El cursillo que os hemos preparado, con las 16 sesiones que consta, 8 prácticas y 8 teóricas, a ver si lo conseguimos rematar tal como lo tenemos pensado, pues es una explicación de todo un mundo y ese mundo cuaja como un embudo en la parte de abajo, cuaja en una corrida de toros. el trabajo en el campo de los veterinarios, de los ganaderos, del personal de campo, el trabajo que hay alrededor de la plaza, el mozo de espada que va a venir a daros una charla, vosotros también, los toreros, los subalternos, los banderilleros como fue Banderillero Manolo Corona. Y todo el mundo que vive alrededor de todo este mundo de la tauromaquia, todo cuaja en un punto, en un lugar, en un momento que es la corrida de toros. Si no hubiera corrida de toros, todo ese mundo perdería un poco el sentido. No del todo, porque habría otro tipo de aplicaciones, de utilidades, como por ejemplo los festejos populares, etc. Pero lo principal hoy día es la corrida de toros, es la razón de ser. Entonces, en el programa que hemos preparado, uno de los temas debería ser exactamente el que yo me voy a encargar ahora de desarrollar con vosotros, que es justamente cómo es una corrida de toros, cómo es el desarrollo de una corrida de toros. La mayoría de vosotros sabéis lo que es una corrida de toros, puede que alguno no tenga necesaria información. A estos que no tienen mucha información, pues les va a servir de un primer avance y a los que ya tengan un poco idea de lo que es una corrida de toros, pues al menos yo les voy a explicar, les quiero exponer un sentido. Ahí hay un sentido profundo, más profundo de lo que en una vista superficial se pueda ver. Hay un sentido profundo puesto que estamos hablando de una actividad, de un espectáculo, de una fiesta, de una liturgia con miles de años. Por tanto, tiene que tener un sentido profundo y yo intentaré que os asoméis un poquito a él, si es posible. Pues bien, empezamos. Se corre el telón, como en las obras de teatro. Hablaremos del desarrollo de una corrida de toros. Este es el título. Y para ilustrar el título he escogido un cuadro de pintura moderna. No es un cuadro cualquiera. Este cuadro es del pintor Miguel Barceló de Baleares, de Mallorca. actualmente vivo, es un pintor básicamente de pintura abstracta. El cuadro se titula "Faena de muleta". Es una pintura abstracta, pero no tan abstracta porque vemos cosas ahí, ¿no? ¿Y por qué he puesto este cuadro como ilustración? Pues simplemente porque esta pintura es el cuadro de pintura que ha alcanzado el precio más alto de los pintores españoles vivos. Los pintores españoles vivos más cotizados son Miguel Barceló y Antonio López. Antonio López es un autor de pintura realista y Miguel Barceló, como estamos viendo aquí, de pintura un poco más abstracta. Pero este cuadro es el que ha batido el récord de precio y, casualmente, tiene temática taurina. O no tan casualmente, porque Miguel Barceló es un gran aficionado a los todos. ¿En cuánto está el precio? ¿Eh? ¿En cuánto está el precio? ¿Eh? ¿Cómo? ¿Cuál es el precio? El precio se vendió en cuatro millones y medio de euros. Para ser una primera venta, bueno, es el récord. Ningún pintor vivo ha vendido un cuadro a precio tan alto. Ah, vivo. Estoy hablando de pintores vivos, actualmente vivos, no los que ya han muerto como Picasso y otros. ¿Aquellos cuatro millones de euros? Claro. A partir de que el pintor muere, empieza a revalorizarse y cuando pasa de mano en mano va subiendo. El precio de 4 millones y medio de euros es el precio inicial del pintor al primer comprador. Bueno, representa una plaza de toros circular El que las plazas de toros sean circulares tiene un misterio, tiene un símbolo, una significación. Y al fondo se ve minúsculo un toro, un torero y una manchita roja que es la muleta, que le da el nombre al cuadro, faena de muleta. Bien. Por eso he dicho que vamos a intentar aproximarnos al sentido. Porque una corrida de toros es un símbolo. Es un símbolo del enfrentamiento entre el hombre y las fuerzas de la naturaleza. Las fuerzas de la naturaleza están representadas en la corrida por el toro. El hombre, la humanidad, los hombres, las mujeres, están representados por el torero. Hay un enfrentamiento entre un hombre, que en apariencia es un ser débil, frente a las fuerzas de la naturaleza que pueden ser poderosas, arrolladoras, como es la fuerza del toro de un toro bravo. También es el símbolo, la corrida de toros, de una lucha entre el bien y el mal. Naturalmente, el torero representa a los hombres, el toro negro con cuernos, independientemente del animal en sí. El animal no tiene ninguna culpa, ninguna responsabilidad. Estamos hablando de simbología. En la lucha del bien contra el mal se le asigna al toro el símbolo del mal. Es como en la lucha de los ángeles al principio de la creación, antes de que Dios creara a los hombres, estaban los ángeles buenos y los ángeles malos. Los ángeles buenos estaban dirigidos por San Miguel, los ángeles malos estaban dirigidos por Lucifer. Y es porque a lo largo de la vida, luego también incluso en la vida terrenal nuestra, siempre hay un bien y un mal que luchan continuamente. Pues eso también está representado en una corrida de toros. También es el símbolo del esfuerzo, del sacrificio que todo hombre tiene que desarrollar a lo largo de su vida y además de manera permanentemente. Ese esfuerzo, ese sacrificio, pero con una cosa que nos enseña una correa de toros, que ese esfuerzo que se realiza, ese sacrificio que se pasa en la vida, se lleva con gallardía. Ese es el símbolo que encontramos en la corrida de toros. Y por último, es el símbolo del triunfo de la inteligencia, porque normalmente una corrida de toros, una lucha entre un torero y un toro, tiene que acabar con la muerte del toro. que no siempre es así, pero como normalmente debe ser así, pues es el triunfo de la inteligencia que tiene una criatura débil, como es el hombre, en medio de todas las fuerzas de la naturaleza, que no son solamente el toro, sino todas las fuerzas, incluidos los volcanes, los terremotos, los maremotos, las tormentas, todas las fuerzas de la naturaleza. En esta lucha, el hombre con su inteligencia triunfa, y eso es lo que vemos en la representación que es una colonia de toros. Aquí, al principio de mi charla, he puesto lo que la corrida de toros simboliza. Es un símbolo de todo esto. Y luego, al final del todo, haremos como un resumen y diremos lo que es en realidad. Esto es un símbolo y luego lo que es en realidad después de desarrollarse la corrida de toros. Pero vamos a ir brevemente a un prólogo de la prehistoria. Vamos a ver el toreo en la prehistoria. Fijaos que no digo el toro. El toro es como un animal, pues como animal que es, existió mucho antes de que existiera el hombre. Estoy diciendo el toreo, el toreo en la prehistoria. Ahí tenemos la pintura rupestre que se encontró hace unos veintitantos años en un pueblo de Francia que se llama Villars. Es una pintura muy simple, en color negro, y representa dos figuras casi esquemáticas. Se ha estudiado y lo que se representa es una figura humana, que está enfrentada a la figura de un toro salvaje o de un uro. Este es el uro o toro salvaje. Perfectamente se le ven los cuernos, se le ve la cola, se le ven las extremidades en actitud de correr para atacar y enfrente una figura débil, esbelta, con los brazos levantados, llamando la atención con los dos brazos. Probablemente tenga aquí un objeto para aumentar la atención por delante, desafiándolo. No, no. Ah, perdón. Sí, pues tienes razón. No, no se ve. Estaba yo mirando para acá. Yo estaba mirando, fijándome ahí. No se sabe. Vemos los cuernos, la cola, las extremidades del toro salvaje o uro primitivo y la figura esbelta, que es un hombre con un objeto que le puede llamar la atención. 25.000 años tiene esta pintura. Por lo tanto, fijaos cuando ya había escenas de toneo, pero con un detalle importante de todas las pinturas rupestres que se han estudiado. Esta es la más antigua que muestra a la figura humana, 25.000 años. Otras pinturas un poco más antiguas tienen representación de animales, básicamente, pero no de figura humana. Con figura humana esta es la más antigua. Y qué casualidad, en una escena de toreo. Avanzamos y nos venimos a España, en Cantabria, hace un poco más, unos... también unos veintitantos años, se encontró en una cueva subterránea, próxima a la cueva de Altamira, un hueso de un uro. Es una falange, concretamente una falange, una parte de una extremidad correspondiente a la falange nuestra de los dedos, que el hombre prehistórico la utilizó para grabar y representar en él una obra de arte que casualmente representaba a un uro. He dicho una obra de arte. Nosotros le llamamos ahora arte, pero estoy seguro que en aquella época el hombre no lo hacía por un fin artístico, sino por un fin religioso. Era una pieza religiosa, como nosotros tenemos en la Semana Santa una imagen de un Cristo o de una Virgen. Pues esto tenía sentido religioso, no artístico. El sentido artístico se lo concedemos nosotros ahora. es en la cueva de La Garma, se llama La Garma, representa un uro en un hueso de uro, perfectamente reproducido de la época del Paleolítico, aproximadamente de la época de las pinturas de Altamira. Se ha puesto en un desarrollo de varias fotos alrededor todo el despliegue de lo que es el hueso para que lo veamos por completo. Y se ve perfectamente el cuerpo del uro Los cuernos, la cabeza perfectamente dibujada, el lomo, la cola, el cuello con pelos, una flecha clavada, el bálano, las extremidades, las delanteras y aquí una figura. Esa figura se ha estudiado a fondo y representa una figura humana abatida. Sería probablemente un cazador, o alguien que jugó con el uro, le clavó la espada y sucumbió. Esta pieza arqueológica tan increíble tiene 15.000 años. Es una escena de caza de un muro asimilable al toreo. Avanzamos. En la provincia de Lérida, en la roca de los moros, se llama, en el pueblo de Cogul, hay esta pintura magnífica de la época del, un poco más tarde, entre el paralítico y el neolítico, lo que llamamos mesolítico, y hay varias figuras, tanto de animales como de hombres. La figura principal es esta, una figura humana una figura humana fálica, es decir, presenta el miembro viril en erección. Eso indica que esa figura humana está viviendo un momento de triunfo y casualmente está rodeado de figuras femeninas que bailan alrededor de él. Pero si nos fijamos bien, Vemos que tiene aquí una pieza, un bovido abatido con una flecha clavada. O es un cazador o es alguien similar a un torero, es de alguien que ha ejercitado una pelea con un animal delante de un público Y luego el público femenino le baila alrededor tras su triunfo. No me digáis que esto no se parece a un torero que sale de la plaza y las mujeres se acercan a él, lo rodean, le piden fotos, le piden autógrafos, etc. ¿Cazador o torero? Dejo ahí la pregunta. Pero hay también una respuesta. Porque en una de las figuras laterales se ve claramente que son uros, uno, dos y tres. Hay también ciervos. como este, hay cabras monteses como este, hay ciervos esquemáticos como este, pero estos son claramente uros. Y hay una pintura muy borrosa que se ha podido estudiar detenidamente y se ha visto que es una figura humana. Y esa figura humana, que es esta, no está en actitud de cazar, está en actitud de jugar con el uro, danzar, pasándoselo por debajo, al lado, por debajo del brazo, Esto no es el momento de matarlo, es el momento de burlarlo. Eso no es un acto de caza, es un acto de toreo. Que luego termina en esta otra esfera que tenemos aquí con el triunfo delante de todas sus admiradoras. Bien, pues esta figura que hemos dicho que se llama la Roca de los Moros tiene 5.000 años. Vamos avanzando hacia el presente. Luego tenemos esta famosa pintura de Creta del Palacio de Nosos donde saltan ante un muro una serie de personas, un hombre, el del medio, esta es una figura masculina y también han saltado dos figuras femeninas. en un gesto similar al que hoy se practica en los espectáculos de recorte, en los recortadores. Lo que pasa es que aquí, agarrando los cuernos, cuernos enormes de los toros primitivos, que tenían cuernos grandísimos, en un acto que era mitad lúdico, de juego, y mitad religioso, en los cultos a minos, al minotauro, porque eran cultos dedicados... a un toro que había engendrado en una mujer, en una reina, a un minotauro que era un monstruo, mitad hombre, mitad mujer, y ese monstruo al final lo mató el héroe de Creta. El héroe era Teseo y entonces el juego para representar estos cultos consistía en burlar un toro y acabar matándolo como había hecho su héroe, Teseo, contra el monstruo, contra el minotauro. más o menos cinco mil años también, hace cinco mil años en Creta. Y al final ese chico se casó con la chica, ¿verdad? Bueno, esta figura es muy conocida, los toros de Guisando en la provincia de Ávila. Estos ídolos, estos berracos o toros, estaban construidos por los pueblos indígenas españoles preromanos de la zona oeste, lo que hoy es la provincia de Salamanca, Ávila, Cáceres, y representaban a divinidades que cuidaban a sus ganaderías, principalmente el pueblo de los Betones, los Betones eran un pueblo muy ganadero, nómada, llevaban sus ganados vacuros, siempre de arriba abajo por la transhumancia, igual que hoy todavía se practica, de norte a sur buscando los buenos pastos, y sus divinidades eran adoradas o veneradas ofreciéndole estos toros. los Betones eran muy amigos de jugar con los animales, quizás incluso con un aspecto meramente lúdico, no religioso, como lo que hemos estado viendo de aquí para atrás. Es decir, vivían siempre con sus ganados y en los momentos de descanso siempre habría algún animal bravo que para jugar entre ellos, divertirse, se juntaban los pastores, los vaqueros, los hijos de los vaqueros, los chavales jóvenes... Y luego jugaban con el toro para ver quién era el mejor, quién era la mejor apuesta por el disfrute de jugar frente a un toro que te persigue, porque el juego de perseguir y de ser perseguido es un juego muy arraigado en la naturaleza humana y animal. Los niños pequeños, los niños disfrutan jugando al pilla-pilla, ¿no? al correr, al perseguirse, pero los animales pequeñitos, los zorros pequeños, los perros pequeños, los gatos pequeños, disfrutan persiguiéndose unos a otros porque esos juegos les va preparando para luego su vida adulta, para cuando tengan que cazar, cuando tengan que huir de un atacante y ese... ese instinto ancestral se mantiene en la especie humana y los niños lo disfrutan jugando pero no solamente en la edad infantil a todos nos gusta también jugar, perseguir, al escondernos entonces el jugar con los toros tenía un aspecto lúdico que es propio, es natural aunque no tenga un matiz religioso y esto arraigó mucho en la parte de toda la España Oeste la parte ibérica y la parte betona Estamos hablando de 400 años antes de Cristo, desde el momento presente, 2.400 años, los toros de Guisando. Y por fin llegamos al último paso que os quiero contar de la fase prehistórica, que es el personaje de Mitra. Mitra era el protagonista de una religión posterior a los tonos de guisando aproximadamente por así año y año 100 antes de cristo año siempre de esto esta religión llegó a españa procedente de el oriente del oriente medio y al oriente medio había llegado procedente de la zona de irán Es una religión llamada mitraísmo que nos dice que su dios principal mitra era un dios que vivía desde el principio de los tiempos junto con los dos dioses grandes. Por tanto, se trataba de tres dioses. El dios del bien, Ormuz. El dios del mal, Andrimán. Y un dios que en principio era un poco inferior, Mitra. Y cuenta la mitología del mitraísmo que Mitra no era inmortal cuando ya el mundo empezó a existir, pero él quería ser inmortal, como los otros dos dioses grandes. Y la teoría de ellos decía que el mundo había sido engendrado por un toro, un toro primigenio, un toro primordial. Antes de que existiera el mundo, solamente existía un toro que, con el semen que desparramó en el espacio, apareció el mundo y todas las cosas. Y entonces le dijeron los dioses del bien y del mal a Mitra que si quería subir a la gloria y vivir eternamente en la gloria de la mejor manera como Dios, tenía que luchar contra el toro primordial. Si lo vencía, subiría a la gloria. Si no lo vencía y el toro podía con él ir abajo, a la cima, a la profundidad, iría a los infiernos. Aceptó el reto y se fue a buscar al toro primigenio y se lo encontró en las montañas muy lejanas. Esto indica que ese toro era un símbolo de las fuerzas de la naturaleza. Vivía en las montañas él solo, con todas las fuerzas de la tierra, con todas las fuerzas telúricas. Se lo llevó con muchísimo esfuerzo, lo consiguió capturar y se lo llevó a una cueva. En la cueva pelearon y Mitra, que era más débil, pero era mucho más inteligente, acabó venciendo al toro, un toro salvaje, un toro indómito, y le clavó el cuchillo y lo mató. Precisamente por matar al toro, de ahí surgieron ya todos los tipos de animales domésticos. y de su sangre se alimentaron las otras criaturas de la tierra: el perro, que simboliza al hombre, la serpiente y el escorpión. Aquí, serpiente y el perro. Mitra, por tanto, subió a los cielos en la plenitud de un dios para vivir ya la inmortalidad, vivir en la gloria, puesto que había vencido a las fuerzas de la naturaleza. 2100 años. Esta religión del mitraísmo llegó a España por África. La cultivaban mucho los soldados de las legiones romanas. porque tenían que luchar, tenían que enfrentarse a la muerte, vivían siempre junto al riesgo de morir en el frente de batalla. Y las otras religiones clásicas, paganas, romanas y griegas, no le ofrecían el premio de una vida tras la muerte gloriosa, sino que pensaban que estaban siempre condenados directamente al infierno, al submundo. Pero la religión del mitoísmo fue la primera que le dijo: "No, si tú consigues afrontar el esfuerzo y superar las adversidades, ganarás la gloria. Por esa razón esta religión tuvo mucho éxito entre los soldados de las legiones romanas y como tal pasó al estrecho del altar, vino a España, en Barbate hubo un templo dedicado al mitraísmo, en Barbate se ha encontrado un ara de un templo con un toro que se conserva en el Museo Arqueológico de Cádiz y luego subió por todo el oeste, pasó a Inglaterra, en Inglaterra aún se conserva algún templo dedicado al dios Mitra por las legiones romanas, Lo que pasa es que luego vino el cristianismo y el cristianismo se expandió más y la religión del mitraísmo acabó sucumbiendo, acabó decayendo, puesto que el cristianismo se presentó como una religión muchísimo más atractiva. Sin embargo, fijaos qué curioso, con la foto que os tengo ahí, esa es la Plaza de Toro de Mérida. En Mérida, que tuvo mucha importancia en la época romana, se ha descubierto mediante excavaciones arqueológicas la casa de un sacerdote de un templo mitraico, la casa del sacerdote. Y luego, más tarde, se ha podido encontrar donde estaba el templo de la religión mitraica, donde se hacían cultos al toro. Es el mismo sitio donde actualmente está construida la plaza de toros de Mérida. La plaza de toros construida en el mismo lugar donde 100 años antes de Cristo había un templo dedicado a Mitra y donde se hacían cultos en donde el sacerdote mitraico representando a los fieles se enfrentaba a un toro y ganaba la salvación eterna de esos fieles si él vencía al toro. Había un culto muy especial cuando una persona entraba en esta religión, normalmente joven, el sacerdote le colocaba en la cabeza una corona y el joven tenía que tirar la corona al suelo y decía, solo quiero la corona de Mitra para ir a la gloria, no la corona de la gloria terrestre. Bueno, dejemos la prehistoria y pasemos ya a la actualidad. ¿Cómo empieza la corrida? Los prolegómenos. Pues la corrida siempre empieza con un cartel como este. Un cartel que sirve para anunciar la corrida, indicando el lugar. Esto es un cartel ilustrado con fotos. Normalmente se ponen las fotos de los toreros que van a intervenir. Es importante marcar la fecha. Y el año. Hay algunos carteles que no ponen año cuando los historiadores se ponen a investigar, no saben de qué año es el año. Día, mes y año. También la hora. Suele ser importante también las ganaderías. Una, en este caso dos ganaderías. con la divisa, los colores de la divisa de la ganadería y luego los toreros. Normalmente son tres toreros, lo que se llama terna, ordenados por antigüedad. Siempre la antigüedad del torero la marca el momento en que tomó la alternativa. Entonces el más joven es el último. Los carteles también suelen llevar información de los precios de las distintas entradas y suele dar información de cómo se vende, dónde hay que comprarla, el lugar, las horas, etc. Una pregunta. Dime. ¿Por qué pone, por ejemplo, Juan Lutera y Daniel Crespo en mayúscula y Álvaro en minúscula? No, eso es para que pueda caber, por cuestión de imprenta simplemente. Ah, de la biografía. Sí, exactamente. Bueno, después de haberos puesto un cartel tipo normal y corriente, os pongo aquí como curiosidad el primer cartel que se conoce de Madrid. Este es el primer cartel y fijaos que no tiene ilustración. Estamos hablando del siglo XVIII, pero arriba pone Reales Hospitales. Las corridas, en el siglo XVIII y en gran parte del siglo XIX, las organizaban los hospitales. ¿Para qué? Pues para que el dinero que se obtenía de beneficio se dedicaba a los fines de los hospitales, a curar a los enfermos, normalmente enfermos pobres que no tenían recursos para curarse. Entonces las corridas de toros atendían las necesidades económicas de los hospitales. Esto fue una norma durante muchísimos años, muchísimos años. Y los hospitales mismos organizaban las corridas, o si no, organizaba la corrida otra persona u otra entidad y luego el beneficio lo entregaba a los hospitales. Bueno, por aquí lo explica, pero fijaos, nos falta el detalle de los precios de las entradas. Y estudiando los precios de las entradas se puede saber cómo ha ido evolucionando la economía de España a lo largo de todos estos años. Ahí están reales o no ahí, ¿no? Estarán reales o algo de eso, ¿no? Claro, iban reales. Sí, sí, sí. Es que le he dado el aumento, pero no me permitía... Sí, ahí lo pone. Lo pone ahí, reales. ¿Lo ves? En barrera. Bueno, pues cuando llega el día de la corrida, en la plaza, se produce el desencajonamiento, vienen los toros del camión, se sueltan en los corrales y ahí los veterinarios los observan, se produce el reconocimiento veterinario para ver si los animales tienen algún defecto o son aptos para la lidia. Y toman nota, algún hay que devolverlo, entonces habrá que buscar a otro toro en la finca, Normalmente es una labor que se hace en privado, no puede haber público, solamente las personas imprescindibles, los representantes de los toreros, del ganadero, del empresario y los veterinarios. Y eso llega con una trampa, en el camión llegan ciertos toros, ¿no? El camión normalmente suele llevar 6 toros en 6 jaulas. ¿Y si no vale uno, que tiene que ir a la finca por otro? Si en el camión no han venido suficientes, sí. Normalmente vienen seis que se van a lidiar. Hemos visto el cartel de tres toreros, dos toros para cada torero, seis toros y dos toros obreros. En algunas plazas de tercera categoría, un obrero. y en alguna otra plaza como la de Madrid vienen más de dos obreros. Pero efectivamente, si los veterinarios empiezan a rechazar para atrás a más toros y se encuentran solamente con seis y faltan dos obreros, hay que ir a la plaza otra vez, a la finca otra vez a por dos. Normalmente la empresa que organiza el espectáculo tiene un equipo técnico que buscan en la ganadería el toro con las características de cada plaza de toros para que se asegure que va a pasar reconocimiento del veterinario. Que vaya rechazo. Correcto. Aún así, no es fácil. Porque cada plaza tiene un criterio. No es lo mismo el toro de San Lucas que el de Jerez, que el del Puerto, que el de Madrid o el de Sevilla. Cada plaza tiene... tiene un tipo de... Muy bien. El reconocimiento veterinario tiene dos finalidades. Ver el estado sanitario del toro, ese es uno. Ver si con algún ojo no ve, si tiene un pitón estropeado, si tiene alguna herida, si cojea. Ese es el estado sanitario. Para ellos los veterinarios son sanitarios animales. Ese es un objeto. Y un segundo motivo del reconocimiento es ver si este toro aparte de que se efectivamente se ajuste su tipología a la categoría de la plaza a la empresa digamos una plaza de Sanlúcar de tercera no puede soltar un toro tan grande como la plaza de la Reventa de Madrid que es de primera pero hay otra cosa más el veterinario tiene que ver que el toro responde al tipo del encaste al que pertenece. Hay encastes que son de toros de gran tamaño, hay encastes de toros de poco tamaño. Entonces el veterinario tiene que buscar que el toro tenga un tipo apropiado a su encaste, porque si el toro no tiene el tipo de su encaste, lo más fácil es que su comportamiento no sea correcto. Si es un encaste de toros pequeños y de pronto sale un toro grande, Algo va a funcionar mal porque no tiene la estructura ósea o muscular que corresponde a su encaste. ¿Y con el tamaño del toro puede dormir? No, con el tamaño del toro no. Cada encaste de ganadería, las ganaderías pertenecen a distintos encastes, cada encaste tiene su tipo de toro. Toro grande, toro chico, toro de muchos cuernos, toro de pocos cuernos, toro muy vivo, toro muy tranquilo... Ese es el tipo de cada encaste. Y los veterinarios tienen que ver eso. Seguimos. Vamos un poco más de tiempo. Pero yo tenía aquí algunos vídeos, breves todos, para que podamos... Vamos a ver lo que es un reconocimiento que no está al alcance de la gente. A ver si... Normalmente se le echa agua para que el toro se relaje. Aparte de que se refresca, se relaja. ¿De dónde este toro? ¿De la Bengocha, no? Bueno, pues no tiene. Buena especie. De Pamplona, ¿no, Marcio? Primo de los miuras. ¿Tengo un bicho de esos? No, no, esos son los corales de Madrid. Ah, vale. Es que no los conocía. Una vez que ya los toros han sido aprobados por el equipo veterinario, por ejemplo, el señor que os dio la primera charla es un veterinario de este equipo que actúa aquí en la plaza de Jerez. Pues una vez que se aprueban los seis toros y los dos obreros, se produce el sorteo. Por cada uno de los tres toreros ha acudido un subalterno, el subalterno de confianza. Luego los subalternos, esto lo puede contar Rafa mejor que yo, los subalternos se ponen de acuerdo entre ellos para hacer los lotes, es decir, se cogen los seis toros que van a ser titulares, que van a salir y se dice cuáles son los dos que van a quedar de solero. Luego los seis que van a salir se enlotan, se hacen tres pares que estén compensados, Si hay tres toros grandes y tres toros chicos, pues en cada uno de estos lotes va un toro grande y un toro chico. Con la longitud de la corramienta, lo mismo, los tres subalternos, los tres peones de confianza, se vuelven a poner entre ellos en hacer los tres lotes. Y luego se hacen tres papelitos Cada toro tiene un número en el costillar, como ya os han explicado, se apuntan los números en los papelitos, en un papelito dos números, en otro papelito dos números, en otro papelito dos números, se hacen tres bolitas y se meten en el sombrero del mayoral, el representante de la ganadería. que es el solo traje final, se agita y luego los subalternos, por el orden de antigüedad, van metiendo la mano y sacan una bolita, los tres despliegan y ya cada uno sabe cuáles son los dos números de los dos toros que le corresponden a su torero. Ese es el sorteo. Y ahora, después de que se ha hecho el sorteo, ya se sabe qué toro va a ir a cada tipo de chiquero, por el número, porque a la hora de salir el torilero los va soltando según un orden. Entonces, cuando ya se sepa cuál va a ser el primer toro, el segundo y el último, porque los mismos subalternos dicen, de los dos que me han tocado a mí, que salga el primero, el tal. Y segundo tal lo decide él, de acuerdo con su matador, que está en el hotel. Aunque a algunos matadores también les gusta concurrir, como es el caso del morante de la puebla, pero no es frecuente. Pues ya se produce el enchiquelamiento, que también es una labor que se hace con muy poca gente, pero os voy a ofrecer una muestra. Ahí se ve el mecanismo para que la puerta luego cierre de golpe. Véis el pestillo? Estos pruebas de legómenos se celebran siempre por la mañana del día de la corrida. Pasamos por la tarde y ya vamos a la plaza. Ahí vemos ya a la hora los tendidos llenos con el sol y la plaza que es circular tiene siempre una zona de sol y una zona de sombra. Esta es concretamente la plaza de Sevilla. ...probablemente la plaza más bonita del mundo... ...y ofrece un espectáculo... ...ofrece un espectáculo... ...una panorámica propiedad de fiesta ¿no?... ...este es un esquema de una plaza... ...vista desde arriba... ...alrededor del ruedo de color amarillo... ...están los tendidos... ...la primera fila de asientos se suele llamar barrera... Por detrás, en algunas plazas, hay una segunda fila que se llama Contra Barrera, que no existe en todas las plazas. Luego viene la zona de los tendidos, tendido bajo, tendido alto, en la Plaza de Madrid. Y, por último, las gradas, arriba del todo, suelen estar cubiertas. Y en la Plaza de Madrid, que es muy grande, tienen dos gradas, grada superior. baja y grada alta. En el puerto de Santa María también, porque es una plaza también muy grande, tiene grada baja y grada alta. Lo que pasa es que en Madrid se llama grada y andanada. Bueno, pues este es el reparto. Una pregunta, ¿de dónde se ve mejor el todo? ¿De qué grada? ¿Cómo? Dime, perdón. La barrera, ¿no? Dime. ¿De dónde se ven mejor los todos? En la plaza. De todas las plazas. Del tendido alto, tendido alto. Hombre, el mejor, barrera, lo más cerca. La primera fila, que se llama barrera. y a poder ser en sombra, pero es que esa entrada es la más cara. Yo cuando voy siempre voy a sol y nunca a barrera. Bueno, los tendidos, o sea que la plaza se divide en sectores circulares como líneas partiendo del centro, como triángulos y cada uno tiene un número. Bien, no voy a dar más información porque vamos mal de tiempo. La bandera de España siempre suele presidir la plaza. Esta es la misma plaza, otra plaza cualquiera, vista ya a nivel del ruedo, donde destaca... Aquí, por ejemplo, aquí no hay gradas. La parte de arriba hay gradas. Todo es tendido y la fila primera detrás de estos números es la barrera. Aquí lo que quiero llamar la atención sobre el suelo. El suelo normalmente es de una tierra por la que se pueda andar bien. Albero, ¿no? Sí. Albero, que es una tierra especial de Alcalá de Guadaira, es muy cara, es muy buena porque el torero con sus zapatillas no se hunde. pero hay plazas que no tienen tierra de albero, tienen otro tipo de arena. Albero es un determinado tipo de arena, no todas las arenas. La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La de... La En primer lugar tenemos la parte más central que se llama los terrenos de los medios. El ruedo está dividido en tres zonas que le llamamos terrenos. El terreno de los medios alrededor de la boca de riego que está en el mismo centro. Los terrenos del tercio que se llama así, situado entre las dos líneas paralelas y luego aquí El terreno de tablas, situado entre la línea más próxima a las tablas y las propias tablas. Los terrenos son muy importantes porque después, cuando se desarrolla la faena, algunas partes de la faena se desarrollan en los medios y otras en las tablas y otras en el tercio. Estas son las tablas que forman la barrera que separa al ruedo de la zona donde el toro no debe acceder. Se hace normalmente con tablas. Hay algunas plazas que tienen esto en material de mancostería. Lo suyo es las tablas, sobre todo porque si el toro pega para que no se dañen los cuernos e incluso puedan moverlo. Estas tablas son movibles, lo que favorece que el toro no se desengañe y piense que él ha podido hacer algo que ha provocado un movimiento. para que el toro no sienta una especie de frustración. Aquí hay un estribo que sirve a los toreros para apoyarse ahí y saltar en caso de apuro. Y luego están los burladeros, que son las defensas con unas troneras por aquí para colarse el toro cuando tiene que huir del toro. El burladero se suele proteger con un montón de tierra para que el toro no acceda directamente con sus patas a la tabla del burladero, sino que se quede un poquito retirado atrás. y detrás de la barrera está el callejón. Normalmente tiene una anchura de unos dos metros. Por detrás también hay otra línea de tablas y luego ya viene la zona de los espectadores. En el callejón debe estar solamente el personal mínimo imprescindible. Los que van a realizar alguna labor durante el espectáculo. Los que no, no deben estar en el callejón. Javier, por lo que han llegado hasta la grada. Viene la barrera, la fila de barrera, la máscara y luego los tendidos. No, pues que saltan hasta la grada. Eso... Se ha visto, se ha visto. Se ha visto y lo ha de lograr. Bien. El presidente y todo. Cuando el espectáculo va a empezar, hay una autoridad que es el presidente, la máxima autoridad en la corrida, que se sirve de pañuelos para dar sus órdenes. Normalmente es un pañuelo blanco para ir marcando el ritmo del espectáculo con el que va marcando los tiempos y cuando saca el pañuelo, normalmente un clarín, un hombre con una trompeta que se llama clarín, da un toque que anuncia al público que se va a pasar a la siguiente fase, ¿no? El pañuelo blanco es el que más saca. Hay otros pañuelos de otros colores que los veremos luego. Vamos a ver si escuchamos y tenemos suerte cuando empieza el festejo. y en este momento salen los aguacilillos para hacer el despeje. Alguacilillo es una palabra española de origen árabe, empieza por "al", que viene de "alguacil". Alguacil es el equivalente a lo que es un policía local, un policía municipal, es el equivalente, ¿no? Entonces, tradicionalmente en España desde el siglo XVI, los policías municipales, los adecuaciles salían y como no había entonces plazas circulares cerradas, sino que los festejos se celebraban en la plaza del pueblo... una plaza que daba a calles, que estaba abierta, la plaza estaba llena de personas que querían participar, se montaban unos tablados alrededor para que se subiera el público arriba y en el momento de empezar el festejo, los dos policías, los dos guaciles o aguacilillos salían montados a caballo y echaban a la gente fuera, fuera aquí, despejar la plaza, dejar la plaza libre y se metían debajo de los tablados, protegidos con unas costanas y eso era el despeje, ¿no? para que quedara la plaza libre para que luego salieran los toreros con el toro. Se sigue haciendo esa ceremonia simbólica ya porque ya no hay gente en la plaza, pero se sigue llamando despeje, es el inicio. Vienen desde la puerta de cuadrilla a saludar al presidente. Estos son los aguacirillos del puerto de Santa María que están con la vestimenta típica del siglo XVI. ¿El presidente va siempre a todas las Correas del Oro? si no va no puede dirigirlo es como si un árbitro no fuera a un partido de fútbol cada ciudad tiene un presidente distinto ¿estás hablando del alcalde? no, no, no, alguien que nombra al alcalde bueno Después de que los alguacilillos han pedido permiso al presidente, se vuelven para atrás, recogen las cuadrillas y las cuadrillas hacen ya el desfile que se llama paseillo y cuando todo el cortejo está ocupando la plaza, se produce en ese momento una estampa preciosa, muy colorista, que para mí es el momento más bello de toda la tarde. Van las cuadrillas en fila con todo el personal que va detrás de ellos y lo vamos a ver ahora mismo. Vemos aquí el cortejo encabezado por los alguacilillos. Detrás van los tres toreros que hemos visto en el cartel. Detrás de cada torero van tres subalternos que forman la... Ahora, ahora, ahora. Que van los tres subalternos que forman la cuadrilla y los tres picadores. Perdón, y los picadores. Son dos picadores por cada torero. Dos por tres, seis. Tres subalternos. Y tres, los subalternos van aquí, de la siguiente forma, que es lo que tú me preguntabas. Siempre en el mundo del toreo el orden se respeta mucho, la jerarquía se respeta muchísimo. En los carteles están anunciados por antigüedad y aquí en el paseillo se colocan por antigüedad. ¿De qué manera? De los tres toreros, el más joven va en el centro, como protegiéndolo, los veteranos lo protegen, le quitan los miedos, lo animan, va en el medio. El más veterano va a la izquierda y el de segunda antigüedad, pues en el extremo derecho. Pero atención, porque las cuadrillas no se colocan así, sino que las cuadrillas van. La cuadrilla del torero más veterano va en primer lugar. Por tanto, de los subalternos, los tres primeros son los del matador más antiguo. Los tres segundos, que son esto y esto, son los subalternos del segundo matador. Y los tres subalternos que van en último lugar son la cuadrilla del matador más joven. Exactamente, esa es la colocación. Y luego los picadores en este orden. Detrás van los monosabios, que es el personal que auxilia a los picadores y a los caballos. Van siempre con blusa roja y pantalón azul. Detrás los areneros, los que tienen que preocuparse de restaurar el suelo, la arena, ordenarla un poco detrás de cada lidia, de cada toro, para que esté adecuada a la siguiente lidia. Luego va el tiro de mulillas, que en el caso de Madrid y de algunas otras plazas son dos, en la mayoría de las plazas un tiro de mulillas, con todo el personal necesario para las mulillas. Este es el orden del paseillo. Siempre es importante el respeto, el orden, la jerarquía, digamos el rito. En una religión el rito es muy importante. En el mitraísmo, que era una religión, el rito era muy importante. Aunque hoy día el toreo no es una religión, es una actividad de otro tipo, pública, lúdica, festiva, artística, como se quiera, pero guarda todavía esos resabios, esos recuerdos de la liturgia, del ritual de cuando era una religión. El respeto es importantísimo, el orden, la jerarquía. Por ejemplo, cuando llegan los toreros, se quitan la montera, el gorro y saludan al presidente. Es fundamental. Lo hacen todo. Hasta el último arenero, hasta el último mulillero, se quita la gorra, la boina y saluda al presidente. Eso es sentirse parte del espectáculo, parte de las fiestas. Y luego se saludan entre ellos. Bien, eso es cuando rompen la formación, pero de cara a la formación. Aquí estamos viendo una foto de un minuto de silencio en recuerdo de alguien que ha fallecido poco. Pero cuando no hay un minuto de silencio no paran, sino que conforme van llegando van saludando al presidente. y el presidente, que es la máxima autoridad de la corrida, no por eso va a dejar de corresponder con respeto. También se levanta y responde respetuosamente al saludo que le están dando. Por tanto, se mantiene de pie mientras toda la comitiva termina de saludar. Esta plaza es la plaza del puerto de Santa María. Después de que ya las filas se han deshecho, pues los agotinillos reciben del presidente la llave de los toriles. Los toriles han estado cerrados después del enchiquillamiento, y para que nadie haga una gamberrada y suelte un toro, la llave común, la llave se la lleva el presidente, que ahora está en el momento de que se la entrega al alguacilillo más veterano de los dos, para que este alguacilillo vaya con el caballo a la puerta de Torilé y allí lo recibe el torilero, y el torilero coge entonces la llave para poder abrir el toril. Bueno, pues ya está terminado todo el prólogo y va a empezar. El presidente saca otra vez pañuelo blanco, igual que cuando anunció que comenzará el festejo. Y en este caso también suena el clarín, pero es un clarín con otra melodía distinta. Voy a describir la faena de un toro, pero son en realidad 6 toros. Con describir una es suficiente. La faena entera, todo el tiempo que el toro está en la arena una vez que sale del toril, la lidia, se divide en varios tiempos, varias etapas o varias fases. El nombre taurino que se le da es "tercios". ¿Por qué se le da el nombre de tercios? Pues es muy curioso. Porque antiguamente la lidia del toro tenía tres partes: una primera, una segunda y una tercera. Un tercio de cada faena había tres tercios. El primer tercio en aquel entonces al principio era el tercio de varas. Luego era el tercio de banderillas y luego era el tercio de muerte. Salía el torero después de los banderilleros con el estoque y la muerta para matar directamente al toro sin más. Pero hoy día no es así, porque antes de que salga el picador hay un tiempo dedicado a torear con el capote. Entonces ha tomado tanta importancia que ya ha constituido un tercio, una fase. Y tenemos el primer tercio, es el tercio de capote. Después viene el tercio de varas, que es cuando sale el picador. Después viene el tercio de banderillas, estos dos tercios, igual que en el siglo antiguo, en el siglo XIX o en el siglo XVIII. Y luego viene el tercio de muletas, en donde ya el torero no sale simplemente a matar al toro, sale a torearlo de muletas. Y se ha convertido hoy día en la parte fundamental de la lidia. ¿Quién creó el tercio de capote y quién creó el tercio de muleta? Pues curiosamente el mismo torero, un torero llamado Paquiro, natural de Chilana. Este torero fue el que creó el tercio de capote y el tercio de muleta. Antes de Paquiro, directamente el picador estaba en la arena en cuanto el toro salía. Es más, el picador salía antes que el toro. Luego el primer tercio era el tercio del picador de vara. Pero Paquiro fue el primer torero que empezó a torear con el capote para lucirse él y crear un tercio que fuera tercio de capote. Y con la muleta lo mismo, fue el primer torero que montó la espada sobre la muleta, se la puso en la mano derecha y empezó a torear. no con vista a preparar al toro para matarlo, sino para lucirse delante del toro y eso es crear el tercio de muleta. A partir de Paquiro, por tanto, los tercios tienen estos nombres. En el tercio de muleta ya tiene más importancia la muleta que el estoque. Antes se llamaba tercio de muerte y ahora se llama tercio de muleta. Vamos con el primer tercio, tercio de capote. Madre mía. Dios. Sale el toro, es un momento emocionante. El corazón del torero está a 180 km/min. Pero luego ya se calma y todo viene a su sitio. El tercio del capote tiene como pase fundamental la Verónica, que cuando estuvimos haciendo el Toro del Salón, Benito os decía cómo se trozaba el pase de Verónica con la muleta en las dos manos desplegadas, llevándola delante de la cara del toro. Recordando el pañuelo de aquella mujer llamada Verónica que según la leyenda le enjuagó a Jesucristo cuando ella llevaba la cruz, cambió de cabrón y quedó la cara impresa en su paño, pues ese mismo juego hace el capote y por eso se llama pase de Verónica, que es el pase fundamental del capote para parar al toro que está recién salido, tiene mucha fuerza. mucha agresividad, mucha velocidad y el capote hay que desplegarlo en toda su extensión para mayor defensa del torero, para poderse alejar del cuerpo y poder manejar al toro. Esa es la razón de que la Verónica sea el pase fundamental del tercio de muleta. Tenemos otra imagen también de otro pase de molestando. Parece que me atendieron, pero tú las cazas al vuelo. Bien, vamos a ver. Un concepto que se utiliza mucho en torneo es el nombre tanda o serie. Tanda o serie es lo mismo. Un conjunto de pases, tres o cuatro o cinco pases, todos seguidos, iguales, forman una tanda y terminan en un pase especial que es un pase de remate. Una tanda de Verónica se suele rematar con un pase como este que es media Verónica. Es el trazo de la Verónica, pero no se termina por cupeto, sino que se lleva la mano izquierda hacia la mano derecha para cerrarla en la cadera y por tanto se llama media Verónica como final de la tanda. Y ya el toro ahí se despide y se va lejos y ya no vuelve porque el capote ya no se ha desplegado, se ha recogido y el toro no se siente atraído, no vuelve. para que finalice la tanda. Luego se puede dar otra tanda. Pero siempre hay un pase de remate, un lance de remate. En este caso, la media verónica. Vemos que es una media verónica a pies juntos. Vemos los pies, los pies juntos. Y se llama así, media verónica a pies juntos. Otras veces, el torero al acabar la tanda de verónica, en lugar de la media verónica, lo que hace es un movimiento con el capote alrededor, como si estuviera bailando y despliega el capote a su alrededor como una falda de una bailarina. Y esto es la revolera, que es otro pase de remate. O se remata con media verónica o con revolera. Y ahora vamos a ver en vídeo el tercio de capote. Un tercio de capote que siempre arranca en terrenos de tablas, próximo a las tablas, para que el torero vaya viendo cómo se comporta el toro y luego cuando va tomando confianza el torero va avanzando hacia los medios, ganándole terreno al toro. Cuando ya termina la tanda, Cuando considera que termina la tanda, hace el pase de remate, que es una media, y el torero se queda en los medios. Este es un tercio ejecutado correctamente, de tablas a medios, avanzando, ganándole terreno al toro. No al revés, que vaya el torero hacia las tablas, porque entonces es señal de que el toro le está ganando el terreno al torero, el torero no lo está haciendo bien, se está acobardando, digamos. Y ahora otro tercio, muy bonito también, pero un poquito más creativo. El anterior ha sido ortodoxo y ahora creativo. En Sevilla. En tablas. Lo inicia con originalidad. Avanza, agacha mucho la cabeza del torero, el mentón metido en el pecho, la barbilla metida en el pecho. Mirad como agacha la cabeza el torero, completamente concentrado. Se va hacia los medios, casi en la boca de riego. Una media. Y como el toro insiste, una segunda media. - Y se ha quedado quieto. - Claro, porque ya se ha quitado el mujer. - Bueno, pues os tengo que decir que tuve la suerte de ver esta faena en directo. Personalmente he estado allí en la maestranza. - Se cansó el caballo, lo estoy diciendo. - ¿Eh? Bueno, habéis visto los dos toreros cómo salen de la tanda, salen con el cuerpo erguido. Les ha costado un esfuerzo enorme porque se van alejando de las tablas y hay un peligro. Si el toro hace por ellos, por el torero, tardan en venir los auxiliares. Entonces para él es un enorme esfuerzo físico y psíquico, pero ha salido del envite con gallardía, como decíamos al principio, que es un símbolo de enfrentarse al sacrificio y al esfuerzo y salir con gallardía, como ha salido este torero al terminar la tanda.
Bueno, ¿qué pasa si en la tanda de capote se ve que el toro tiene algún defecto, o no ve o cojea? Entonces el presidente saca el pañuelo verde, que indica que hay que devolverlo. Entonces salen los cabestros, que son bueyes, son animales castrados, son mansos, no son de raza brava, y auxilian al toro para que el toro vuelva a los corrales y se lo lleve. Es necesario que los bueyes estén muy bien amaestrados, obedezcan a la voz del bueyero o del cabestrero, envuelvan al toro y se lo puedan llevar a los toriles. Y ahora vamos a verlo en vídeo, lo que es devolver a un toro porque ha salido el pañuelo verde. Mirad como los cabestros envuelven. Lo van envolviendo y este se viene por aquí para moverlo.
Bien, pasamos al siguiente tercio, que es el tercio de varas, el tercio del picador. El caballo del picador va protegido convenientemente con un peto que está aquí puesto y luego suele llevar dentro también una protección para las cuatro patas, que esto es más moderno, más reciente. El material es un material resistente, para que el toro no perfore y no pueda herir al caballo. El caballo lleva su montura, se conduce o dirige con unas bridas. El caballo lleva un antifaz para tapar los ojos. El reglamento dice que hay que tapar solamente un ojo. En la práctica se tapa los dos, pero esto no es muy reglamentario. ¿Hay algún sópito más respecto al caballo? Sí, pero normalmente los caballos no mueren, no sufren daño, por el peto. Antiguamente los caballos morían porque no llevaban peto. El picador va siempre tocado por un sombrero especial que se llama castoreño, de ala ancha y plana. Va adornado con una moña y está hecho efectivamente con pelo de castor, una chaquetilla que se suele llamar casaquilla y un pantalón o calzona de un material como gamuza, como de material fino. Las dos piernas, para protegerlas de cualquier golpe con la textura del toro, van protegidas por un protector metálico que se llama mona. Es de hierro. Hierro articulado para que pueda andar el picador, como las armaduras de los guerreros medievales. La que protege la pierna derecha se llama Mona y la que protege la pierna izquierda se llama Gregoriana. Pero hoy se le dice Mona a las dos protecciones de las dos piernas y unos botos fuertes, armados con una vara que termina en una puya, que es la que le clava al toro para provocar que todo tenga un sangrado, un sangrado que es conveniente. Bueno, una vez que el picador está puesto en su sitio, el matador lleva al toro hacia el caballo. Lo puede llevar con muchos tipos de pases. Lo más frecuente es que lo lleve por un pase que se llama chicuelina y el torero va andando. Es lo que se llama chicuelinas al paso. Lo va acercando al caballo desde el centro del ruedo. El caballero no puede salir de las barras. No, ahora lo veremos. Una vez que el torero ha acercado el toro al caballo, da un último lance para dejarlo en suerte, que se llama. Dejar el toro en suerte es dejarlo en el punto exacto donde el toro tiene que ya atacar desde allí al caballo sin que esté ya por medio del torero el torero hace un lance especial en este caso estamos viendo todo lo que hace una larga un pase movido a una sola mano se llama larga larga natural en este caso esta foto la hice en Sanlúcar en el mes de abril este torero es Emilio de Justo Bueno, deja al toro en suerte, ¿no? La palabra suerte se utiliza mucho en el toreo. Dejarla en suerte, dejar el toro en suerte, dejarlo en su sitio. Salirse de la suerte es que el toro, perdón, que el torero se ponga en un sitio lejos del toro para que el toro no le pueda alcanzar. Salirse de la suerte. La palabra suerte está muy ligada al toreo. ¿Por qué? Porque, como decimos al principio, hay que intentar que en la lucha, en la pelea entre el torero y el toro, estén ambos en las mismas condiciones y en cierta manera sea la suerte la que haga desnivelar la balanza hacia un lado o hacia otro. Es decir, el torero para comportarse toreramente no tiene que buscar ventaja, sino enfrentarse al toro en un plano de igualdad lo más posible y que sea la suerte la que decida. Por eso la palabra suerte es una palabra de mucho uso en el mundo torino, la suerte. Bueno, el toro va al caballo por primera vez, ya el torero lo ha dejado ahí y el toro arranca por su voluntad. Como decía, las dos líneas tienen la función de que el caballo del picador tiene que estar entre las tablas y la primera línea y el toro tiene que estar de la segunda para allá, hacia el centro. Tiene que haber como mínimo entre ambos de separación lo que es la anchura de las dos líneas paralelas, lo que es los terrenos del tercero. Tiene que estar como mínimo de separación para ver que el toro se arranca a una cierta distancia, con lo cual demostraría su bravura. Si no es muy bravo, hay que acercarse y eso es un demérito del toro. Después de embestir recibe un puyazo en un sitio adecuado, lo correcto es el morrillo, que es una masa musculosa en donde el toro puede perder sangre y realmente no se le provocan especiales daños que lo puedan inutilizar. Ese es el sitio adecuado, el morrillo. Y después viene lo que se llama el quite. El torero se acerca al toro y con el capote lo quita del caballo y aprovecha para lucirse, trazar una tanda nueva y eso se llama quite, una tanda nueva de pases para completar lo que había hecho antes en el tercio de salida, en el tercio de capote. El pase fundamental en los quites, el que más se usa es la chicuelina que es esta que hemos visto aquí, como practicamos el otro día en el Toro del Salón. En este caso, como hemos dicho antes, una chicuelina a pie juntos también. Vemos por detrás a otro torero, concretamente este es Morante, el torero con el que estuvo Manolo Corona, también está realizando una chicuelina a pies juntos. Y aquí pongo una secuencia de una chicuelina muy bien trazada, también a pies juntos, el mismo torero, a pies juntos, las tres, Pero muy bien trazada, por lo que voy a decir. Vemos que el toro pasa junto al torero y aquí hace una curva. El toro no ha caminado en línea recta, sino que el torero le ha obligado a que el toro haga un giro alrededor del torero. Al toro le cuesta trabajo hacer un giro. Cuando el torero le obliga, es un pase bien dado. Eso se llama mandar. mandar, como decía Juan Belmonte, es hacer que el toro vaya a donde no quiere ir. Un toro que tiene cuatro patas prefiere andar en línea recta entre su bravura y la serenidad del torero que se arrima mucho, le obligan a hacer una curva y esto es un pase bien dado. Segunda vez que va al caballo, al toro lo ponen un poquito más lejos para que vaya mostrando su bravura. En lugar de más cerca, más lejos. Después viene un nuevo quite y en este caso vemos que es chicuelina de compás abierto, compás solo las dos piernas, en lugar de pie junto, chicuelina de compás abierto. Otro pase que se suele utilizar en los quites, en lugar de las chicuelinas, es torear por gaoneras, que es ponerse el capote a la espalda con las dos manos y torear con el cuerpo por delante del capote, presentándole el cuerpo claramente al toro, sin protección, y manejando el capote solamente por un lado, con medio capote, o bien por la derecha o bien por la izquierda. Eso es el pase de gaonera también muy propio para hacer un quite. y la tercera vez que va a caballo todavía más lejos. Y ya para terminar este tercio, dos fotos de Rafael de Paula que corresponden al mismo pase en dos fases distintas, pero con una milésima de segundo por medio. Es una media verónica a pie junto cayendo las manos y con la inmovilidad total del torero. Es un pase, digamos, artístico y arriesgado. Bueno. Los quites permiten a los toreros hacer un lucimiento con pases variados, originales incluso, y se produce entre ellos una especie de pugna, porque sale un torero y luego sale otro. ¿En qué ciudad? ¿En Dax? Pues yo creo que es en Arles. Me parece que es en Arles. En Francia. Ese último pase es un remate de una tanda. Es muy artístico, se llama serpentina. Se sube para arriba el capote y luego se gira hacia atrás. Por tanto, hace una curva como una serpiente. De ahí viene el nombre de serpentina. Pasamos al siguiente tercio, que es el de banderillas. los picadores cuando se despiden, cuando terminan, siempre el último picador siempre saluda al presidente, se despide en nombre de los otros picadores, el sexto, ¿no? Aquí tenemos el caso.
Y en ese momento el presidente saca un nuevo pañuelo blanco para que el Clarín anuncie... Cambio de tercio, ¿no? Nuevo tercio. La de banderilla. Bien, y sale el banderillero a cuerpo limpio, a pecho descubierto, a enfrentarse al toro y ponerle dos banderillas para que el toro avive y sea un poco más ágil a la hora de que el torero luego realice la faena de muleta. Tiene que ir con gallardía, con elegancia, con torería, nada de mostrar ningún tipo de miedo. Tiene que ir valiente, retando, como en una pelea bélica de las leyendas de Aquiles. Y en esta segunda foto vemos la colocación. El banderillero tiene que irse a terrenos de los medios, alejándose de las tablas, huyendo de toda protección, a pecho descubierto, y el toro se queda más próximo a las tablas. Lo más aproximado al tercio, ese sería el sitio ideal. Un compañero con el capote mueve al toro y lo coloca en el sitio adecuado y el banderillero acude. Veis que el toro está un poquito inclinado, no está totalmente de frente. sino un poquito inclinado porque el banderillero va a entrar por este lado para que obligue a que el toro tarde un poquito más en girar porque si el toro estuviera completamente perfilado frente al torero le ganaría el terreno este banderillero va a poner las banderillas por el pitón izquierdo por aquí por tanto viene por aquí perdón es que no tengo el el banderillero viene por aquí y el toro viene en este sentido con lo cual va un poquito adelantado el banderillero para no dejarse empitonar. Luego conviene que el siguiente par de banderillas al toro se le ponga por el otro pitón. ¿Para qué? Para que el toro no aprenda, porque si siempre los tres pares de banderillas se les ponen por el mismo pitón, el toro acaba aprendiendo y digamos que aquí te espero. se adelanta porque sabe que el torero va a pasar por allí y lo engancha. Entonces hay que cambiarle de pitón alternando para que el toro no acabe aprendiendo. En este caso ha sido por el pitón izquierdo, el siguiente par de banderillas será por el pitón derecho, con lo cual el toro habría que colocarlo en este sentido, así, inclinado, para que el banderillero venga por aquí. Como cuando el torero final a la hora de matar tiene que entrar por el pitón derecho, lo conveniente sería que el primer par de banderillas se ponga por el pitón izquierdo, como este que está aquí, el segundo par por el pitón derecho, el tercer par por el pitón izquierdo y luego el torero con el estoque va por el pitón derecho, alternando para que así el toro no aprenda. Eso sería lo ideal. Os voy a contar un pequeño secreto. Eh... Podéis comentarnos con quien queráis, pero si tuviéramos la suerte de que el torero Juan José Padilla pudiera un día venir a echar un rato con nosotros, sería estupendo. No sé si va a ser posible. Pero os voy a contar un pequeño secreto. Juan José Padilla acostumbraba, antes de que se retirara, a banderillear los toros. Y sus tres subalternos no banderilleaban. Pero Juan José Padilla tenía un pequeño defecto y es que sólo sabía poner banderillas por el pitón derecho. Sólo. Y él ponía los tres pares por el pitón derecho. Bien es verdad que Padilla siempre ha disfrutado de un enorme poderío físico, una enorme agilidad, fuerza, velocidad y a base de fuerza esquivaba siempre la embestida de los toros. Y luego llegaba el estoque, también entraba por el pitón derecho. Es que era entrar cuatro veces por el pitón derecho. Y hubo una vez en Pamplona, que fue cuando empezó el ascenso suyo como torero fulgurante y se convirtió en una figura, en que él puso tres pares y le pidió al presidente permiso para poner un cuarto par. Era un buen toro, quería lucirse, quería cortar las dos orejas. El presidente lo autorizó y puso los cuatro pares. ¿Por dónde? Los cuatro por el pitón derecho. Llega la hora de la estocada. Era un miura. Los miuras tienen la cualidad de que aprenden rápido. Aprenden rápido. Y había entrado ya cuatro veces por el pitón. Entra con el estoque matar y primero pega un pinchazo y entró por el pitón derecho. Quinta visita por el pitón derecho. Entró por segunda vez a matar y ahí ya metió la espada, pero era la sexta visita. El toro había aprendido y más que aprendido y lo cogió. En el momento de entrar a matar, ahí lo cogió. Lo cogió porque el toro había aprendido. Y luego, cuando la cogida terrorífica de Zaragoza, en donde le partió la cara, le destrozó el oído, le sacó un ojo, le rompió los dos nervios faciales, etcétera, etcétera, ¿qué pasó? no fue a la hora de estoquear, fue en las banderillas. Un toro de la ganadería de Ana Romero, que es una ganadería de toros que también aprenden muy rápido porque son de encaste de Santa Coloma. Habíamos hablado antes de encastes. El encaste de Santa Coloma aprende muy rápido. Y era el tercer par de banderillas. Claro, en el tercer par de banderillas el toro lo esperó, sabía por dónde iba a venir. Le cortó terreno, el toro le cortó terreno a Juan José. Y Juan José vio que no podía ponerse ni siquiera de frente cara a cara al toro para clavar las banderillas porque lo tenía a este lado, le estaba esperando como los galgos cuando cazan a las liebres, son galgos viejos que saben por dónde va a ir la liebre y la esperan allí. Pues así hizo el toro. Entonces, en ese momento, Padilla hizo un extraño porque vio que el toro le había cerrado el paso y no podía pasar. Y en el extraño que hizo Padilla, tropezó y se cayó. Y al caerse, el toro hizo por él en el suelo. El secreto que voy a contar es lo siguiente. Una vez yo le dije a Juan José, Juan José, yo sé por qué te cogió el Miura en Pamplona y deberías intentar aprender a banderellar por el lado izquierdo. Y dijo, no, no, no, yo no sé nada más que por el lado derecho y así voy a seguir. Digo, pues ten cuidado, porque te puede ocurrir algo. Y años, muchos años después, ocurrió lo de Zaragoza. Yo no soy adivino, es que yo sólo conté porque yo lo había visto cuando la acogida de Pamplona. Yo ya tenía información previa, lo había visto. Pero después de la acogida de Zaragoza, Un periodista le preguntó una vez y dijo Padilla: "No, el toro me cogió porque es que yo tropecé y me caí". No, él tropezó porque el toro le hizo la vida imposible, porque el toro le había cortado el terreno. Le había cortado el terreno y le había cortado el terreno porque había aprendido y había aprendido porque él se lo permitió entrando las tres veces por el mismo lado. Por tanto, si viene Padilla por aquí un día a tomar un refresco con vosotros, no se lo contéis, por favor. Bien, mirad lo apurado que es poner un par de banderillas que hay que poner el cuerpo, los brazos, el cuello, la cabeza entre pitón y pitón, a merced de una fiera que te puede matar. Esto se llama poner un par asomándose al balcón, el balcón, los dos pitones, uno a un lado de mi cuerpo y otro a otro.
Pasemos al tercio de muleta. El presidente saca nuevamente el pañuelo blanco, con lo cual el clarín toca. Faena. El torero matador, una vez que ya se ha cambiado de tercio, coge la muleta y la espada, normalmente una espada de simulacro, de madera, para sostener la muleta. Se va con la montera en la mano, pide permiso al presidente, le dice simplemente con su permiso. Antiguamente era, señor presidente, ¿me da usted permiso para matar este toro? Se abrevia con su permiso. Pero hay que pedir permiso siempre, el respeto, el orden, el rito. Y después, lo normal, si el toro es bueno, el torero lo brinda. Si el toro no es bueno, si ve que no es bueno, no lo brinda. Normalmente el brindis principal se hace al público, se va el torero a los medios, levanta la montera y le ofrece el esfuerzo que él va a hacer, se lo ofrece al público diciendo algo así como va por ustedes, hago mi esfuerzo por ustedes y gira. Bueno, pues ese movimiento, ese gesto nos recuerda tiempos antiguos. Cuando en la religión del dios Mitra una persona entraba, el sacerdote le ponía una corona, como diciendo: "Tuya es la gloria mundana, del mundo". O tiraba la corona al suelo. La gloria fácil. El que entraba en religión se quitaba la corona, la tiraba al suelo, diciendo: "No quiero una gloria fácil". cómoda, yo solamente quiero la corona de Mitra, la de la gloria, la inmortalidad, la de subir al final de mi vida a los cielos y vivir eternamente como viven los dioses, ellos tenían tres dioses. Bueno, fijaos, la montera, la montera, se la quita de la cabeza y la tira al suelo. ¿Veis este gesto? El mismo gesto que en la religión mitraica de años antes de Cristo. Y una segunda cosa. En la religión mitraica los sacerdotes en los primeros tiempos también participaban en un acto religioso con un toro y lo mataban. Si el sacerdote mataba al toro, conseguía la salvación, el favor del dios bueno, del dios Ormuz, y del dios Mitra. Conseguía el favor para los fieles que estaban allí alrededor viendo al sacerdote. El sacerdote interpretaba el culto en nombre de los fieles. Y aquí, en este brindis, el torero actúa como aquel sacerdote antiguo que se dispone a luchar contra un toro y vencerlo para ganar la gloria para él y para los fieles. En este caso es el público, por eso es el brindis. Lo hago por vosotros. Si venzo al toro y consigo mi gloria, mi gloria será también para vosotros y vosotros pasaréis a la inmortalidad en este acto religioso, que era el símbolo antiguo. Fijaos lo que es el brindis, el significado, el símbolo del brindis de un torero. Normalmente, el primer toro, el torero, lo brinda al público. Hay una excepción. Cuando asiste el rey, el primer toro, el torero, se lo debe brindar al rey. Y luego ya su segundo toro, al público. Esa es una excepción. Porque, claro, se trata del rey que representa a todo el pueblo. Aquí tenemos un caso, ¿no? Aquí tenemos el rey. Hay una segunda excepción y es cuando el torero llega su día importante de tomar la alternativa que pasa de ser novillero a matador de toro, toma la alternativa y lo tradicional es que el brindis se lo haga a su padre o a su madre, porque se ha sacrificado mucho por él y qué menos que agradecerle. Y después ya su segundo toro lo puede brindar al público. Son las dos únicas excepciones. El primer toro al público siempre y luego ya su segundo toro, el torero se lo brinda a una persona del público, o a una novia, o a un amigo, o a un señor que le ha ayudado, o a un ganadero, o a un personaje muy conocido que asiste en ese momento, como es este el caso del premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa, que es lo que está haciendo el torero Enrique Ponce. Pero eso ya siempre es el segundo toro. El rito, el orden, el respeto, la jerarquía. Al presidente no brindan. Al presidente se le pide permiso. El presidente es el que da el permiso para lo dado. Cuando un torero brinda su primer toro a alguien del público y su segundo toro al público, ese torero no está respetando el rito. No está ayudando a que la fiesta conserve su valor ancestral. Pero lo hacen no por mala voluntad, os lo digo yo, os lo reconozco, lo hacen por ignorancia, porque los toreros se forman mecánicamente en las escuelas o por la televisión, pero no se forman como antes, tradicionalmente, que se enseñaban las cosas de palabras de toreros viejos a toreros jóvenes y se inculcaba mucho el respeto. Hoy día ya es de otra forma mucho más mecánica, más rápida y no cuidan estos detalles, pero la fiesta es un rito en donde los detalles tienen mucha importancia. Por tanto, cuando un torero brinda al público el segundo toro, decid: "Este torero no tiene suficiente información". Empieza después del brindis la faena de muleta que tiene cuatro partes vamos a dividirla en cuatro partes primero una tanda de inicio una tanda sola una serie sola que se suele hacer siempre en tablas cuando el toro está con furia hay que pararlo una tanda cuatro o cinco pases y uno de remate después viene torear con la derecha el tiempo que el torero quiera según el toro sea bravo o no se hacen dos tandas tres tandas cuatro tandas cinco tandas con la derecha seguida Siempre con un pase de remate, un descansito y volvemos con la derecha. Después viene la parte del toreo con la mano izquierda, en donde la espada está aquí en la mano libre y la amuleta, ella sola, con la tela caída, entonces es menos espacio, entonces tiene menos defensa. Por eso se le llama la mano de verdad, porque toreas con un trapito menos desplegado. Y por último, otra tanda, la última tanda, después de recoger el estoque de verdad, la tanda de preparación. ¿Preparación para qué? Preparar al toro para que esté en buena posición para la estocada. Aquí tenemos la tanda de inicio, pegado a tablas, el toro va con mucha furia y entonces el torero baja la mano para que el toro baje la cabeza, humille, se fije en la tela. Unas veces es con el pase por abajo, otra vez es con el pase por arriba, por abajo o por arriba, para que el toro aprenda lo que es la muleta y se obsesione con ella, porque hasta entonces el toro no sabe lo que es la muleta, acomete pero no embiste, aquí tiene que aprender a embestir, que es seguir la muleta. Después de la tanda de preparación viene ya el torero con la mano derecha. Como vemos aquí. El toro ya va encelado, completamente encelado en la muleta y agacha la cabeza. Esto se llama humillar. El toro humilla. Eso es señal de bravura. Un toro que humilla es un toro bravo. Un toro que no humilla tiene menos bravura. Aquí va el torero llevando al toro, haciendo que el toro haga una pequeña curva. Y aquí también la vemos. Otro pase con la derecha. ¿Veis? La espada está montada, la tela está más desplegada, por eso torear con la derecha es primero, porque la tela está más desplegada. Cuando el toro está más despistado, más furioso, menos concentrado, necesita mayor superficie de tela. Pero ya el toro está obligado a embestir y sigue la muleta con su cuerpo haciendo una curva. Esto es dominar al toro y señal de que el toro es bravo. El torero va girando, gira la cadera, los pies no, los pies no los mueve, gira la cadera. Esto se llama torear sobre la cadera, no sobre las piernas, las piernas están quietas. Y luego vamos a ver esto en vídeo, cómo es un pase bien dado con la derecha. Simplemente. Así de cortito, pero ¿os habéis percatado como el toro ha girado, llevado por el torero? Haciendo que el toro no toque la tela. Lo bueno del pase es que el toro no toque la tela. Pero no puede llevar, no puede poner el torero, la tela muy lejos, porque si la pone muy lejos, el toro entonces se fija en el torero. Se fija en el torero y no va a la tela, va al cuerpo. O bien simplemente el toro se para. Entonces hay que acercarla lo suficiente para que el toro vaya fijo a la tela, pero no tanto como para que el toro la alcance. No tiene que haber alcance. La distancia entre toro y tela, la distancia se tiene que mantener siempre igual a lo largo de todo el trayecto del pase. Eso se llama torear con temple. Y este es un pase bien dado. Si queréis lo vamos a repetir para que veáis estas cosas que estamos aquí explicando. Bien. Después de una tanda con la derecha, 5 o 6 pases seguidos, la tanda se termina con un pase de remate. El pase de remate es un pase, normalmente es el pase de pecho, normalmente. El pase de pecho lo que busca es que el toro no vuelva al torero, sino que se vaya, porque a cada pase que ha ido dando, el toro siempre ha ido cada vez más cerca del torero, más cerca del torero, más cerca del torero. El torero teóricamente no se mueve, con lo cual llega un momento en que el torero está ya a merced del toro. El toro se lo va a llevar por delante y en ese momento ya hace el pase este último, que se llama pase de recurso, recurre a él para despedirlo. Le pone la tela por arriba y el toro ya se va de frente. Y ya se acaba, digamos, el riesgo del torero. Por eso se llama pase de recurso. Mientras que el pase con la derecha se llama pase fundamental. Cinco o seis pases fundamentales y un pase de recurso componen una tanda. Bien, este pase de pecho se diferencia del anterior en que aquí el torero ha intentado también que el pase lleve al toro haciendo un poquito de curva, no en total línea recta, aunque sea un pase de recurso para despedir al toro, que incluso así vaya el toro toreado, vaya ligeramente haciendo curva. Fijaos en los pies del torero. Los pies se desplazan poco. Y el pase de recursos por arriba. Eso es una tanda por la derecha. Pasamos al toreo con la mano izquierda, que el toro ya está completamente concentrado en la tela. Digamos que para el torero hay menos peligro, el torero ha cogido confianza, conoce al toro y dice, ahora te voy a torear sin ayuda de la espada, solo con la tela que cae para abajo con poca superficie. Ese pase se llama pase natural. Se llama pase natural, vemos cómo el toro humilla, un toro bravo, intenta coger la tela pero no la alcanza, va muy cerquita de la tela pero no la alcanza. En este caso, se diferencia del anterior en que el torero ha obligado al toro a curvarse. Este es un pase bien dado, el otro era un pase en línea recta, este es un pase en curva. La tela no va montada sobre la espada, la mano empuña el palo, el palillo o destaquillador lo empuja por la mitad, lo empuña por la mitad, que es el sitio adecuado, por la mitad, no por el extremo, porque empuñarlo por el extremo es trampa, es tener más tela, es truco. Hay que empuñarlo por la mitad para que sea un pase correcto, el toreo puro. Y el toro, fijaos, el pitón próximo al torero lo agacha más y el otro lo sube. Señal de bravura. Eso los taurinos le llaman hacer el avión. Ese es el toro bravo. Y, desde luego, humillado, con el hocico abajo. Después de 4 o 5 pases seguidos que forman la tanda, el pase de remate, pase de pecho en este caso con la mano izquierda por arriba y el toro ya va a continuar para allá, no vuelve y no agobia al torero y el torero se retira y descansa un poco antes de volver. Y en este caso, lo mismo que hemos visto antes con la mano derecha, se la da con la izquierda. Aunque sea un pase de recurso, pase final, pase de desahogo, pase de liberación, el torero tiene que intentar que el toro vaya toreado, con lo cual obliga ligeramente a que el toro haga una pequeña curva. Para lo cual, la mano izquierda... tiene que llevar la muleta hacia arriba, es lo que le llaman mano a la hombrera, a la hombrera contraria, llevándolo aquí, en lugar de separar a la mano del cuerpo. levantando la barriga como un banderazo y que el toro pase por abajo en lugar de eso la mano viene aquí con lo cual el toro hace una pequeña curva hacia acá eso se llama ir toreado aunque sea un pase de recursos hay que darle esa torería como hemos visto aquí fijaos el toro con la cabeza abajo el torero todavía sigue corriendo riesgo porque el toro hace un pase de pecho mucho mejor dado que el anterior que era el lineal y ahora Lo mismo, pero en dinámico. Imagen dinámica. Con la izquierda, siempre. Los pies se revuelven muy poco. El torero no se desplaza. El toro alrededor del torero. La espada en la mano derecha. Por abajo, normalmente, y por arriba. Los dos pases son de remate, pero como el toro ha vuelto, no le repite el mismo pase, sino que le da de pecho. Continúa. El viento te puede jugar una mala pasada. Es el enemigo del torero. Bien, ahí ha terminado. Después de que el torero va a tablas para que el mozo de espadas le entregue el estoque de matar, suele hacer una nueva tanda, que es lo que llamamos al principio la tanda de preparación. Suele ser ya, no es con derechazos ni con naturales, sino con un pase, digamos, un poquito más espectacular, más que nada de adorno. En este caso, este pase se llama manoletina porque es por arriba, con el estaquillador cogido con una mano que va por la parte de atrás y pasa la capa por arriba. El toro va un poco a su aire porque el torero no lo guía, no mueve la tela, solamente la pone por arriba y el toro pasa por abajo a su albur, como él quiere. Fijaos qué curioso, desde otro lado. Y se trata del mismo pase con dos fotografías distintas. Dos fotógrafos, cada uno a un lado, que han captado el pase en el mismo momento. La manoletina. Este quizá sea una décima antes y este ya, el toro ha pasado un poquito más, después. Bien, llega el momento de la suerte suprema. ¿Qué ocurre si el toro es tan bueno, tan bueno, tan bueno? Un indulto. Que merece la pena que siga viviendo. Pero que siga viviendo para volver a la ganadería, para actuar como semental y tener hijos de él, hijos bravos. Claro. No para que siga viviendo amarrado en un pilón, echándole pienso y engordando. Eso no sería un premio para un toro bravo. El toro bravo para que sea padre y que haya nuevos toros bravos en el futuro. Pues entonces en ese caso el presidente saca el pañuelo naranja, que es el pañuelo del indulto. Salen los cabestros de nuevo y se llevan al toro. Veis que en este caso el toro no es como el de antes, que era devuelto por malo. Lleva las banderillas. Este es devuelto por indulto y volverá a la finca. Mejor todavía, en lugar de que solo lleven los cabestros, quedan mucho más bonito si el propio torero, que ya no tiene obligación de torear, una vez que ha sacado el pañuelo naranja, se lo lleva toreando todavía y el toro sigue invirtiendo, demostrando todavía ya la bravura hasta el límite máximo y así el torero lo lleva a toriles. Y en imagen dinámica, ¿cómo es un indulto?, ¿cómo se pide? Normalmente cuando un toro se indulta, el torero naturalmente no lo mata, ahí lo que ha hecho ha sido un simulacro con la mano libre y luego se le dan los trofeos que pueden ser dos orejas o dos orejas y rabo simbólicos. De los que hay por allí se les cortan y se los dan, ¿no? Pero los trofeos hay que pedirlos, porque el indulto es el premio al toro por ser bravo. Al torero, si ha tocado bien, muy bien, muy bien, se le darán dos orejas al rabo y si no, dos orejas solo, pero hay que pedirlas. En mi opinión, lo correcto sería dos orejas porque el rabo no, porque como no ha entrado a matar, le ha faltado una parte de la faena, pero bueno, se suele dar el rabo, a veces incluso hasta sin pedirlo, lo cual es, digamos, antirreglamentario. Lo que quiero decir, una cosa, Cuando un toro se indulta, atención, el premio no es para el toro. Diréis, es que el toro es bravo. El toro es un ser que no tiene voluntad. El toro actúa según su instinto. Tanto el bravo como el manso es un animal, un ser irresponsable. No tiene, no merece ni premio ni castigo. El premio es para el ganadero que ha sabido criar, seleccionar, y desarrollar un toro bravo. El premio del indulto es para el ganadero, no para el toro. Naturalmente el toro se lleva el premio de que va a vivir bien a cuerpo de rey, pero eso es otra cosa distinta. Bueno, ¿y qué pasa a lo contrario? Si en la faena llega un momento en que el torero no consigue matar. A los 10 minutos del primer pase de muleta, el presidente saca el pañuelo blanco y el clarín toca un toque de aviso. El aviso es: "Aviso torero, ve matando, porque si te alargas el toro aprenderá y te cogerá". Y sobre todo, que no tenemos que ir, a mí también me manda todo un aviso. A los 3 minutos habrá un segundo aviso y a los dos minutos después habrá un tercer aviso. Y al tercer aviso el torero se tiene que retirar y el toro se lo llevan los cabestros y será apuntillado en los toriles, en los corrales, o apuntillado en la plaza si el toro se niega a salir. Pero ya el torero no podrá participar y será para él una especie de deshonra. Y cada aviso tiene un toque de clarín distinto. Primer aviso. El tono cae diciendo esto se acabó.
Bien. Pero vamos a seguir y vamos a decir que el torero va a matar. El sitio para matar es el sitio correcto entre las dos líneas. En el tercio. El sitio correcto. Cuando el torero se pone de manera que al entrar y cruzarse con el toro, el torero queda entre el toro y las tablas, eso se llama entrar a matar en suerte natural. Es lo más normal, como aquí. Pero por contra, cuando el toro es más bien manso y tiene tendencia a irse a tablas, rehuyendo la pelea, entonces el torero tiene que entrar de manera que cuando se cruce con el toro, el toro tiene que quedar entre el torero y las tablas. Y eso se llama entrar en suerte contraria. Es este caso. Aquí el torero corre un cierto riesgo porque tiene que quedarse a la parte derecha y si el toro hace por él, a los subalternos les lleva más tiempo a acudir en su defensa. Pero se hace así porque el toro es manso y tiene tendencia a ir a las tablas y se va para allá con este movimiento de cabeza que le permite al torero entrar con el estoque. Este es el momento del cruce, es el momento más peligroso. El torero llega un momento en que le pierde la vista a la cara del toro, porque el toro pasa por debajo del sóbaco, pero tiene que intentar con la capa llevárselo hacia su derecha, a la derecha del torero, para que la cabeza vaya para allá y el torero pueda pasar. sin salirse de la suerte, es decir, nunca poniéndose tan lejos que el toro no le alcance. Cuando los toreros hacen trampa, se salen de la suerte y ponen las tocadas desde el quinto pino. Eso es incorrecto, eso es salirse de la suerte. La espada tiene que entrar por el hoyo de las agujas, que es un agujerito que tienen anatómicamente los toros arriba entre las dos paletillas, un agujero donde los pelos hacen una especie de rizo, se llama hoyo de las agujas. Y si la espada entra con una inclinación de 45 grados, esa espada es eficaz y el toro morirá con enorme rapidez. Yo he visto toros que los he contado y entre el momento de entrar la espada y de caer totalmente muerto han pasado 9 segundos. 9 segundos. Esta brevedad no se alcanza ni siquiera en un matadero donde los animales van en serie. No se alcanza. Yo he controlado 9 segundos. Cuando la espada está bien puesta en su sitio y bien ejecutada. Miren esta foto que es muy importante. Alguien preguntará alguna vez. Bueno, aquí digo yo. Mirando esta foto se ve la ética del toreo. Se ve la ética. ¿Dónde está la ética del toreo? recordáis lo que dijimos de el equilibrio de cada una de las posiciones la ética del toreo radica en que el torero es un hombre libre no es un esclavo no está mandado por nadie es un hombre libre que acepta consciente no es un inconsciente conoce perfectamente el asunto pero acepta de modo consciente y voluntariamente, porque él quiere la posibilidad de morir. Esa frase, aunque parece un poco dura, es la base de la ética del toreo. Cuando el torero entra correctamente No voy a decir que tenga las mismas posibilidades de morir que el toro. No, las mismas no, porque el torero es un hombre y tiene inteligencia. Y además el espectador no va nunca a la plaza a ver cómo el torero muere. Nunca, no va nadie. Pero que cuantas más posibilidades tenga y más se equilibre la balanza, mayor aumenta la ética del toreo. Y esta fotografía nos lo refleja perfectamente. Al final, después de las tocadas, el toro cae. Es el triunfo del torero. La inteligencia del hombre ha podido más que la fuerza bruta de la naturaleza representada por el toro. La fuerza bruta de la naturaleza se puede manifestar de muchas formas, como dije antes, pero el hombre, con su inteligencia, puede hacer una serie de maniobras para superarlas. Con arquitectura, construye puentes, combate los terremotos, con los barcos vence la travesía del mar, se defiende de los vientos, de la lluvia, de los sacrificios, de los insabores de la vida, de los amargores, incluso de la muerte de un familiar, de cualquier problema que cualquier persona tenga en la vida, problemas que vienen de modo natural, esas son las fuerzas de la naturaleza. Pero el hombre puede representar, verse representado como un torero, si actúa enfrentándose a esa fuerza de la naturaleza, a esa adversidad, a ese peligro, a ese mal. Recordamos aquello de Mitra y el toro, el bien contra el mal. Y con esfuerzo superarlo, superar el mal, superar el daño, aunque cueste esfuerzo. Si se hace bien, si se hace cumpliendo el rito, como el que hace una receta de cocina, que le echa los ingredientes, pero no de cualquier forma, sino en su momento, en la proporción adecuada. con el calor suficiente, con todo el mecanismo, saldrá un plato exquisito. Si no, con los mismos ingredientes, de mala manera hechos, el plato saldrá malo. Pero cuando se hacen las cosas bien, se triunfa sobre el problema, sobre las dificultades, sobre el mal que la naturaleza o la vida nos ofrece. Y esos males pueden ser de muchos tipos. Vosotros estáis luchando contra un determinado problema, podemos llamarlo un mal. El esfuerzo que el torero hace y que triunfa, como en esta foto vemos, puede ser un ejemplo. No digo que lo toméis como ejemplo, pero sí que puede ser y lo podéis tomar como ejemplo para luchar contra vuestro enemigo, contra el toro negro de un mal, de un daño, de una adicción. Se lucha con los ingredientes correspondientes cumpliendo el rito y al final el triunfo cae de la parte del hombre porque tiene la inteligencia como vemos en esta imagen. Y ahora el dinamismo, cómo se entra a matar recibiendo la manera en la que se demuestra mayor frialdad. Epílogo. Ha terminado la faena y... Si el toro ha sido muy bravo, el presidente saca pañuelo azul que indica que se le va a premiar con una vuelta al ruedo. Las mulillas lo arrastrarán de forma lenta, respetuosa y el público aplaudirá al toro que dará una vuelta completa para recibir los aplausos del público. Y luego las mulillas se lo llevan recto al desolladero. ¿Y qué pasa dentro del desolladero? Os voy a contar el secreto. en vídeo. Este es el último vídeo. saca nuevamente el pañuelo el presidente blanco pero en este caso para conceder trofeos una oreja, dos orejas o dos orejas y rabo. El público pide con sus pañuelos blancos y el presidente atenderá al público con un pañuelo, con dos o con tres. El guacerillo entrega los trofeos al torero, una oreja en este caso, dos o el rabo. Si el presidente no concede ningún trofeo, pero el público quiere premiar al torero, compañeros, que el presidente no ha atendido, entonces el torero dará una vuelta al ruedo sola, sin permiso del presidente, porque el público lo pide. Si el público le aplaude mucho y no saca pañuelos, el torero sale entonces a las dos líneas, al tercio, y salude desde ahí. Eso se llama una ovación saludada, saludar la ovación. O si el torero ha estado bien, pero no tanto, el público simplemente le toca palmas, no una ovación cerrada, y el torero no saluda, simplemente se queda en palmas. O bien, si el torero ha estado indiferente, Soso, el público le trata con un silencio, pero si el torero ha estado mal, el público le dedica una pitada, le sirva. El público es el soberano, porque en una corrida de toros el público es el soberano, por eso el espectáculo de los toros es el espectáculo más democrático que hay en el mundo y trae la democracia desde hace muchísimos años. Vamos terminando, ha terminado ya la faena. terminado ya los sectoros y entonces viene el premio para los toreros. El torero que corte al menos dos orejas es paseado al final de la corrida a hombros por la plaza. ¿Por qué a hombros? ¿Por qué a hombros? ¿Qué hemos explicado antes? Pues ¿Por qué se enfrentó Mitra al toro primigenio? Porque el dios padre Ormuz le dijo: "Si vences al toro primigenio que representa las fuerzas de la naturaleza y tú eres capaz con tu inteligencia de vencerlo, alcanzarás la gloria, irás a los cielos y serás inmortal, subirás para arriba". que hace el público con el torero que ha hecho bien las cosas y ha triunfado, lo levanta a hombros. Por tanto, el gesto de levantarlo y pasarlo a hombros no es arbitrario. Esto es un recuerdo de cuando Mitra ganó la gloria por haber vencido al toro primigenio. Da igual la plaza, al torero la alegría, la satisfacción que le da el salir a hombros es independiente de la plaza, una plaza pequeña o una plaza grande como esta por ejemplo en Pamplona con 22.000 espectadores gritando enfavorizados aplaudiendo al héroe de la tarde. Da igual. Pero, naturalmente, si la plaza es la de las ventas, con 25.000 espectadores, desde luego el torero se estará sintiendo como el dios Mitra, realmente subiendo a los cielos después de haber vencido al toro primigenio. Aunque yo creo que la salida a hombros más bonita debe ser la de la plaza de Sevilla, ahí, por la Puerta del Príncipe, con nuestro amigo Juan José Padilla, porque, además, saliendo por la Puerta del Príncipe, al fondo está el río Guadalquivir. que ya es entre dos luces cuando acaba la corrida y el río Guadalquivir con su cauce horizontal inspira una especie de calma. Es como el horizonte que se le abre al hombre, a la persona cuando muere. Ese horizonte que se para la parte de abajo de la tierra de la cual el hombre ya con la muerte huye y la parte de arriba el torero sube hacia arriba. Esa debe ser la imagen más bonita de un torero saliendo a hombros por la Puerta de Príncipe porque nos recuerda otra vez la leyenda de Mitra. Y el propio Juan José Padilla, cuando fue auténticamente héroe, no ya en Sevilla, sino en Olivenza, Cuatro meses después de que un toro le partiera la cara en el mes de octubre, el 7 de octubre, y tuvo la gallardía, la dignidad, el coraje de volver a los toros, a la cara del toro, a finales del mes de febrero, cuando nadie, nadie daba un duro por él. Se comportó de manera increíble como nadie se lo esperaba y aquel mismo día, que yo fui testigo porque yo fui a Olivenza, salió a hombros por la puerta grande. Ese fue su segundo toro después de que un toro le arrancara un ojo y le partiera la cara. Todo su sufrimiento, que lo había superado con mucha dignidad, con mucho sacrificio, fue recompensado en esta imagen. Y después él ha hecho ya famosa esa frase de que el sufrimiento es parte de la gloria. para alcanzar la gloria hay que sufrir, al sufrimiento no hay que temerlo, si lo superas, si lo afrontas, si lo aguantas, si lo resistes, lo vences y alcanzarás la gloria, superarás los problemas y volveremos a ser una persona con dignidad humana y si es posible también participando de la gloria divina. Este es el símbolo del toreo. Antes dije al principio lo que el toreo simbolizaba, ahora lo que es en realidad después de lo que hemos visto. Es una gimnasia espiritual porque para aguantar hay que tener no solamente actividad física, sino una mente, una psique perfectamente equilibrada y amueblada. Es una gimnasia más que corporal, espiritual. El toreo es un espectáculo bello, porque se mete por los ojos, lo dije al principio. La pintura, los pintores siempre se han fijado en el espectáculo de los toros porque tiene unas enormes cualidades plásticas. Es un ejercicio ético que viene de que el hombre libre acepta voluntariamente la posibilidad cierta de morir. Y finalmente, desde el momento en que el torero hace una danza con un bruto, con un animal salvaje, un balest, y es capaz de conmover a los espectadores, es además de todo eso, que es muy importante, es también una actividad artística. Pero sobre todo para cualquier aficionado, aunque no sea torero, pero le gustan los toros y vive el mundo de los toros en cualquier momento de su vida, sobre todo la corrida de toros es una forma de ver la vida.

