay otro palo de la Verónica sedosa y amplia, que sería Antonio Ordoñez el máximo exponente.

Pues Morante tiene las dos a la vez. El juego de brazos y la cintura quebrada de Paula, pero además con una cadencia y un temple increíbles, y además con un ajuste tremendo, porque se los pasa más cerca que Paula y Ordoñez. O sea, ver cuajar con el capote un toro a Morante es una cosa verdaderamente portentosa.

Y lo hemos podido ver muchas veces. Y luego, con la muleta, lo que me admira es su honradez absoluta. O sea, Morante nunca nos torea, Morante solo va a torear al toro, porque hay muchos toreros que nos torean.

Morante solo va a torear al toro. Es decir, Morante va, el toro le va a durar lo que le va a durar, que a lo mejor es poco, pero lo que le va a hacer es extraordinario, absolutamente quieto, sin perder pasos, todo en una baldosa y ajustadísimo. Es un muletero, se habla mucho del arte de Morante, que desde luego Dios le ha dotado de un enorme talento, pero se habla poco del valor de Morante y Morante tiene un valor descomunal para torear así con el capote y para pasarse a los toros tan cerca con la muleta.

e parece un torero verdaderamente excepcional. Sé, sabemos todos que tiene muchos problemas. Y yo lo que deseo es que esos problemas, que por lo visto son de muy difícil curación, pues no le impidan que siga dando sus lecciones magistrales en los ruedos.

Y tiene dos sucesores, y además digamos que cada uno a uno de los lados del río. Juan Ortega es muy trianero. Por cierto, hemos visto a veces, el año pasado, hace dos años, hace dos años el día del rabo de Morante, Juan Ortega con el capote, rozó lo sublime.

Y el año pasado hizo una faena de muleta, Juan Ortega, verdaderamente prodigiosa. Es un torero, como digo, muy trianero, muy de pata pa'lante, muy de pecho hacia afuera, pero hace todo con una suavidad, con una cadencia, con un sentimiento, con una despaciosidad, que a mí es un torero que me emociona. Representa muy bien lo que ha representado Triana, Belmonte y los perfeccionadores estéticos del belmontismo, Cagancho, Curropuya.

Pero al otro lado del río está Pablo Aguado. Y a Pablo Aguado a veces le veo cosas tan sutiles y tan exquisitas que pasan por delante del público y el público no las ve, y solo se dan cuenta los muy buenos catadores del toreo, los muy buenos aficionados. Tal es su exquisitez, su perfección.

Es un torero quizá más de acariciar que de obligar en la embestida, pero acaricia a la perfección y es un canto a la naturalidad, porque el torero actual tiene dos defectos. Uno, bueno, tres, las faenas son muy largas y nos aburren mucho, creo que estamos de acuerdo en esto. Luego hay desajuste, es verdad que se torea con mucha técnica, pero al toro se le pasa lejos.

Y luego hay mucha postura de tablao, sin naturalidad ninguna, mientras que Pablo Aguado es la naturalidad absoluta. Es un toreo sin ningún, ¿cómo decir?, sin ninguna afectación. Por cierto, recuerda a muchos toreros del pasado y me recuerda Antonio Bienvenida, nacido en Caracas, torero de Madrid, pero sevillano de corazón.

Antonio Bienvenida es un torero muy sevillano y que, por lo tanto, tenía que salir en esta relación de buenos toreros sevillanos. Y hablando de Antonio Bienvenida, Pepe Luis Vázquez, hijo, me ha recordado mucho más a Antonio Bienvenida que a los Vázquez, pero esto es un paréntesis, no nos despistemos. Pablo Aguado de vez en cuando es de una sutileza absolutamente extraordinaria y con una naturalidad increíble.

Y luego torea con el capote en otro palo distinto a Juan Ortega, también con una sutileza y con una elegancia primorosa. Por lo tanto, ahora mismo mi cartel es ese. Hay toreros sevillanos muy interesantes de otros palos, por ejemplo, Borja Jiménez, un torero muy poderoso que puede tener un largo recorrido en la fiesta y que es un torero al que yo admiro.

Pero mi cartel preferido es Morante, Juan Ortega, Pablo Aguado. Juan Ortega representando lo belmontino, por así decir. Pablo Aguado representando lo chicuelista, por así decir.

Y Morante absorbiendo todo y siendo el Dios Padre que lo tiene todo. Me parece una cosa verdaderamente prodigiosa. Y claro, yo estoy encantado porque parece que vamos a tener la oportunidad de verlos muchas tardes en la próxima Feria de Abril.

Por lo tanto, el toreo sevillano está en su mejor momento. Y, desde luego, otra vez, creo, lo digo sinceramente, otra vez Sevilla tiene el cetro del buen toreo, que en alguna ocasión se le ha escapado, porque también surgen de vez en cuando toreros buenos de otros sitios. Ahora mismo el cetro del buen toreo lo tiene Sevilla.

Por lo tanto, yo creo que esos comentarios pesimistas de Taberna verdaderamente no tienen ninguna relación con la realidad. Porque hay toreos excelentes y que hay toreos que reivindican lo mejor de la tradición sevillana. Que, como he dicho, la tradición sevillana es la tradición del toreo, porque aquí se inventó.

Porque con el permiso de Madrid, que es Roma, y de Córdoba, que fue muy importante, pues Sevilla es la Jerusalén del toreo. Y, por eso, quizá el sitio donde suelo estar más a gusto es precisamente aquí, yo, que soy de Madrid. Muchas gracias.

jueves, 29 de enero de 2026

Lagartijo y Frascuelo

 

Vamos a hablar de la época de Lagartijo y Frascuelo, que fue apasionante.

El palenque principal donde compitieron Lagartijo y Frascuelo fue la Plaza de Toros de la Fuente del Berro, de Madrid. Entre la plaza de la Puerta de Alcalá y éste, Lagartijo toreó  412 veces..

Cúchares, en la primera plaza, toreó 300, no se sabe exactamente, pero quizás son 360. Currito, el hijo de Cúchares, también tiene unas cifras espectaculares en esa época; debe tener en la plaza antigua unas 290 o 300 tardes. Tiene el récord de apariciones en una temporada, 30, en la plaza de Madrid. las primeras figuras de hoy a lo mejor en toda su carrera pisan 30 veces en Madrid, en carreras de 20 años.

En Madrid ha habido tres plazas de obra. La primera es la de la Puerta de Alcalá, que estaba en el arranque de la actual calle Claudio Cuello; su existencia abarca de 1764 hasta 1874. Luego estuvo la plaza de la Fuente de Berro, que estaba donde ahora el Palacio de los Deportes, al final de la avenida de Felipe II; su vida abarca de 1874 a 1934. La última es la plaza de Las Ventas, que se inauguró en 1931.

En Madrid ha habido además otras muchísimas plazas, plazas de suburbios, como Tetuán de las Victorias o Vistalegre. En Carabanchel hubo por lo menos tres plazas llamadas Vistalegre; la primera se inauguró en 1846 y era octogonal, hecha por un grupo de aficionados.

La competencia (o coaboración) del Lagartijo y Frascuelo ha sido la más larga que ha existido en la historia de la fiesta de los toros, porque se ven las caras por primera vez en el Corpus de Granada de1868 y Frascuelo se retira en 1890; Lagartijo continuará tres años más. Fueron casi 25 años de actuaciones en una relación que fue fructífera para la fiesta. Fue una competencia que apasionó al público de la época, donde había dos bandos irreconciliables, lagartijistas y frascuelistas.




Y además, en una competencia tan larga, hay fases. Hay una primera fase que es de competencia real. Yo voy por ti, tú vas por mí. Y eso empezó, que fue el 11, el día 11, cuando fueron a Granada, empezaron el día 9, y torearon cuatro corridas En las dos primeras no pasó mucho y en la tercera fue cuando empezaron a hacer quites a ver cuál era más arriesgado y acabaron los dos tumbados en el suelo delante del toro. Y entonces el presidente les llamó al parco para advertirles y para arrogarles que no hicieran esas temeridades. Sí, que eso es una tontería y que podría llevar a las consecuencias.

es una historia taurina muy interesante, ahora muy desconocida, pero yo creo que antes de nada hay que introducirlos en el contexto histórico. Entonces, digamos que es una cosa absolutamente artificial, porque lagartijos y frascuelos también son consecuencias de una época, hijos de su tiempo y de un modo de pensar.

Es decir, el siglo XIX se define fundamentalmente por la lucha entre liberales y conservadores. Bueno, pues esa lucha entre ese bipartidismo que hay en el siglo XIX se traslada a las plazas de toros con Lagartio de Frascuero. Entonces, vamos a poner un poco a Lagarto de Frascuero en su contexto histórico.

en el siglo XIX. se inicia una competencia en términos, a veces, vamos a decir, guerras civilistas. Se inicia una competencia entre liberales y conservadores que hará que el siglo XIX sea un constante sobresalto. carlistas, pues vamos a decir que, aparte de la rama carlista, con la que hay tres guerras, como he dicho, pues en el bando, vamos a decir, partidario de Isabel II, pues hay dos facciones claramente enfrentadas, liberales y conservadores, que se estarán dando de palos constantemente y que harán que la situación política sea absolutamente insostenible. Es la permanente lucha entre una forma diferente de ver España y todos siendo monárquicos en el fondo. Eran las dos familias que habían apoyado a Isabel II, pero que se llevaban entre ellas muy mal. Cuando había unas elecciones, el que perdía las elecciones no aceptaba el veredicto e inmediatamente había un pronunciamiento militar.

Y los toreros estaban divididos, había mucho toreros que era de la milicia nacional, lo que llamaba milicia nacional, que era una especie de ejército popular, y otros que eran absolutistas. Como los sombrereros, por ejemplo. Ya en época de Fernando VII, ¿no? Es decir, los sombrereros son absolutistas totales, Manuel Lucas Blanco es absolutista total, mientras que Juan León era liberal, por ejemplo. Claro. O en Gúchales, posteriormente también fue liberal. Hasta tal punto fue liberal que es quien paga el entierro de Mendizábal, el desamortizador.

Entonces, España está completamente dividida entre liberales y conservadores. y en medio de esa convulsión aparecen Lagartujo y Frascuero, que digamos que trasladan al ruedo de las plazas de toros esa bipolarización.

Además es muy curioso. Lagartujo y Frascuero se ven en Granada en 1868, justamente el año de la gloriosa que inaugura el sexenio revolucionario. Es decir, hay una revolución en 1868 para echar a Isabel II... ...y lo consiguen... ...luego... ...se llegará... ...a la monarquía... ...de Amadeo de Saboya... ...un rey italiano... ...que trae al general Prim... ...que dura muy poco... ...y luego se llegará... ...a la primera república... ...que va a ser... ...un constante desastre... ...y eso termina... ...con el pronunciamiento de Sagunto... ...del general Martínez Campos... ...en 1874... ...que trae... ...del exilio... a...Alfonso XII... ..

Es muy curioso, el pronunciamiento de Sagunto es en 1874, justo el año que se inaugura la plaza de Madrid. No, si son cosas curiosas. Es una curiosidad, es decir, lagartos y frascos los encuentran por primera vez justo el año de la gloriosa y cuando el pronunciamiento de Sagunto que va a dar lugar a la restauración es el año que se inaugura la plaza de toros de la carretera de Árbol. Es decir, es el año donde digamos que... empieza a haber una tranquilidad que hasta entonces no había existido porque había sido un auténtico sobresalto a la política española.

Sí, nos hemos saltado, por ejemplo, el bienio liberal, donde ocurrió la famosa bicalbarada y donde hay un personaje que es absolutamente interesantísimo. Pucheta también, al final le mataron. Pero Pucheta fue el jefe de las barricadas y el que mató a Francisco Chico, que era el jefe de la policía. Hay dos versiones, una que él lo mandó a fusilar y otra que mandó a todas las mujeres, que Francisco Chico les había puesto a su marido y los metió al cárcel. Y con tijeras las mataron al jefe de policía, que ya estaba, por cierto, bastante enfermo. Y eso es otro torero.

Lo que quiero decir es que fue un siglo absolutamente interesantísimo y la mezcla toros y política es absolutamente maravillosa.

Entonces, la restauración viene con el pronunciamiento de Sagunto en 1874, que va... dar lugar a varias cosas que estabilizan a la nación. Una primera, el fin de la tercera guerra carlista en 1876 y ese mismo año, el de la proclamación de la constitución promovida por Cánovas del Castillo.

Al final se llega a un arreglo, es decir, se llega al turnismo político. Para evitar pronunciamientos y para evitar esta clase de cosas, se van a turnar liberales y conservadores al frente del gobierno. Los conservadores van a estar encabezados por Cánovas del Castillo y los liberales por Sagasta. Fue un acuerdo para evitar derramamientos de sangre y para tener la fiesta en paz, pero el régimen resultante fue un régimen muy corrupto.

Dominadas por el caciquismo y que al final, pues, el sistema de la restauración tiene una crisis grave con... con la pérdida de las colonias en 1898, precisamente cuando Guerrita ya... Se han ido Lagartigas y Frascuolo y Guerrita está mandando.

Y luego, digamos que, tras el paréntesis de Primo de Rivera, pues la restauración desemboca en la República y en la Guerra Civil. Es decir, como se ve, una etapa muy convulsa. Bueno, pues en toda esa convulsión y en ese enfrentamiento constante, pues de 1868 a 1890 está Lagartigas y Frascuelo.

A Lagartijo se le atribuía ideología liberal, mientras que a Frascuelo se le atribuía ideología conservadora, a pesar de haber formado parte en la gloriosa del Batallón del Aguardiente.

Sí, pero el Batallón del Aguardiente era mucho más anticarnista que otra cosa. O sea, era fundamentalmente anticarlista. Y eso me parece que fue el duque de Sexto que lo montó. Fíjate... determinadas clases sociales a Frascuero y es verdad que él era muy torero y el torero de esos... de los toros crudos, como diría Juan León, ¿no? O sea, de los que le gustaba ir de copas, de lo que se gastaba el dinero... Fachen dos. Tanto pagado... Hizo barbaridades de estas como, por ejemplo, entrar en un café en un caballo... O la historia del perro. O la historia del perro Paco también... O sea, te quiero decir que tiene muchas anécdotas

que Lagartijo tiene muy pocas. Era un hombre muy callado, muy sensato. Siempre andaba con gente de cierta clase social y haciendo más o menos locuras.

Pero bueno, ante todo anticarlista. Hay una anécdota que seguramente la conocerás de Chinchón. El cura de Chinchón. Que sería muy partidario. El cura de Chinchón tenía un cura que era carlista. Muy partidario de... Frascuero a Chinchón.

Hay que decir antes que Chinchón y Frascuero tienen una relación muy íntima porque la primera gran cogida que tuvo Frascuero por los años 63, 62, fue en Chinchón y le acogieron y estuvo en el pueblo durante dos meses en casa de una familia o en una posada, exactamente no lo sé. y recuperándose y desde ese momento Chinchón era como su segundo hogar. Entonces iba bastante a Chinchón. Bueno, hasta el punto de que las tablas que actualmente hay en la plaza de Chinchón eran las de la plaza de la Puerta de Alcalá, que llevó Frascuero. Que las compró para regalarlo al pueblo de Chinchón.

Y entonces, cuando llegó a hablar con el cura de Chinchón... No, tenía un cura que era muy carlista. Entonces, cada vez que llegaba Chinchón a toda la chabalería, le juntaba y le daba dos perras, o dos reales a cada uno, con una condición. Ir a apedrear a la casa del cura.

También para referirse en toda la zona de Chinchón, de Morata, del sureste de la provincia de Madrid, para referirse a algo que sucedió hace mucho. Dicen, eso pasó cuando trajo el pan Frascuelo. Porque resulta que hubo una nevada enorme que dejó incomunicado a todos los pueblos y Frascuelo llevó el pan desde Madrid para que comiera toda aquella gente. O sea, un tío romboso. Pero entonces, ¿qué pasó?

Pues que siempre se ha atribuido a Frascuelo una ideología, vamos a decir, conservadora. Digamos, siempre el cliché era la gente conservadora era de Frascuelo, mientras que la gente liberal era de Lagartijo. Bueno, sí, exactamente. Ese es el cliché, ¿no? Es decir, conservadores, Frascuelo, liberales, Lagartijo.

Yo creo que en realidad los dos eran apolíticos. ¿Era el mismo cliché? para que lo entiendan a la gente, que ahora tienen los espectadores de un partido de fútbol cuando dicen los del Madrid conservadores y los del Atleti, unos son más de derecha y otros más de izquierda, y eso es absolutamente falso, yo creo que es tan falso como los partidarios.

Yo creo que eran los dos, eran apolíticos en realidad, lo que pasa es que Vamos a decir que la aristocracia, sobre todo las damas de la aristocracia, tuvieron una enorme fascinación por Frascuelo. El pueblo sencillo también era de Frascuelo, porque le impresionaba sus alardes de valor.

Mientras que los buenos aficionados y la profesión eran de la arte. Era de la arte. Le veían con unas cualidades que... Esa era la realidad. Pues yo creo que el cliché era falso porque en realidad eran apolíticos y porque en realidad lo que verdaderamente hacía que la gente fuera de Lagartijo y Frascuelo, más que las simpatías políticas, eran los amantes del valor descarnado y del gesto heroico, eran de Frascuelo, mientras que los que afinaban más y les interesaba la técnica, la lidia, la estética, eran de Lagartijo.

Entonces, pues yo creo que fueron una pareja extraordinaria, porque además, otra cosa, su relación fue de una caballerosidad ejemplar. Hay ejemplos varios de reuniones y de preguntas que les hacen. No admitían que se hablara mal del rival en su presencia. Hay aquel comentario que le dice Frascuelo Y no me quito la cabeza porque la necesito para torear.

No, y eso que el periodista dice, ¿cuál es el mejor? Dice, los mejores. Y los peores. ¿Y quiénes son los peores? Su hermano y mi hermano. Su hermano y mi hermano. Eso es, entonces pues...

Y no, y por ejemplo, cuando mataron aquellas corridas de seis toros en Madrid en solitario, la cuadrilla de quien no toreaba estaba en un palco por si pasaba algo y había que reemprender la corrida.

Otro ejemplo, Frascuelo siempre fue partidario del toro de Colmera Viejo, del toro castellano. pero un toro más difícil, donde digamos que venían pintiparadas sus felicidades, mientras que el lagartijo fue mucho más partidario del toro andaluz, que era un toro más noble con el que te podías lucir más. Pero, nunca pusieron peros ni vetaron a ninguna ganadería, a ninguno de los dos.

Hay que aclarar también, para quien no lo sepa, que entonces los grandes toreros, o sea, la plaza de Madrid contrataba por temporada, por abono, lo que llamaban entonces el abono, y el abono eran seis o incluso doce corridas seguidas y les contraban por las doce corridas. Doce corridas que toreaban Lagartijo, Frascuelo y Currito, por ejemplo.

Siempre era el tercero. Currito siempre fue la eterna promesa. Era hijo de Cúchares, por lo tanto, digamos que era de dinastía y era un torero que todo el mundo decía si Currito quisiera. Era un torero que apuntaba mucha clase pero que nunca remataba nada. Apunta el punto y no disparó.

Entonces, se daba la circunstancia de que cuando tolevaban juntos, pues te elevaban a lo mejor 20 corridas, 22, 21, corridas juntos en Madrid esa temporada. Claro, con 20 corridas, tú matabas todo tipo de toros. Absolutamente todo tipo de toros.

Ahora bien, como tú me dices, hay un toro que es el toro prototipo veragua, o sea, prototipo toro andaluz, que le viene maravillosamente a las condiciones de lagartijo. Y hay un todo prototipo de la tierra, colmenar, que le viene maravillosamente bien a las condiciones de frasco. ¿Por qué? Y eso es lo importante. Porque el lurcimiento con la muleta lo da el lagartijo. Y el lurcimiento con el capote lo da el lagartijo. Pero los quites arriesgados y los momentos de valor los da. y a la hora de matar o el toro de Procedencia Andaluza, o el toro de Veragua, que también es un toro andaluz, de lo lejito andaluz, normalmente no se refugiaba en tablas, sino se quedaba parado. Mientras que el toro de la tierra, el colmenareño, iba. Como te pasabas de faena, se te iba a tablas y se te defendía mirándote. Y a ver, entra.

Frascuero había encontrado, o sea, sabía perfectamente, y además, como era un gran estoqueador, generalmente los fulminaba de una o dos o tres estocadas. En su segunda épca. En la primera época no, fue un matador depurado, es cuando a partir del año 1879 empiezan a acusarle del tranquillo y de las medias. en el año 74, creo, más o menos. Yo creo que no. 74, 75 y 76 son los tres primeros años de la plaza de la carretera de Aragón y estuvo tal. Estuvo muy bien. El 77 no se contrata en Madrid, Lagartijo. Y el 78 es cuando se empieza a decir que tal. Y en el 79 se hace evidente.

Pero hay un detalle. Fíjate, una de las cosas que... Y eso creo que fue en el 74, a lo mejor fue en el 75... Todo esto en 1800, 74 y 75. Un toro que era difícil, un toro que era muy complejo y muy complicado, pero que estaba bastante parado y no le gustaba a lagartijo entrar a matar. Entonces hizo un recurso que entonces era válido, que era directamente, sin entrar a matar, apuntillar al toro. Claro, eso implicó una gran bronca por parte sobre todo de los francuolistas. Él decía, nosotros tenemos un gran matador y vosotros tenéis un gran puntillero.

Y a partir de ese momento empezaron la gente a mirarle la situación. Y él también, también hay un cambio en su actitud. Él empieza a coger el tranquillo y. El paso atrás. Y además lo comenta. Y además lo comenta. A mí me dijo el tacto. Quién mató al toro peregrino que dejó sin una pierna el tato Fue Lagartijo. Es que toreaban los tres. Lo que hablaba Lagartijo en 1869. Toreaban los tres. Toreaban Lagartijo. En el medio iba el tato y de tercero iba Frascuero, me parece, en esa corrida.

Bueno, lo que te quiero decir es que era consciente y además lo hacía intencionadamente. No, hombre. el toro que me viene, el toro que es complicado, es mejor irte, darle el paso atrás y matarle de una media a lagartejera. Que es cuando inventa la media a la artejera. ¿Por qué? Porque de alguna forma ese complemento que necesitaban para los dos ser máximas figuras del toreo, que era el no matar, o el no matar a todos los toros, cuidado, no matar a todos los toros, Lo tenía Foscuero.

Yo creo que al final pasa como con Joselito y Belmonte. En realidad no fue una competencia, fue una colaboración. Eran toreros complementarios.

Es decir, Joselito se lleva por delante a Bombita y a todos los toreros convencionales, porque para torero convencional, bueno, él. Pero... Es que Belmonte con él no compite, porque Belmonte aporta cosas totalmente distintas. Pues aquí pasa igual.

Cada uno aportaba una forma de ver el torero y de la tauroma, que se completaban perfectamente para que todos salieran contentos. Lagartijo fue implacable con todos los toreros convencionales anteriores. Con el gordito. Con el gordito, que encima había sido su maestro y la verdadera alternativa. Con el gordito fue absolutamente implacable. Y el gordito lo decía amargamente, dice, nunca le pude ganar. Decía,

pero también es implacable con Cúcharas. Aquella anécdota que le coge de la mano, ¿sabes esa anécdota? Pues nada, en un quite de estos, el lagartijo le coge de la mano a Cúchares para que se arrodille delante de un toro. Y Cúchares quitó la mano y dijo, yo ahí no me pongo, que ahí hay una cornada y las cornadas son para los tontos. Y se arrancó el toro. Pero el lagartijo era tan hábil que se quitó de mala manera y el toro pasó.

Pero Lagartijo fue implacable, que eso también hay que decirlo, cuando luego los lagartijitas se quejan del empuje de Guerrita, hay que decir si Lagartijo hizo lo mismo. Pero que hizo exactamente lo mismo. Lagartijo fue implacable. Fue absolutamente implacable con todos. Lagartijo fue implacable de la misma manera que lo fueron Guerrita y Joselito después, pero con Frascuelo le pasó lo mismo que a Joselito con Belmonte. En realidad no es mi competidor. Hace otra cosa. Claro. Se convenció de ello.

Y entonces, por eso, la suerte de Varas, de alguna forma, le dio, bueno, pues yo me voy a dedicar al toreo y este que se dedique a matar. Y entonces yo me llevé tres cornades graves y el otro 17. Yo las banderillas, que soy un crack, o era un crack, y este que se dedica a hacer quites arriesgados, que él también se hacía, pero sobre todo eran quites lucidos.

Hombre, hay que decir, se complementaron muy bien los dos durante muchos años. Al principio no, al principio el gatijo fue por el frascuero cuando se tomaron los dos, pero a los 5 o 6 años se dio cuenta que no tenía sentido.

Pasa otra cosa, que se dan cuenta de que juntos ganan más. Claro, eso le pasó a José Nito y Belmonte igual, que son las dos grandes competencias del mundo. Es decir, bueno, la verdad es que en la época de l artíjulo frascuero va a haber dos factores que les van a ayudar enormemente y que hasta entonces no se conocían. Una es la extensión de la red ferroviaria. En época de la matriz de Frascuelo va a llegar el tren a todas las capitales de provincia. Y eso va a hacer que ellos puedan ir a tolerar a todas partes, porque hasta ese momento se iba en diligencia, era mucho más complicado. Entonces, que llegue el tren a todas las capitales de provincia va a hacer que en todas las capitales de provincia se construya una plaza de toros a imagen y semejanza de la de la carretera de Aragón en Madrid. Entonces, van a extender muchísimo el negocio y la popularidad de la fiesta de los toros. Gracias al ferrocarril.

Y luego gracias a otra cosa. La prensa. de provincias y en el último casino se va a leer lo que están haciendo lagartos y frascuego o sea van a tener un eco que los anteriores a ellos no tenían o no tuvieron tanto yo creo que hay etapas eso les ayudó enormemente y se dieron cuenta de que era una razón social muy rentable

eso sí sí que hay que reconocer una cosa Digamos que se llevaban muy bien, toreaban mucho juntos, se estaba extendiendo el negocio, pero un prurito absurdo, de cierto señorío, de cierto desprendimiento, por ejemplo, lo hemos dicho, Frascuero era extraordinariamente desprendido, ese prurito les impedía pedir dinero fuerte. Porque era una cosa por afición.

La anécdota de Mazzantini, claro. Y es Mazzantini que era mucho peor que cualquiera de los dos quien empieza a pedir dinero y les enseña a pedir dinero a ellos. Es que hay una anécdota en Sevilla que es muy interesante. Imagino que la conocerás. Que cuando estaban reunidos comiendo, merendando, cenando Lagartija y Frascuero y en esto aparece Mazzantini y... Empiezan a hablar una cosa así. No, acabo de contratarme por X dinero... Estaba casi al doble que nosotros. Tiene narices, dice uno al otro, que haya venido este nuevo para que nos enseñe a hacer los negocios con los empresarios o algo parecido. Y fue así.

Por cierto, un tío educadísimo que siempre les trató con el máximo de los respetos a los dos. hasta con guerrita, porque... Pero que trató con mucha educación y guerrita le soltaba unos...

Guerrita inmediatamente el dinero de Mazantini lo pulverizó, ¿eh? Sí, sí, sí. Empezó a pedir más inmediatamente. No, guerrita es que sabía que los dineros eran para Córdoba. Bueno, esto es muy interesante porque lo que estamos haciendo ahora es describir un poco el resto del escalafón.

Es decir, Lagartijo y Frascuero... Lagartijo manda a casa a todos los anteriores, manda a casa a una institución del toreo como Cúchares, ¿eh? manda a casa a todos, se instalan a gobernar, lo que pasa es que, claro, necesitaban segundones, porque no podían torearlo todos. Ya hemos hablado de uno, de la eterna promesa, de Currito,

hay que hablar de Fernando el Gallo, que era un torero que mataba muy mal, que no tenía restos, pero que toreaba muy bien, hasta el punto que el propio Lagartijo le decía a Guerrita, vamos, el toro es noble, perdón, el propio Lagartijo le decía a Frasco, el toro es noble, vamos a ver torear a este. Estaba... Y estaba Fernando el Gallo,

y luego, a partir de 1884, Mazzantini, que se distingue por matar, y a partir de 1887, Guerrita.

Pero este es el dolor de cabeza, porque todos los que acabo de describir eran el fondo del cuadro, eran el acompañamiento amable. Mientras Guerrita no es el acompañamiento amable. Guerrita es el anuncio de que su época se ha acabado y empieza otra.

Y seran dado unos años muy duros a partir del 87.

Hay otro más que es el Espartero. Y Carancha. Carancha se nos ha olvidado. Carancha se nos ha olvidado. ¿Y sabes por qué se nos ha olvidado? Porque no tenía personalidad. Era un torero muy correcto, que hacía todo bien, que tenía fama de matar muy bien a recibir, pero esa falta de personalidad, lo hacía todo bien pero sin personalidad, le impidió ese último escalón. Y sobre todo, Un torero muy apreciado en lugares como Barcelona, por ejemplo, pero que en Madrid nunca tuvo. Nunca llenó en Madrid, fíjate, nunca, nunca.

Y el eSparteltur, la desgracia de que en 1894 le mató un toro de Miura, o sea, esa es la realidad. Pero era un torero también muy interesante de esa época, muy valiente y muy... Bueno, dicen que la famosa frase de gueRita, lo que no puede ser, no puede ser. Y además es imposible. Viene viendo torear a..espartero

. Sí, sí. Yo creo que hay tres etapas, antes que has hablado de etapas. Yo creo que Lagartijo y Frascual obtienen tres etapas en su relación. Una, de 1868 a 1874, a la inauguración de la Plaza Nueva. Que es un poco enfrentamiento entre los dos. 1874, ya con la inauguración de la Plaza Nueva e inaugurándose plazas en todas partes, vamos a hacer aquí el negocio. Y están tan contentos en esa relación que es muy larga. Va de 1874 a 1887.

Y en 1887 aparece Guerlita. Y rompe todo el cacao. Y además en 1887... Con unas connotaciones extrañísimas además. Y además en 1887 va a pasar otra cosa. Que es la cornada de Frascuelo en la corrida del gran pensamiento.

Que fue terrible porque a partir de ese año, ya los tres últimos años, fue un poco... ya no era el frascuelo que entraba por derecho, no es el frascuelo de las 17 cornadas que había recibido graves, porque son 17, mientras que el otro había recibido 3 cornaditas, bueno, 3 cornadas. 5 cornadas. Pero Graves creo que 3, y otras otras 3, o 2. Es que creo saber todas las cornadas de Lagartijo. Son 6. 3 en Madrid, una en Plasencia, Otra en Cádiz y otra en Valencia. Nada más. Por eso digo que es muy poco. Y no todas son gravísimas. Sí, sí, no todas son graves.

Mientras que Frascuero recibió muchas, le pegaron muchísimo los toros en Madrid. Se arrimaban. Seis o siete corridas, jornadas terribles.

Pero ya, Peluquero, que es el toro de la corrida del gran pensamiento, bueno, hay que hablar lo que era el gran pensamiento, porque..le pego una cornada en e estómago. ...porque el 13 de noviembre de 1887... ...y a partir de ahí... ...Frascuelo va a durar hasta 1890... ...pero ya en unas condiciones mermadas... ...y Lagartijo aún va a llegar hasta 1893... ...pero ya con un acoso de guerrita absolutamente brutal... ...

pasó una cosa también... ...es decir, el pueblo lagartijista... ...en teoría tendría que ser partidario de guerrita... ...porque era quien heredaba esas cualidades... ...

pues no, porque le sentó muy mal... que alguien derribara a su ídolo.

Y está el asunto del día de la despedida de Frascuelo, que fue invitado Guerrita especialmente a banderillar todos los toros y eso al lagartijismo le sentó como un tiro.

Y no solamente eso, que es que después, al cortarse la coleta, estuvo con él donde le regaló el estoque. El estoque de Frascuelo se lo regaló a Guerrita. Lo cual, si ya sento ma al otro, eso ya fue el remate. Entonces, ¿cómo?

Y entonces, Guerrita va a tener un problema. Guerrita no tiene a un frascuelo a su lado. Entonces, va a mandar en solitario en el toreo, en unas condiciones muy duras, de muchas exigencias, y cayendo mal a todo el mundo. Y eso también va a pesar mucho luego con José y Juan. Es decir, que el entorno de José dice, cuida a Juan, porque como te quedes solo, te va a pasar lo que a Guerrita. Claro. Fíjate que Guerrita, cuando hablamos de Fernando el Gallo, Fernando el Gallo, que era un torero... yo estaba con Boca Negra, la guerrita, y digo, esta es mi salvación. Se vino con guerrita y guerrita fue el banderillero más extraordinario, incluso más extraordinario todavía, que era elag artijo. Y hacía que Fernando el Gallo tolera más, porque iba a denunciar su cuadrilla y se anunciaba en letras más grandes. Claro, se ha anunciado en letras más grandes incluso que el matador. Es que debía ser un espectáculo

Guerrita se hace famoso en la cuadrilla de Fernando el dayo cuando, como saben todos los buenos aficionados el torero nuevo se cuajaba de banderillero en otras cuadrillas pues Guerrita se hace célebre en la cuadrilla de Fernando Aldayo y luego pasa la de Lagartijo

pero pisando a todos los demás porque iba de media escala y entonces casi llegaron a un acuerdo de que él mataba determinados tipos de toros y de hecho casi siempre que había fíjate que en esa temporada de Madrid se anunciaban 7 toros uno pàra guerrita O sea, Gerrita mató muchísimos toros, como medioespada, como sobresaliente, como quiera llamarla. Hombre, pero de todas maneras, la malquerencia entre Lagartijo y Gerrita arranca de muy antiguo, porque hay que tener en cuenta una cosa.

Lagartijo trepaba las tapias del matadero de Córdoba cuando tenía 11, 12, 13 años para capear el ganado, y de ahí le viene el apodo, por lo Agil, que era en el trepá. Y allí estaba de conserje, o de ella, el padre del guerra. El padre del guerra. Y le echó a pescozones varias veces. Y además, por el padre del guerra le quitan el trabajo, porque el lagartijo iba por la noche a capear el ganado, pero por la mañana trabajaba allí en el matadero de... pues de Aprendí de Matarifzo, lo que fuera, y por causa del padre de la guerra pierde el trabajo, el abartijo, o sea, ya la malquerencia entre l abartijo y Garritá venía por unas razones de índole, pues eso, de índole muy antiguo,

fíjate que de todas formas también, ahí, es para analizar, que no hemos analizado, viene de familia de toreros. Hijo del niño de Dios. Era un torero de Cámará. Antonio Luque Cámara fue banderillero suyo y era de tercer nivel. Porque Cámara tampoco fue un gran torero. Torero que toreó en los años 40. Y desde muy jovencito, me parece que con Boca Negra, ya con 10 años, ya formaron las primeras cuadrillas juveniles. De niños cordobeses. De niños cordobeses. Que eso luego ha existido, niños cordobeses, hasta, creo que hasta tiempos de Manolete. Y niños sevillanos. Y niños sevillanos. Cuadrillas de niños sevillanos. Recuerda, niños sevillanos fueron. Fue Josélíctor. Fue José líctor. Y su hermano Rafael antes. Su hermano Rafael antes. Fue otro padre de niños sevillanos. Él ya empezó y estaba, su familia, de alguna forma, estaba dentro del núcleo. porque después estas angustias...

Claro, se casa con un sobrino de Lagartijo el Grande. Claro, y después el segundo anuncio es con el padre Manolete. O sea, que quiere decir que está dentro de ese núcleo del mundo, tal vez que son seis, siete, ocho familias, a las que también podemos incluir a la gue Rita. Mientras que el caso de Frasco Cuervo es todo lo contrario de él. Pues su padre era un militar que retirado se fue, bueno, Era de Churriana de la Vega. Era de Churriana de Granada, pero siempre había vivido en Madrid.

Sí, se vino a Madrid a los 14 años o 13 años, y se hizo con su hermano en las capeas. Y tocando embolaos. Claro, embolaos. Y tocando mojigangas, porque creo que debutó en Madrid en una ver lo que era, ¿no? Sí. Unos tíos metidos en unos toneles que rejoneaban allí. Sí, y después era una especie de historia y uno de los toneleros era Frascuelo.

Bueno, es que hay que decir una cosa. Lagartijo y Frascuelo tenían dos hermanos. Claro. Frascuelo, se llamaba Salvador Sánchez, hereda el apodo de su hermano Francisco Sánchez. Que le llamaban el Frasco. Y también Lagartijo tuvo un hermano banderillero. Y hay una anécdota muy buena, dice, nosotros somos los mejores toreros y los otros hermanos los peores.

Sí, por cierto, que en los primeros años le llaman el papelista a Frascuelo. Me imagino porque trabajaba en una tienda de papeles pintados. Porque se dedicaba a poner papeles pintados por las casas. Y nace en las capeas. Alguien le ve en las capeas, me imagino, me parece que fue, no sé si es Juan Mota. Y le recomienda a Felipe García, de banderillero, que es un tío que mataba novillos y corridas de poca monta

. Y después me parece que fue con Cayetano Sanz. Frascuelo anda, como tú dices, a ramal y media manta por las capeas, por los embolaos, le recomiendan a Felipe García, va con Cayetano Sanz, empieza a adquirir nombradía por sus quites arriesgados, pero llega la hora de tomar la alternativa. Y nadie se la quiere dar. porque decían que era un torero muy torpe, que le iban a coger mucho los toros, que no tenía futuro. Y fue el gran Curro cucha, que siempre fue un señor, el que dijo, no te preocupes muchachos, que yo tengo mucho gusto en dártela, otra muestra del gran señorío, del señor Curro Cúchares. Se la dio a Frascuelo cuando nadie se la quería dar, que por cierto, fíjate en esa corrida la toreó él y su hijo. Currito, por cierto. Currito, él y Frascuelo. Que fue en septiembre de 1867, y Isabel II no fue a la corrida de la alternativa de Frascuelo porque estaba ya muy mal vista, estaba a punto de ir al exilio, y la vio el príncipe de Asturias, el que iba a ser Alfonso XII, que ahí se hace frascueista Independientemente de todo lo que fuera Isabel II, fue una grandísima aficionada a los toros. Dentro de un mundo donde una gran parte de la aristocracia y una gran parte de la burguesía era profundamente antitorino. ¿Por qué? de la inferioridad en gran parte de la monarquía de aquel tiempo, no monarquía, perdón, de la aristocracia y la alta burguesía de aquel tiempo. Sí, pero Isabel II era muy castiza. Sí, pero Isabel II era muy castiza y era muy aficionada y le importaba tres pepinos y desde muy jovencita le gustaron los toros. Iba a los toros con mucha frecuencia.

Pero entonces, la lucha de Frascuelo por abrirse camino fue muy dura, mientras que el abartijo desde el primer momento deslumbra todo el mundo y todo el mundo dice que él va a ser el astro rey. Va en la cuadrilla del gordito, que por cierto era el mejor torero del momento, sobre todo con las banderillas. Claro, él fue el verdadero transformador del Tercio Banderillas. Tercio Banderillas fue... Uno antes del gordito y fue otro después del gordito. Quiebro inventó el quiebro, según dicen. Y dicen que la transformación se debe a sus andanzas en Portugal. Puede ser. El gordito va a Portugal, donde todo era muy caótico, pero donde se tenía una técnica de banderillar muy buena que ha llegado hasta nuestros días. Siempre los matadores portugueses se distinguen por los palos.. Y entonces va en la cuadrillad del gordito... Y es el gordito el que le da la alternativa al lagartijo en Úbeda el día de San Miguel de 1865. Pero desde que forma cuadrilla independiente el lagartijo va por el gordito, pero con todo descaro. Es una cosa muy curiosa. Una cosa tremenda, vamos. ¿Sabes? Y eso y tal.

Entonces, pues, el lagartijo se quedó solo, pero estaba frascuelo. Van a formar una razón social de un éxito arrollador.

Y me gustaría incidir en un aspecto que me parece muy interesante y que ya he hecho una referencia a él, pero creo que hay que volver a él, que es el asunto de las ganaderías. Hemos hecho una referencia, pero Lagartijo y Frascuelo son los últimos que no ponen peros a los toros. Digamos que en eso heredan a Pedro Romero. Cuando Pedro Romero,  escribe a Fernando VII para ser director de la Escuela de Taormeca de Sevilla y dice, porque yo... Nunca me he negado a torear ningún toro de ninguna vacada que pasta en estos reinos. Eso es lo que le dice Pedro Romero a Fernando VII. Bueno, pues eso se puede afirmar también con toda la autoridad de Lagartijo y frascs. Totalmente. Es a partir de Berrita cuando empiezan las exigencias ganaderas.

Claro, es que ellos no solamente no ponen ninguna traba, sino al revés, sobre todo por parte de Frascolos. Que me vengan a mí los toros más grandes y más... Y a pesar de que habían tenido... Todos tuvieron sus desgracias con algún toro, ¿no? Sí, claro. Pero Frascuelo era de los... Era un marchoso en ese sentido. A mí que me echen lo que me quieran echar. Y Lagartijo nunca dijo, esto no lo mataré.

Yo creo que ambos tuvieron dos fracasos tremendos con algún toro. Bueno, hay un fracaso muy famoso de Lagartijo en Málaga, ¿no? Claro, el famoso de Málaga... En el cual un toro de Anastasio Martín. Un toro de Anastasio Martín. Enorme, descomunal. No me acuerdo cómo se llama el nombre ahora. Yo lo que sé es que fue el toro que peor se lo hizo pasar en su carrera y ordenó que le cortaran la cabeza. Y se la llevó a Córdoba. Y lo puso en el portal de su casa en Córdoba. Y cada vez que venía borracho le daba hasta allá. Dicen que la cabeza pesó... 101 kilos. Solo la cabeza pesó.ahora los toros se les diseca con todo el morrillo. Con todo el morrillo. No, no, no. Antes se disecaba estrictamente la cabeza. Yo supongo que sería también con los cuernos, no sé. Sí, con los palos del embalaje. No sé, porque 101 kilos es una barbaridad y eso es lo que se dice que es.

Y Frascuero también tuvo su toro negativo y eso fue además en Madrid. Fue un toro de Miura. Fue un toro de Miura que fue en el año 74. negras, las de Caín, y al final le sacaron la media luna. Hay que explicar lo que es la media luna.

Antiguamente, ahora mismo, eran los avisos. Claro, hay avisos. Entonces no había avisos. Si tú a un torero le veían incapaz de matar un toro, el espectáculo tenía que acabar de alguna forma. Entonces el presidente sacaba lo que es la media luna la media luna es un instrumento que tiene forma de media luna que servía para desjarretar los tendones de la parte de atrás y el puntillero luego le mataba de la forma más alevosa posible o menos alegosa posible y en el fondo eso es una forma si quieres, cuando a ti se te saca la media luna y después de estar 30 minutos intentando matarlo todo y no puedes Es un fracaso, es el fracaso de un matador.

También hay que decirlo que a veces acaba la media luna sin fracaso del matador, cuando los empresarios intentaban retrasar lo más posible las corridas para que acabara justo cuando se iba el sol para que el publico no pidiera el sobrero. A veces, si había sido una corrida muy brava o había toros muy complicados y se retrasaba mucho, entonces se hacía totalmente de noche y todavía quedaba un toro o dos toros. Generalmente se lidiaba muy rápido y muy mal y algunos, si tenían ciertas complicaciones, sacaban la media luna para que se acabara el espectáculo. Pero no por que estuviera tanto mal el torero como que había que acabar en un momento determinado porque ya era de noche y nadie oía nada, ¿no?

Bueno, voy a sacar dos libros, dos libros para que los vean los aficionados. Estos dos, yo creo que son los dos libros canónicos que cuentan la relación entre Lagarto y Frascuero. Este es de Antonio Peña y Goñi, Lagarto y Frascuero y su tiempo, es de 1887, del año que el toro de Esteban Hernández coge a Frascuelo en la Corea del Pensamiento, es decir, no habla de los años de decadencia,

y este es de 1913, es de Felisbleu, se llama Antes y Después de la Guerra, y va de los últimos extractores de la competencia entre el Tato y Gordito hasta la aparición de José Vito y Belmonte, a los que alcanza a ver en sus primeros momentos. Pero el tema central del libro es sobre todo los años de Lagartijo y Frascuelo. Y Guarrita.

Bueno, estos dos son los libros canónicos que desde luego son muy interesantes, pero que yo creo,  que hay que leerlos con una cierta prevención, porque están escritos por dos frascuelistas acérrimos. Entonces, se da una imagen, yo creo que bastante pálida de Lagartijo. Lagartijo tuvo que ser más, porque todo eso que se ha dicho de Curro Romero, que ha parecido una originalidad, una genialidad, que se le acababa de ocurrir al poeta de turno, eso de Curro, de vale el dinero de la entrada, solo verle hacer el paseillo. Todos esos ditirambos del sumum del arte y tal, se los dijeron todos, ya a Lagartijo.

Lagartijo es al primero que le califican como gran artista, por cierto, le nombran califa, es el primer califa. Luego los otros toreros cordobeses importantes heredan el título. Lagartijo tuvo que ser muchísimo más de lo que cuentan tanto Peñi y Goñi como Félix Bleu.

Hay un libro que es Lagartijo, concretamente se llama así, Lagartijo, Vida, tal, tal, de Pepete, que se llama Ramírez Bernal. Aurelio Ramírez Bernal. Y ese es un libro muy interesante que sí nos habla exclusivamente de Lagartijo. Es un libro de 1901, creo. Justo cuando se había muerto, porque Lagartijo murió el 1 de agosto de 1900. Sí, y el otro en 1898, creo. De una pulmonía. Sí, es decir, había estado tentando donde Esteban Hernández y cogió una pulmonía a Frascuelo.

Que Frascuelo luego vivió muy modestamente, puso unos ultramarinos en Torrenodones y Lagartijo también.

Y por cierto, el día de la muerte de Lagartijo, en Córdoba, hubo una comitiva de menesterosos en el cementerio. Y entonces, por lo visto, cuando iban a bajar la caja a la fosa, alguien dijo, ahí se va el mejor torero del mundo. Y entonces Romero Robledo, que había sido ministro de muchísimas cosas en muchísimos gobiernos y que era íntimo de Lagartijo, dijo, no, no solo se va el mejor torero, se va el mejor benefactor, porque toda esta gente ha vivido durante años de las limosnas de Lagartijo. Lagartijo fue un hombre muy bueno y muy caritativo.

¿Sabes lo que decían de Lagartijo? Había una valla en una finca que tenía, que era muy grande, entonces decía, vamos a contratar a todos los hombres para que la hagan. Y entonces les hacían, lo hacían, les pagaban, y cuando estaba acabada, pues ahora vamos a contratarle para que la tiren. La tiraban, y una vez que estaba tirada, pues ahora vamos a contratarle para que la vuelvan a hacer. O sea, eso era Lagartijo. Era el tío más buena gente.

Lagartijo además tiene... O sea, tenía una enorme sensatez, era un hombre analfabeto, pero era un hombre muy prudente y muy sensato. Algunas veces se lo dijo a Frascuelo, le dice, Zarbao, que te va a perder la boca. Y cuando Guerrita estuvo en su cuadrilla tuvieron muchos líos por eso, porque, claro, Guerrita era una persona indómita, con un pronto muy malo, muy imprudente, y entonces Lagartijo intentaba llevarle por el buen camino. Fue una persona, o sea, fue un séneca. Un tío absolutamente estoico y un hombre que no tenía estudios ninguno, pero fue un hombre muy inteligente.

Fíjate, en los últimos años de su vida ya, yo creo que se habían reconciliado Lagar y guerri. Le queda un mes con mucho. Y sabes que acertó. Y acertó al día. Un mes al día. Una cosa espectacular y curiosa. Era un hombre muy, muy, muy sensato y un hombre tal igual. Y el otro era un espectáculo.

O sea, Frascuelo, pues ya hemos dicho, sus actos de generosidad. O sea, eran dos grandes hombres. Analfabetos, pero dos grandes hombres. Una cosa que es muy triste también. Para mí, yo creo que es la despedida del lagartijo. Que además le rebaja mucho. Es decir, fue una cosa tan horrible que le quitó mucho prestigio. Vamos a explicarlo.

Ya lo hemos dicho, en 1887 un toro desbarata a Frascuelo, aguanta hasta 1890, pero tiene una despedida bonita. ...que es en la que interviene... ...Guerrita de Madrid... ...un gran acontecimiento... ...

Lagartijo aguanta más... ...y se retira en 1893... ...pero programa... ...cinco corridas especiales... ...todas estoqueadas en solitario... ...y siempre con toros de veragua... ...menos una... ...todos no fueron de veragua... ...pero casi todas fueron de veragua... ...y fueron en las siguientes plazas... ...que habían sido sus plazas... Barcelona, Zaragoza, Bilbao, Valencia y Madrid. Y no Sevilla, porque por aquel entonces los sevillanos tenían una relación muy mala con los toreros cordobeses. Y ya había dicho Lagartijo que de Sevilla ni el forro. O sea, se despidió de todas partes matando seis toros menos de Sevilla. Corrida de veragua generalmente, salvo una me parece, que era la mejor ganadería del momento. Y salvo en Barcelona,que er alagartijista . En 1893 en Madrid, fue un desastre. Se había adelantado la procesión, era el día del corpus, se había adelantado la procesión por la mañana para que la gente pudiera ir a la corrida. Estaba todo preparado para hacer una despedida con carteles, con palomas, para tirar y tal. Y fue un desastre absoluto. Y eso quizá perjudicó su reputación en el último momento.

Luego hay una reconciliación tibia, que es en 1898, cuando... hay un festival, le invitan a banderillear, dos años antes de morir y banderillea, ahí el público se vuelca, pero tuvo la amargura de una despedida muy triste, cosa que a muchos les ha sucedido. Sí, eso es muy normal. No saber retirarse a tiempo. Hubiera sido mucho mejor haberse retirado con una corrida.

Ahora murieron jóvenes los dos. Murieron muy jóvenes. No habían cumplido los 60. Sí, murieron muy jóvenes, pero bueno, son... Fue una etapa absolutamente grandiosa del toreo y lo que es verdad es que son los últimos toreros del siglo XIX. Vamos a ver. ¡Ay, qué interesante lo que estás apuntando!

Hay una evolución con Guerrita que ya empieza con hacer un toreo en torno. Guerrita es el torero puente. Entre el 19 y el 20. Sí, porque después están los naides. Los primeros del 20 son Joselito y bel Norte. Los primeros del 20 son Joselito del Norte. Pero ya con guerritas apuntan. A Joselito no se le puede entender sin guerrita. Claro, es que todo es una transición. Vamos a ver, un mundo no acaba aquí y empieza aquí. No, Hay un periodo de transición. Guerrita es el primero que... Lagartijo toreaba siempre con los pies juntos y nunca bajando la muleta. Lagartijo, que por cierto, era lo que se decía en las antiguas tauromaquias. El pase regular es con los pies juntos y con la muleta cuadrada aquí. Ese toreo antiguo... El primero lo rompe abriendo el compás y bajando la mano como forma de poder a los toros. Para poder a los toros.

Guerrita tiene... Tantas cosas que le hacen. Es el primero que liga con el toreo semiperfilado, según toda la Verónica. Y por lo menos en su tablomaquía. No es frontal la Verónica. Su Verónica no es frontal. Es una frontera a tres cuartos. Que por cierto, dicen que es lo peor que tenía la gArtijo. La Verónica. Que era maravilloso en el toreo una mano, la larga cordobesa. Lo peor de la g'Artijo dicen que era el toreo dos manos con el capote. Pero aún siendo peor... Seguramente era mucho peor que el toreo de Frascuelo. No, no, claro. Sería lo peor que tenía un tío que era absolutamente sobresaliente.

Guerrita hereda al lagartijo, mejora al lagartijo, pero sin la clase de lagartijo. Quizá más poderoso. Guerrita es mucho más poderoso que el lagartijo, pero no tiene la clase de lagartijo.

Y desde luego, otra cosa que, desde mi punto de vista, hace que el lagartijo esté por encima de Frascuelo, es que en realidad el toreo de Frascuelo queda en vía muerta. El toreo que prevalece es el de Lagartijo, matizado por Guerrita, y profundizado por Guerrita.

Y por cierto, Lagartijo tiene un maestro, ve mucho a Cúchares. Sí, sí, es que Cúchares es el primero que de alguna forma, bueno, el gran revolucionario del toreo, pero ese toreo. El que empieza a juguetear y cambiar la muleta de mano, el torear con la mano derecha, que hasta entonces nadie toreaba con la derecha, el primero que torea con la derecha, seguramente por ahí viene lo del arte. Cuchares, ¿no crees que no? O sea, es Cuchares.

Y Cuchares va en la línea directa yo creo que de Cuchares va Lagartijo. De Lagartijo a Garrita y de Garrita a Joselito. Y de Garrita a Joselito.

Mientras que el toreo de Frascuelo pues hubiera tenido a lo mejor la continuación del Bele pero lo he Hombre de frascuelo. Claro, tuvo una jornada y perdió una pierna y se acabó esa, entre comillas, porque era, digamos, el siguiente paso de enfrentamiento era bebé y garrita. Pero fue imposible porque perdió una pierna. Hombre, también... Creo que era falsa también esa... También se podría decir, es decir, los toreros patéticos que se la juegan... Yo creo que el toreo de Frascuelo no tiene parangón con todo lo que ha habido después. Era simplemente el riesgo y el quite arriesgado. Y la estocada. Y la verdad en la estocada. Y el recibir con mucha verdad. No tenía ninguna idea de faena. Pero sí que puede ser santo patrón de los toreros patéticos. Es el primer torero patético, el primer torero que basa todo en el valor y nada más.

¿Qué pasa Al espartero. El espartero es un ejemplo de eso. Incluso se quiere hasta Belmonte. Vamos a ver, que la línea frascuerista llega a Belmonte en un concepto del patetismo taurino. No de la técnica ni del arte, sí del patetismo. Pero sí del patetismo. Del patetismo taurino, o sea, de ese ir a verle y decir ¡ay, que no le coge! ¡Guay!

Mientras que Lagartijo, Joselito y guerrita, a los tres les pasa lo mismo. A ese torero no le puede coger un trozo. No le puede porque es la pura técnica. Es el torero científico y el torero patetico. Constantemente. Por eso siempre las grandes faenas, estos toreros patéticos, por decirlo de alguna forma, que tú ves que le va a coger el riesgo inminente permanentemente en todo lo que hacen, pues cada vez que hacen cosas importantes se les da un bombo tan tremendo que no se les daba generalmente a los técnicos.

Y luego otra cosa, Frascuelos, el primer torero patético, con éxito, porque hasta entonces todos los intentos de patéticos habían muerto, habían quedado en el fracaso. Pero Lagartijo es el padre de los toreros científicos, pero también es el padre de los toreros artistas. A través de Antonio Fuentes y ya el arte o la estética lagartijista luego se bifurca en dos toreros muy importantes. Rafael el Gallo, que es un lagartijista pero sin vergüenza torera y luego gaona El apetismo lo representó Frascuelo, pero la ciencia torera, pero también la clase, la representó Lagartijo. Para mí es el mejor torero del siglo XIX. Sí, aparte de Garrita, que para mí es una debilidad, pero Garrita yo ya me incluyo en ese tránsito.

Pero Garrita es científico, no es artista. Lagartijo es las dos cosas. Sí, Lagartijo es un torero absolutamente extraordinario en su época y que desde luego participó activamente en la evolución permanente del toreo. Es el que más participó en esa evolución permanente antes del guerra. Y mientras que el frascuero no evolucionó en nada.

Fíjate, como precedente de frascuero, tal vez veo a Lavi. El toreo gitano, Gaspar Díaz Lavi. No, Gaspar no, se llama...Manuel  gordo, obeso hasta el exceso, valiente como nada y que después no era nada. O sea, te quiero decir que las faenas eran a lo Lavy, como se decía entonces. Yo tal vez está en esa línea de ese tipo de toreros, pero eso sí, siempre había una expectación a ver si le cogían o no le cogían.

Todo esto hay que matizarlo, claro. Estamos hablando de un toro en constante movimiento y que no tiene nada que ver con lo que luego sucedió a partir de José y Juan. Pero digamos que hay unas semillas, unos gérmenes, unas semillas técnicas, unas semillas estéticas, unas semillas de valor, que están ahí esperando a que alguien las germine. Es decir, empiezan a aparecer arquetipos que luego se van a concretar. Con otra técnica hay otro toro.

En lo que no aportaron nada Lagartijo y Frascuelo fue en el toro, empieza con guerrita, que es lo que va a permitir la evolución. En eso sí quedó Juan Berrito y después continuó con José Hito. Pero eso, Lagartijo y Frascuelo fueron sobre todo dos arquetipos. Es decir, Lagartijo representa el profesional del toreo y Frascuelo el arrojo ,

Como son complementarios, la gente si no veía uno veía otro y todos salían contentos. Es que es maravilloso porque cada uno se conformaba con lo que tenía su ídolo. Pero mira que bien ha toreado con otro, pero mira como ha matado. Eso hacía que estuvieran vivas esas aficiones y además que crecieran.

Con Lagartijouz y Frascuelo tiene lugar la primera revolución industrial del Toreo. La segunda revolución industrial tendrá lugar con Joselito y Belmonte. Y lo malo es que no ha habido una tercera. No, no ha habido. Y así nos va.

Lagartuz y Frascuelo son dos nombres míticos, pero que el aficionado actual desconoce mucho.

 Que lean, pero eso sí, que sepan que toda la literatura, o casi toda, es de frascoelistas. También porque eran de Madrid. Porque Frascoel era mucho de Madrid y cuajaba menos en provincias. Mientras que Lagartijo, digamos que su presencia era permanente en todas partes.

Es más, hacia 1880, que decidió no venir a Madrid durante cuatro años, lo recuerdo, porque el público de Madrid se volcó con el lagartijo de una forma brutal, y en cantidad de los nuevos aficionados. Y entonces hizo, digamos, todas las zonas de Levante, y sobre todo de Cataluña, donde, de alguna forma, restauró un poco el nombre que tenía, fundamentalmente porque eran zonas donde había mucho carlista, y el camareta anticarlista le tenían como..con resquemores. Pero vamos, que fueron dos toreros muy importantes, con ellos, digamos que la afición a la fiesta de los toros se extendió por todo el territorio nacional, gracias a ellos hubo plazas de toros en todas partes, son los grandes precursores,  del toreo como espectáculo masivo, y por lo tanto son dos nombres muy importantes, fueron el bipartidismo por excelencia en el toreo, y yo creo que ha sido muy interesante recordarlos.