jueves, 17 de septiembre de 2026

Preguntas (de Berrendo en cárdeno)

 Preguntas y respuestas.

Comienza la temporada y sabiendo que una gran mayoría de mis lectores que me siguen no son avezados aficionados, haré una batería de preguntas medianamente cronológicas que pueden surgir durante las dos horas y cuarto que suele durar una tarde y así aclarar posibles dudas.


¿Cuándo llegan los toros a la plaza?

- Según la distancia de la ganadería a la plaza, los toros suelen llegar a los corrales unos días antes del festejo para que descansen del viaje y recuperen los kilos perdidos en el mismo.

¿Cómo se deciden los nombres de los toros?

- En general es costumbre poner al becerro cuando nace un nombre derivado de la madre. Por ejemplo, si la vaca se llama Victoriosa, el hijo se podría llamar Vencedor, Victorioso, Triunfador o Ganador. Respecto a los nombres que eligen los ganaderos lo más común es que pongan a cada una de las familias nombres relacionados con un gremio o con los temas más variopintos quedando  a merced de la más absoluta imaginación: profesiones, instrumentos musicales, vegetales, alimentos, gentilicios... No así en Méjico que el nombre lo pone el ganadero a su libre albedrío cuando el día del festejo, se preparan los lotes correspondientes a los diferentes toreros pudiendo ver nombres tan variopintos como Rey Mago, Mar de nubes o As de oros por ejemplo.

¿Qué son las castas?

-Las castas fundacionales no solo representan el punto de partida del toro bravo; son linajes históricos, muchos de ellos ya desaparecidos o diluidos por diferentes motivos de la más variada índole. Las castas fundacionales son: Jijona y toros de la Tierra, Cabrera, Gallardo, Morucha Castellana, Navarra, Vazqueña y Vistahermosa.

¿Y los encastes?

-El encaste es la consecuencia de cruces, refrescamiento de sangre o aislamiento genético realizado por los ganaderos. Cada encaste conserva matices propios producto de décadas o incluso siglos de selección por parte del criador. A lo largo de este proceso histórico, las distintas ganaderías han desempeñado un papel esencial en mantener vivas estas líneas de sangre, especialmente aquellas dedicadas a preservar la tradición con criterios selectivos muy estrictos para conservar la autenticidad del toro de lidia. Cada encaste se distingue de los demás por tan diferentes aspectos como la capa (color del pelo), las encornaduras, las hechuras, el peso y el comportamiento del animal durante su lidia.

Los encastes en la actualidad son: Albaserrada, Atanasio Fernández, Conde la Corte, Contreras, Domecq, Gamero Cívico, Hidalgo-Barquero, Murube-Urquijo, Núñez, Saltillo, Santa Coloma (tiene tres líneas: Buendía, Graciliano Pérez Tabernero y Coquilla), Torrestrella, Urcola, Vega-Villar y Villamarta.

¿Cuánto pesa un toro?

- En primer lugar hay que explicar que dependiendo del encaste. No es lo mismo los toros de Vega Villar a toros de Cuadri o Miura por ejemplo. Según el reglamento nacional, el peso mínimo en las plazas de 1º categoría para las corridas de toros es de 460 kg y de 435 en las de 2°. De 410 en las de 3° categoría, al arrastre, o su equivalente de 258 en canal. Lo habitual es que el ganado bravo no sobrepase los 600 kg. En las novilladas picadas, el peso de las reses no podrá exceder de 540 kilogramos en las plazas de primera categoría, de 515 en las de segunda y de 270 kilogramos en canal en las de tercera categoría y en las portátiles. Y sobre pesos máximos en cuatreños y cinqueños, no hay nada estipulado.

¿Es cierto que a los toros se les manipula?

- Mitos antitaurinos que circulan por la red, aseguran que a los toros se les hacen todo tipo de tropelías como limarles las pezuñas, echar ácidos en los ojos o se les cuelgan sacos para debilitarles en la espera hasta que salen al ruedo. FALSO. Exigentes controles veterinarios comprueban la buena salud de los animales al llegar a la plaza y desechan aquellos que consideran no estar aptos para ser lidiados. Sí es verdad y es algo tan antiguo como el mismo toreo es que a los toros se les afeita, es decir se lima los cuernos para redondear la punta. Es ilegal y muchos aficionados lo consideran un fraude ya que el toro debe estar íntegro. Es usual ver toros afeitados en diferentes plazas con el consentimiento de toreros y cuadrillas. En corridas de rejones y festivales benéficos es legal esta práctica bajo la supervisión de la autoridad.

¿Cómo se deciden los toros que les toca a cada torero?

- El formato más habitual de un festejo son tres toreros y seis toros. El día de la corrida por la mañana se hace un sorteo en el que en tres papeles se emparejan los seis animales correspondientes a cada matador. Esos 3 papelillos se meten en un sombrero y un representante de cada torero coge un papelillo. Los dos toros indicados en ese papelillo serán los que mate su representado por la tarde. Si es una encerrona, o sea un solo torero actúa en solitario toreando los seis animales, el orden lo estipulará él mismo. No siempre ha sido así. Hasta finales del XIX, eran los ganaderos los que decidían en que orden se lidiarían sus toros. En aquella época el torero que dominaba y que más poder tenía era Rafael Guerra "Guerrita". A este torero cordobés se le atribuía que los ganaderos buscaban favorecerle. Otro matador llamado Luis Mazzantini consiguió parar este beneficio y consiguió imponer el sorteo para que todos estuvieran en igualdad de condiciones. Antes que Luis, fue Curro Cúchares el que intentó parar este privilegio pero sin conseguirlo. El primer sorteo se celebró en San Sebastián el 15 de agosto de 1896.

¿Los toreros eligen los colores y bordados de sus vestidos? ¿O hay algún reglamento en particular al respecto?

- Sí, los toreros y los picadores pueden llevar sus vestidos bordados en oro, plata o azabache; la única norma es que los banderilleros sólo pueden vestir de plata o azabache. Recordar que independientemente de la etapa en la que se encuentre un torero: es decir, novillero sin caballos, con caballos y matador de toros, tendrá libertad plena para vestir como más le guste. Respecto a los colores tampoco hay reglas: el amarillo, considerado de mal fario, apenas se usa; el blanco suele ser habitual en las alternativas de los toreros y el grana es el considerado de los toreros valientes. Los matadores considerados de arte por ejemplo Curro Romero, Rafael de Paula, Morante de la Puebla... acostumbran a bordar sus vestidos en azabache. También es muy posible que tras una mala tarde o sobre todo un percance muy grave haya diestros supersticiosos que no repitan el vestido de tan desafortunada ocasión. Durante el paseíllo al iniciar el festejo llevan una capa lujosamente bordada liada en el hombro izquierdo y que se llama capote de paseo. Cada torero lo suele llevar bordado con motivos de su gusto. 

¿Los rejoneadores?

- Los rejoneadores no visten de luces como los toreros. Suelen vestir de corto, es decir la ropa que llevan los vaqueros y demás gente en las ganaderías durante las labores camperas: sombrero cordobés, chaquetilla, calzonas y zahones. En Portugal, donde el rejoneo está muy arraigado los "cavaleiros" portugueses suelen vestir a "la Federica", de Federico II de Prusia. Es decir, con casaca de seda o terciopelo lujosamente bordada y un tricornio que era la usanza caballeresca en el XVIII. Los "Cavaleiros praticantes" visten a la usanza española hasta que toman la alternativa. 

¿Y los capotes y muletas?

- Lo mismo, cada torero tiene los trastos de torear hechos a medida. El capote de brega es rosa por la parte que se torea al animal y por la posterior el color más usado es amarillo pudiendo ser de otros colores como el verde, morado o azul y tiene un peso que puede variar notablemente dependiendo del tamaño de los mismos o de la cantidad de forros que lleve en su interior para que pese más o menos según haga más o menos viento (genéricamente no suelen pesar más de 10 kg como máximo los más grandes). La muleta es de color rojo y el forro interior que se usa para dar peso cuando hace viento también puede llevar los mismos colores que en los capotes. La muleta, al usarse con una sola mano es un poco más ligera y manejable. Se coge con un palillo de madera llamado estaquillador que suele estar labrado para afianzar los dedos. Dicho palillo va montado en la muleta formando un armazón. La manera más habitual de medir el capote ideal es la altura del torero desde el suelo hasta el ombligo aproximadamente. Para medir la muleta, cogida de una manera natural, rocen el suelo los vuelos de la tela.

Las banderillas no las llevan los banderilleros sino que se las dan en la plaza. Hay algunos toreros que acostumbran a ponerlas y a diferencia de los subalternos ellos sí las suelen llevar ya que las personalizan con los colores de su gusto. Lo habitual es que sean adornadas con los colores de la bandera nacional, pudiendo ser decoradas con cualquier otro color. Incluso en algunos casos también se puede ver banderas autonómicas: La Rioja, Andalucía, Aragón, Extremadura etc. En algunas plazas, las menos, por ejemplo Pamplona, en vez de banderas o cualquier otra combinación, decoran las banderillas con los colores de la divisa de la ganadería que lidia dicha tarde. Cada plaza tiene su cuadra de caballos para los picadores. No así los rejoneadores que cada uno lleva su cuadra propia.

¿Cuánto cuesta la ropa de torear? (a fecha de publicación de este artículo)

Los vestidos (taleguilla, (el pantalón), la chaquetilla y el chaleco) pueden llegar a costar hasta 9.000 €.

La camisa puede llegar a los 120 €.

Los corbatines (también llamado pañoleta), 25 €.

Las medias rosas de la espiga, 65 €.

Un par de manoletinas puede llegar a costar 180 €.

Los capotes de paseo más ricos en bordados hasta 12.000 € aproximadamente.

La castañeta, o sea la famosa coletilla postiza pueden llegar a los 100 €.

La calzona de un picador, en torno a 170 €. 

La montera puede llegar a costar 360 €.

Una caja de montera, repujada en cuero, 350 €.

Los capotes de brega en torno a los 300 €.

Las muletas 175 €.

Un estaquillador ronda los 30 €.

La ayuda, es decir, la espada simulada que suele ser de aluminio, madera, fibra de carbono o caña. Un precio que según el material puede variar entre los 30 y los 280 €.

Una espada, 950 €.

Un descabello, 480 €.

Un fundón de espadas de cuero, 325 €.

Un esportón, es decir, un cajón, también de cuero, donde lleva el mozo de espadas los capotes y muletas, no solo del matador sino también de los banderilleros, 315 €.

La ropa de torear de un rejoneador, o sea zahones, botos, sombrero cordobés, botonadura de plata... En un reportaje Diego Ventura afirmó que puede rondar (las más lujosas) los 10.000 euros.

¿Cómo se forma un torero?

- Las escuelas de tauromaquia son de reciente creación. La primera que tuvo nombre y abrió la veda a las demás fue la que se creó en Madrid durante la década de los 70. En ellas no sólo se enseña la técnica, las diferentes suertes, la historia del toreo, educación física etc, si no que también y es una máxima en todas las escuelas taurinas es formar primero el hombre y luego el torero, es decir, que los alumnos aprendan el respeto a los mayores, la disciplina, el compañerismo y demás valores que escasean en esta sociedad. Antes que la de Madrid, la primera como tal de la que se tiene constancia fue la que fundó en 1830 el monarca Fernando VII en Sevilla. Duró cuatro años. En general, la edad máxima permitida para ingresar en una escuela son los 18 años.

Otra vía para ser torero era ir a las duras capeas de los pueblos en la que los muchachos se lanzaban a torear los toros con el fin de que alguien se fijase en ellos y les echase una mano. Grandes figuras del toreo de la segunda mitad del XX se curtieron en estas capeas. Y una habitual que ahora está en total extinción, es que muchos toreros primero se rodaban como banderilleros para coger oficio y luego se hacían matadores.

¿Cómo se elige el ganado a lidiar? ¿Cómo funciona una ganadería?

- Para explicarlo de una manera breve y sencilla, en las ganaderías primero se tientan todos los machos y hembras. Todas las ganaderías tienen una plaza de toros (llamada de tientas) donde ocurre, valga la redundancia, la tienta o tentadero. En ocasiones hay ganaderías donde, en vez de torear en la plaza, se torea a campo abierto. Las madres serán quemadas, es decir, en el argot ganadero significa torearlas para ver su comportamiento; serán toreadas con capote y muleta, y, por supuesto, serán picadas. Una vez que acabe la lidia el ganadero decidirá el futuro de esa vaca; si la aprueba pasará a ser madre y será, junto con el resto de vacas aprobadas, un lote de hembras para un solo semental. Si suspende la prueba la vaca será descartada. En cuanto a los machos, como un animal de lidia sólo puede ser lidiado una vez, no serán toreados sino que primero pasarán por el caballo todas las veces que el ganadero necesite para tomar una decisión definitiva, y para ello los toreros se ayudarán de ramas. Si el animal no genera expectativas en demasía en el ganadero, volverá al campo y esperará su destino: un festejo taurino. Si por el contrario el ganadero ve que el animal puede dar algo más, ordenará al torero torearlo con la muleta. Si el ganadero ve motivos para indultarlo, lo hará y el toro pasará a ser semental con un lote de vacas durante un tiempo que el ganadero considere oportuno. Si por el contrario, el animal no satisface los criterios de bravura que busca el ganadero, y como ya sido lidiado con capote y muleta, lo más habitual es que vaya al matadero. En general, y sobe todo en las plazas importantes, los veedores de las empresas buscan con bastante antelación reses que, por su trapío puedan ser lidiadas en la plaza del empresario para el que trabajan. 

¿En que consiste el desfile que abre cada festejo?

- Se llama paseíllo y colocados en estricto orden de antigüedad según la fecha en la que tomaron la alternativa se colocan los actuantes del festejo: en primer lugar se colocan los alguacilillos que vestidos a la usanza de Felipe IV son los representantes de la autoridad a pie de callejón para interactuar con los toreros. Acto seguido se sitúan estos últimos. En el lado izquierdo el torero más veterano abre cartel y lidiará en 1º y 4º lugar, el segundo torero irá a la derecha y matará el 2º y 5º toro y en el centro el torero más nuevo y que matará el 3º y 6º toro de la tarde. Cada vez que un torero actúa por primera vez en una plaza, no llevará calada la montera sino que la llevará en la mano durante el paseíllo. Detrás de los toreros irán sus cuadrillas: la siguiente fila serán los 3 banderilleros del primer espada, la siguiente del segundo y la última del tercer torero, de igual modo se colocarán en parejas los picadores; detrás de éstos irán los monosabios, después los areneros y cierra el cortejo el tiro de mulillas que recoge al toro una vez muerto. En Madrid es habitual ver dos tiros de mulillas recordando que hasta 1929 no existían los petos por lo que morían muchos caballos en la plaza. De esa manera había un segundo tiro de mulas para recoger los equinos muertos. Y por ello, se mantiene esa tradición en Las Ventas. De hecho, la popular expresión sol y moscas se debe a esa época, en la que cuando había caballos muertos en la arena y principalmente los días de sol y bochorno, las moscas revoloteaban sobre el animal.

¿Por qué monosabios?

- El origen de este divertido nombre viene de un espectáculo circense que tuvo lugar en Madrid a mediados del XIX en el que unos monos demostraban sus habilidades y el nombre artístico era los Monos Sabios. Vestían unas blusas encarnadas y al público le dio por compararlos con la vestimenta de los mozos que ayudaban en la plaza al picador, que portaban unos colores similares. El término tuvo tanta popularidad que así se acabó denominando a los mozos que ayudan a los picadores.

¿A quién saludan los toreros cuando acaba el paseíllo?

- Al presidente, máxima autoridad en un festejo taurino y que en las plazas importantes suele ser un comisario del Cuerpo de Policía Nacional. En pueblos y localidades pequeñas suele ser el alcalde, concejal, un Guardia Civil o aficionado de reconocido prestigio y estará acompañado de un delegado gubernativo, un asesor artístico y otro veterinario. Podrá el presidente escuchar sus opiniones pero sin la obligación de tenerlas en cuenta. 

¿Cuál es la función del presidente?

- Dirigir la lidia con una serie de pañuelos de diferentes colores:

Con el blanco ordena que se inicie el festejo, que salga el toro, se cambien los diferentes tercios en los que se divide la corrida, se den los avisos al torero según el tiempo transcurrido y conceda tantos trofeos como veces lo muestre.

Con el verde ordena la devolución de una res.

Con el rojo ordena las banderillas negras.

Con el azul premia con la vuelta al ruedo a un toro en el arrastre.

Con el naranja, el indulto del mismo.

¿Qué son las marcas que tiene un toro en su lomo?

- Un toro es marcado a fuego a los meses de nacer en su lado derecho para su identificación y que explico a continuación: en la pata trasera se graba en la nalga el hierro de la ganadería a la que pertenece y encima la asociación ganadera a la que pertenece la misma. En el lomo del toro se graba el número del animal en la ganadería y en la pata delantera el guarismo, es decir, el último dígito del año ganadero (el año ganadero inicia el 1 de julio y acaba el 30 de junio del año siguiente, por ej: un animal nacido entre julio de 2019 y junio de 2020 será herrado con el nº 0) en el que haya nacido dicho animal. El guarismo fue creado con el fin de evitar a los ganaderos colasen animales con edades que no correspondían. Finalmente se suelen hacer unas muescas en las orejas y en la plaza cuando sale al ruedo se le coloca una divisa en el morrillo, es decir unas cintas de colores que identifican a la ganadería.

¿Qué es la antigüedad de una ganadería?

- Una ganadería de lidia consigue tomar antigüedad cuando lidia 6 reses ya sean toros o novillos en la Monumental de Las Ventas de Madrid por primera vez. De esas 6 reses, al menos 5 deben morir a espada. Esa antigüedad suele servir para establecer el orden de lidia en corridas concurso de ganaderías.

Edades y nombres que recibe el toro a lo largo de su vida.

- Según los años que tenga recibirá los siguientes nombres: becerro en sus primeros meses de vida, añojo si tiene 1, eral si tiene 2, utrero o novillo si tiene 3 y toro a partir de los 4 años. También es frecuente oír cuatreño si tiene 4 y cinqueño si tiene 5. Esta edad es la máxima que permite el reglamento para que un animal sea lidiado. Con cinco años, un toro ya alcanza su madurez. Ya es adulto. Su actitud y comportamiento varía mucho respecto a cuando tenía cuatro. Lidiar un animal con cinco años exige a los ganaderos un año más de cuidados y alimentación. Por lo que, entre otros motivos, es la razón por la que generalmente casi todos los ganaderos lidian sus toros con cuatro años. Un ejemplo es Victorino Martín, que suele lidiar sus toros con cinco años en vez de cuatro como suelen hacer habitualmente los ganaderos de lidia.

Pues bien, a partir del año de vida puede un animal ser lidiado y muerto a espada en una plaza.

¿Cómo se determina la antigüedad de un profesional?

- Simplemente se toma como referencia la fecha en la que un matador empezó su andadura en cada uno de los distintos escalafones. Como queda explicado la antigüedad de actuación en un corrida de toros viene dada por la fecha de alternativa de un novillero. Pero... ¿Y la de un novillero? Por su debut con picadores, ¿Y la de un novillero sin caballos? por su primera vez que vistió de con un vestido de luces. ¿Y la de un becerrista? Por la primera vez que actuó con público en una plaza de toros.

Primero es el debut en público (con añojos) y se viste de corto tanto los toreros como los banderilleros, es decir la vestimenta de los hombres de campo. Una vez debutado y tras un rodaje se pasa a matar erales. En este escalafón los actuantes ya visten de luces y la única diferencia es que en estos festejos no hay tercio de varas. Una vez que el novillero coge oficio pasa a matar utreros y aquí los festejos ya son con picadores. Tras unos años de experiencia toma la alternativa pasando al escalafón definitivo y toreará reses de cuatro y cinco años. Según el reglamento taurino, para pasar de novillero sin picadores a con picadores, serán necesarias 10 tardes como mínimo. Y para tomar la alternativa, un novillero con caballos necesitará, como mínimo, 25 paseíllos. 

¿En qué consiste la lidia de un toro?

- Nada más salir al ruedo el matador de turno lo recibe con el capote. El toro es una fuente de información según como embista, si acomete mejor por el lado derecho o izquierdo del torero, si actúa con fiereza o suavidad, si exige estar cerca de él o darle distancia, si es pronto o tardo etc que deberá interpretar el torero para aplicarle la lidia que necesite. El primer tercio es el de picar y consiste en medir su fuerza mediante unos puyazos. Tras ver el comportamiento del toro en el caballo, se pondrán un máximo de seis banderillas. Si el toro en el tercio de varas ha mostrado un comportamiento manso y ha rehusado el combate, se le aplicarán las banderillas negras para infligir deshonor al ganadero. Una vez banderilleado se cambia el tercio y será toreado con la muleta y acaba muerto a espada. Si un toro muestra flojera o incapacidad física para ser lidiado, deberá ser sustituido por otro, esta situación sólo puede darse hasta el segundo tercio, o sea el de banderillas. En ese caso, sale el llamado sobrero y la lidia se reinicia con el mismo torero que vio como el animal sustituido es devuelto a los corrales y allí morirá. Si ese sobrero debe ser devuelto, esta operación se repetirá tantas veces sea necesario hasta que la lidia de ese animal sea completada de principio a fin.

¿Banderillas negras?

- Como queda explicado más arriba, las banderillas van adornadas con diferentes colores. Si por mansedumbre un toro no se deja picar, el castigo antiguamente eran las banderillas de fuego. Contenían un dispositivo que al clavar, estallaba el petardo con el objetivo de avivar al animal. A partir de la segunda mitad del XX, se cambió, quedando el color negro para infligir vergüenza al ganadero y un arpón más largo para castigar al toro por no dejarse picar. El tamaño de este arpón es de 8 centímetros.

¿Por qué hay dos líneas blancas en la arena?

- El reglamento indica que en la primera línea desde tablas deberá permanecer el caballo de picar y tras la segunda es donde deberá el torero dejar al toro en suerte. Suelen estar a 7 y 10 metros respectivamente. Normalmente el picador no suele pasar esa primera raya, pero si es necesario y el picador lo considera según el comportamiento del animal y básicamente para no alargar la situación, podrá cruzar esa raya tantos metros necesite. Antaño no existían esas líneas por lo que los picadores se iban a los medios con el toro exponiendo más peligro. En torno a los años 50 del XX, se empezó con una línea y posteriormente se pintó la segunda. Esas líneas evita tal situación. 

Lo menciono más arriba y os preguntaréis: ¿qué es una alternativa?

- Es la ceremonia en la que un novillero deja de matar utreros y pasa a matar toros. Es, ni más ni menos, la graduación en esta profesión. Dicha ceremonia consiste en que el torero más veterano cede la muerte de su primer toro al joven neófito. Tras el tercio de banderillas, éste torero le dedica unas palabras y le dará muleta y espada al joven diestro y él matará este toro. El diestro veterano hará las veces de padrino y el torero restante del cartel estará en calidad de testigo. Una vez lidiado y salga el segundo toro de la tarde, tras las banderillas el recién doctorado devolverá espada y muleta a su padrino. Así pues, la corrida queda de esta manera: el padrino mata el 2º y el 4º; el testigo toreará el 3º y el 5º, y el nuevo matador los toros que abren y cierran plaza, o sea, el 1º y el 6º. La alternativa se puede tomar en cualquier plaza de la geografía taurina. Otra ceremonia igual de importante es la confirmación de alternativa. La mecánica del festejo es exactamente igual que la alternativa. La diferencia es que esta confirmación venía a ser la primera vez que el torero en cuestión actuaba como matador en las dos plazas más importantes del mundo, o sea, se presentaba ante estas aficiones: Las Ventas de Madrid y la Monumental de Méjico. Nuevas modas han hecho que se confirme también en una plaza de cada país además de las ya citadas y éstas son Bogotá, Lima y Nîmes. Si se toma la alternativa en cualquiera de estas plazas no tendrá un torero que confirmarla de nuevo en esa misma, pero sí confirmarla en las otras restantes. Recordar que como queda dicho, el orden de actuación se hace por estricta antigüedad. Si un torero veterano, confirma y su orden es el segundo o el primero, seguiría lidiando el primer toro del festejo, y después, el que le toque según el orden natural del cartel, pudiendo ser el 4º o el 5º.

Los rejoneadores también toman la alternativa (y la confirman), pero ellos no se ordenan en escalafones como los toreros de a pie. Están todos juntos en uno solo independientemente si rejoneen toros o novillos. En cambio en Portugal, el país por antonomasia en cuestión de rejoneo, sí está mucho más organizado: los "cavaleiros praticantes" están en un escalafón y torean reses de 3 años igual que los novilleros.

De la música en los toros.

- En general suele tocar una banda de música durante el paseíllo y la faena de muleta. También es posible ver en diferentes plazas que toquen en el descanso entre toro y toro. En Sevilla se da el caso de tocar un pasodoble cuando el torero lo borda con el capote en los primeros tercios llegando a ser un buen premio al matador que escucha la música. En algunas plazas, principalmente francesas, se está poniendo de moda que en vez de los populares pasodobles, se toquen bandas sonoras de películas, marchas de Semana Santa u otras canciones que puedan acompañar la faena del torero a petición de éste. ¿Y qué pasa en Madrid? Pues en la plaza de Las Ventas no suena la música desde la corrida de la Victoria de 1939. Aquel 24 de mayo compartían cartel Marcial Lalanda y Domingo Ortega. Marcial toreó su res y sonó la música, en cambio cuando Domingo toreó excepcionalmente al cuarto de esa tarde, no tocó la banda y se armó una zapatiesta por parte de los seguidores del torero toledano. Así que a partir de ese momento la banda dejó tocar durante las faenas de muleta.

¿Gana alguien? ¿Hay premios?

- No gana nadie, pero sí hay premios y castigos. De la decepción a la gloria mencionaré las diferentes respuestas que puede recibir un torero. La más sonora es la bronca, pitos y abucheos para el torero tras una pésima actuación. Después vienen los pitos que son silbidos de desaprobación por parte de los espectadores. Luego vendría el silencio, o sea una indiferencia tras una faena sin nada que alabar o protestar. Y en la cara amable, vendría la división de opiniones: silbidos y aplausos se mezclan según el parecer del público. La ovación consiste en un aplauso, en la que el torero suele salir a la arena para responder a dichos aplausos. En la vuelta al ruedo, el matador suele dar una vuelta al anillo recibiendo las felicitaciones del público acompañado de sus tres banderilleros pudiendo recibir regalos de lo más variopinto por parte del público: puros, gallos, alimentos tradicionales de la tierra donde se celebre el festejo etc. Después vendrían los trofeos: si el público quiere premiar el buen hacer del torero, una vez que el toro haya muerto puede hacer ondear un pañuelo blanco indicando al presidente el primer trofeo para el diestro. Si hay mayoría de público pidiendo la oreja el presidente debe otorgarla. Si ha sido una gran faena y tras una oreja concedida, el público puede insistir en la segunda. Esta segunda oreja es potestad del usía y éste la dará si considera que el torero la merece o no. Y lo mismo pasa con el rabo, trofeo difícil de conseguir en las plazas importantes. Es fundamental recordar en que la oreja se pide ondeando un pañuelo blanco. En caso de petición, los silbidos sin pañuelos, para un buen presidente puede significar que la gente exige la oreja de esa manera porque ha olvidado el pañuelo en casa, o, al contrario, que están pitando a éste para que no la dé, en caso de entender, que según el criterio de dicho aficionado esa faena no es merecedora de premio. También es importante recordar que un presidente podrá negar una oreja en caso de considerar que una faena no sea digna de ella con tal de mantener la seriedad y rigor de una plaza al menos en las plazas importantes). Así pues, un torero en una tarde podría conseguir un máximo de 4 orejas y 2 rabos (en cartel de 3 toreros). Si un torero corta dos o más orejas saldrá a hombros de los aficionados por la puerta principal de la plaza. Actualmente al torero se le saca en hombros hasta la furgoneta pero hubo épocas en las que al torero se le llevaba en hombros hasta el hotel por las calles de la ciudad en caso de un triunfo verdaderamente clamoroso. 

¿Cuántas orejas son necesarias para salir a hombros?

- Matizar que en España hay varias situaciones que explicar dependiendo de los diferentes reglamentos autonómicos. En general dos orejas como mínimo son necesarias para salir a hombros en cualquier plaza del mundo, independientemente que sean una a cada toro o dos al mismo; pero por ejemplo en País Vasco y Aragón, serán necesarias dos orejas al mismo toro. En Córdoba y Málaga, lo mismo. Y en todo Andalucía, en caso de un torero actúe en solitario serán 4 orejas las necesarias para salir por la puerta grande. Y en La Maestranza, con tres o más orejas, o dos orejas y un rabo permitirán al matador cruzar la ansiada Puerta del Príncipe. 

¿Y el toro?

- Pues igual, una vez muerto, mientras que lo arrastran las mulillas recibirá cualquiera de las anteriores posibilidades según el parecer del público en respuesta a su manso o bravo comportamiento. Si los pitos es el peor resultado que puede encontrar un ganadero por el juego de su toro, en el lado opuesto hay dos trofeos excepcionales y que en plazas importantes son poco frecuentes: si ha sido un gran toro podría recibir la vuelta al ruedo en el arrastre al igual que el torero como premio póstumo a su bravura. Tras un comportamiento excepcional durante toda su lidia, podría recibir el indulto, de esta manera el animal no muere y recibe el premio de volver a la finca para que el resto de su vida quede como semental y allí morirá de viejo. El indulto tiene como objetivo perpetuar la bravura. Tres condicionantes son muy a tener en cuenta a la hora de decidir si un toro debe ser indultado o no: bravura en el ruedo de principio a fin (sobre todo y sin excepción en el caballo); la reata, es decir, la familia, cómo fueron sus padres y abuelos en comportamiento y unas hechuras acorde al encaste que pertenezca el toro en cuestión. Recordar con mucho ahínco que aunque sea la tónica habitual de un porcentaje altísimo de indultos que se presencian cada temporada, dependiendo de los distintos reglamentos está prohibido indultar en plazas portátiles y no permanentes, es decir, las de 3º categoría. Respecto a las plazas fijas de dicha categoría podría haber ligeras variaciones respecto a los mencionados y liosos reglamentos de cada autonomía. En algunas regiones, incluso está prohibido indultar en festivales. Algo que la gran mayoría del público desconoce o ignora (y los presidentes también). 

¿Qué son los avisos?

- Son meras advertencias que recibe el torero para saber que el tiempo se va acabando. A pesar de lo que muchos piensan el que pase el tiempo y vayan sonando avisos, no influye en la petición de oreja, siempre y cuando el matador haya realizado una faena digna de trofeo. El presidente enseña el pañuelo blanco y suena un clarín. Desde que coge la muleta hasta que mata el toro, un torero dispone de 15 minutos. El primer aviso suena a los diez minutos, el siguiente a los tres y el último a los dos minutos. Si suena el tercer aviso, el torero debe volver al callejón y el toro es devuelto a los corrales y muere apuntillado.

Si llueve, ¿qué sucede?

- Si durante un festejo empieza a llover de tal manera que se decide suspender el mismo, los espectadores no tendrán derecho a recibir el importe de su entrada, de lo contrario ocurre si aún no ha comenzado la corrida, la empresa concede unos días para recuperar el dinero. A veces la corrida continúa y bajo la tormenta se han realizado grandes faenas.

¿Qué ocurre en caso de cornada?

- Pueden darse diferentes situaciones. La más lógica es que en caso de percance de un torero y tras ser trasladado a la enfermería, los otros dos componentes del cartel se repartan los toros restantes del festejo de tal manera que ninguno de los dos, estoquee dos reses seguidas. También se da el caso en el que tras recibir una cornada, el torero sigue en la arena hasta dar muerte al animal o incluso que tras recibir unas curas vuelva a la arena para seguir toreando. Si los tres matadores acaban en la enfermería el festejo concluye. Por inesperado que parezca, algo así ocurrió en Madrid el 20 de mayo de 2014.

¿Si un torero cae herido y corta las orejas?

- En caso de cornada, evidentemente el torero pasa a manos del equipo médico. Pero aunque no pueda hacerlo físicamente, esa puerta grande contará en su historial; por ejemplo, José Tomás el 15 de junio de 2008 en Las Ventas. 

¿Cuánto cobra un torero?

- Un torero cobra en función de la plaza en la que actúa y su popularidad. Este tema siempre ha sido muy ocultado de cara a los aficionados. Por lo que he llegado a ver en artículos y rumores en los corrillos taurinos, una máxima figura puede cobrar hasta 300.000 euros en plazas como Madrid o Sevilla por una sola tarde. En capitales de provincia o localidades importantes no suele sobrepasar de 100.000 €.

¿Cuánto cuesta una corrida? (a fecha de publicación de este artículo)

- El precio de un toro también es un tema del que no se suele saber mucho debido al secretismo de los ganaderos. Después de mucho indagar en artículos he conseguido ver que por ejemplo un encierro de una ganadería puntera en Madrid puede llegar a los 170.000 €. Una becerrada, 900 cada añojo. Una novillada sin caballos, 1.200 cada eral. Y seis utreros según la ganadería y la plaza, el precio de cada animal oscilará entre los 900 y 24.000 € aproximadamente. En caso de indulto, el reglamento obliga al ganadero a reintegrar al empresario la cantidad que éste abonó por ese toro que, gracias a su bravura, volverá al campo.

En la web de la Unión de criadores de Lidia esta información sobre los costos ganaderos puede ayudar a entender el gran esfuerzo económico que exige el ganado bravo:

Forraje + concentrado de un cuatreño los últimos 12 meses: 900-1.000 €

Coste de alimentación directo para producir un toro 1.500 - 2.000 €

Coste mínimo de producción de un cuatreño 4.000 - 5.000 €

Precio del toro para cubrir gastos 4.000 - 5.000 €

Precio de un toro sacrificado en matadero 300 - 420 €

¿Y cuánto cuesta una entrada? (a fecha de publicación de este artículo)

- En general los toros suelen ser un espectáculo caro. Dependiendo si torean novilleros o matadores entre otros posibles factores como la altura del asiento o si es sol o sombra, esto influirá en el precio de un billete. Los que vivimos en Madrid podemos ir a Las Ventas desde 2´90 euros al sol en una novillada hasta los 230 en barrera de sombra en corrida de toros.

¿Cuáles son las plazas más grandes?

- En primer lugar la Monumental de Méjico: 41.262 asientos, después Valencia (Venezuela): 25.000 asientos y cierra la lista Madrid con un aforo de 23.797 espectadores. En cuanto al diámetro del ruedo, los más grandes son El Puerto de Santa María cuyo diámetro mide 58 metros, Madrid con 61´5 metros y Ronda con 66.

¿Cuáles son las plazas más importantes?

- Por historia y trayectoria son Madrid (considerada la más importante del planeta taurino) y Sevilla. Bilbao también es una plaza que junto a las dos anteriores, considero de las más importantes de España. Allende nuestras fronteras mencionaría a Arlés, Mont de Marsan, Nîmes, Dax y Bayona en Francia. Al otro lado del océano Méjico DF, Guadalajara, Lima y Bogotá. La capital portuguesa es considerada la catedral del toreo a caballo.

Las plazas se clasifican administrativamente en categorías: 1º, 2º y 3º. Hay quién opina de una 4º categoría para los cosos más modestos. Barcelona, Bilbao, Córdoba, Madrid, Málaga, Pamplona, San Sebastián, Valencia y Zaragoza son de primera categoría. La segunda corresponden al resto de capitales de provincia más algunos pueblos por relevancia, festejos que realizan anualmente o historia entre otros (Carabanchel, El Puerto de Santa María, Aranjuez...) y de tercera, todas las restantes. Criterios como el aforo, el número de festejos que realicen anualmente entre otros, son los principales motivos para clasificar las plazas.

¿Y las más antiguas?

- Ordenadas alfabéticamente son:

Aranjuez (Madrid). Construida en 1796 por orden del Rey Carlos IV.

Béjar (Salamanca). Lleva en pie desde 1667. Por ser la más antigua, es conocida como "La Ancianita".

Campofrío (Huelva). Data de 1718.

Ronda (Málaga). Pertenece a la Real Maestranza de Caballería de Ronda. Finalizada en 1785.

Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real). 1722.

Zaragoza lleva celebrando corridas de toros desde 1764. 

Otra plaza también muy antigua es la de Sevilla, iniciada en 1760 y tras varias remodelaciones completadas en 1881.

Hay que mencionar que Arlés, Fréjus y Nîmes tienen sus cosos adaptados en los anfiteatros romanos y Acho, nombre que recibe la plaza de la capital peruana, data del 30 de enero de 1766. 

No todas las plazas son circulares como muchos pueden pensar. Por ejemplo en la provincia de Ciudad Real están la ya mencionada Santa Cruz de Mudela que es rectangular y Almadén de ruedo hexagonal. La gaditana Villaluenga del Rosario también es rectangular. Y muchos pueblos al no tener plaza fija, celebran las corridas en su plaza mayor, quedando el ruedo rectangular siguiendo la línea de los edificios colindantes. 

¿En qué países muere el toro en el ruedo?

- En ocho naciones se dan festejos taurinos: España, el sur de Francia, Portugal, Méjico, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela. Nuestra vecina Portugal es la única que lo prohíbe. Pues bien, es absurdo y ridículo, lo primero porque el toro en Portugal también muere, lo hace en un corral y atado en un cajón y lo segundo porque el toro es criado para este fin, combatir en la arena y morir a estoque. Morir en la oscuridad de un chiquero es privarle de ello.

¿Los toreros se visten en la plaza?

- No, no hay vestuarios. Los toreros se visten en el hotel y van en coche hasta la plaza. Es un proceso lento y muy ceremonioso. Prácticamente el mozo de espadas ayuda a vestirse al torero durante todo el proceso ya que la dificultad de enfundarse el vestido implica que uno no pueda hacerlo sin ayuda. En cambio los banderilleros no llevan mozo de espadas y se ayudan entre ellos. Es habitual para un aficionado ir a recibirles al patio de cuadrillas tanto al inicio como al finalizar el festejo. O incluso a la puerta del hotel antes de subir a la furgoneta. En el caso de una salida a hombros también es frecuente que la gente vaya a la puerta grande para ver salir al torero y de la misma manera hay avispados que saltan al ruedo para acompañar al espada en tan glorioso momento. Ahora está prácticamente olvidado, pero hace tiempo, en tardes verdaderamente estelares, el torero era llevado a hombros hasta el hotel o incluso hasta su propio domicilio por las calles si toreaba en su ciudad.

¿Siempre van de luces los toreros?

- Sí. Hay otra vestimenta que se ve en ocasiones muy puntuales como es la ropa goyesca que los toreros lucen en memoria del gran pintor de Fuendetodos. Hay dos corridas importantes en la que los actuantes lucen esta ropa: la tradicional corrida Goyesca de Madrid celebrada cada 2 de mayo y la de Ronda a mediados de septiembre. Otras goyescas que solían tener tradición en el calendario eran las de Antequera (Málaga), Aranjuez (Madrid) y Zaragoza. Desde 2009, en Málaga se celebra la "corrida picassiana" en homenaje al genial pintor. Y por último, la ropa corta que explico más arriba la lucen los alumnos de la escuelas en las llamadas clases prácticas en las que torean añojos y los toreros en los festivales.

¿Hay varios tipos de festejos?

- Es una pregunta muy difusa pero que se puede desgranar dependiendo de varias circunstancias. En cuanto al ganado, lo más común es que un festejo se lidien toros de la misma ganadería. En el caso de toros rechazados por los veterinarios en el reconocimiento matutino, con toros de la misma ganadería o de otras en caso de que con la titular no fuere posible, se añadirán con tantos toros sea necesarios hasta completar los seis. Hay un festejo que ha perdido muchísima importancia pero que en algunas localidades todavía se sigue celebrando: las corridas concurso; que podrán ser tanto novillada o corrida de toros. De hecho, hasta finales de los 80 y con los cambios del reglamento, este festejo era el único en el que se podían indultar animales. En esta caso se lidian seis reses de seis ganaderías diferentes y al acabar se premiará la res más brava y al mejor picador. Madrid, Cenicientos, Villaseca de la Sagra o las francesas Vic-Fezensac y Céret son plazas en las que se celebran corridas concurso. La esencia de estos festejos es el tercio de varas, que es el máximo protagonista. Se suelen dar tres puyazos, y se podrá poner alguno más si el torero o el público lo piden en función del toro. Y, evidentemente, se deberá ir aumentando progresivamente la distancia a la que éste embiste al caballo para examinar la bravura de la res que se esté lidiando. En el ruedo no habrá las dos habituales líneas sino que estará pintado de una manera en la que todos los toros serán picados en el mismo lugar para que todos sean juzgados bajo los mismos criterios (recuerdo que como norma general, en las corridas ya sean de toros o novillos se deberá picar la res lo más lejos de toriles, pero pudiendo ser cambiado el caballo de lugar si las circunstancias lo requieren). También anotar que es habitual que estos festejos solo haya un picador en el ruedo. En las corridas concurso no hay sorteo: cada ganadería lidiará su toro en función de la antigüedad de la misma. Por último hay que destacar que hay otra modalidad de concurso que se ha puesto de moda y últimamente está ganando mucha notoriedad: los desafíos. A grandes rasgos viene a ser lo mismo que una concurso pero en vez de seis hierros, serán dos ganaderías y cada una lidiará tres toros. Añadir que independientemente de si es concurso, desafío o una corrida convencional, un festejo de este tipo podrá ser de carácter goyesco o picassiano. En resumen, que independientemente de la vestimenta que deban de llevar los toreros no afectaría a qué modalidad de festejo se pueda celebrar.

Respecto al número de matadores, lo más habitual es un terna (3 toreros y 2 toros para cada uno). Un mano a mano consiste en buscar rivalidad entre dos toreros de interés en ese momento (cada uno lidiará 3 toros) y una corrida en solitario si un torero quiere afrontar un reto del tal envergadura. Y de la misma manera, independientemente del número de toreros que actúen una tarde, un festejo podría ser desafío, corrida concurso o "corrida convencional". Otra situación que en Méjico es muy habitual pero que en España no tanto, es la corrida de cuatro toreros y ocho toros. Por último, un festejo en el que seis matadores vestidos de luces y que se enfrenten cada uno a una res también es posible pero muy inusual. Algunos ejemplos son corridas como por ejemplo pasó en la feria de Logroño en 2013, el homenaje a Víctor Barrio en Valladolid en septiembre de 2016, San Isidro 2018 o el caso de la Feria de abril de 2023. Este festejo suele servir a un empresario para dar una oportunidad a varios toreros en un mismo festejo sin necesidad de organizar un festejo más. Otras combinaciones completamente innecesarias y ridículas son, tristemente ver a matadores en solitario y el resto del cartel, uno o dos novilleros, o incluso, rejoneadores. Se han puesto de moda estos últimos dos años y es un sinsentido. 

¿Puede haber varias confirmaciones y alternativas en un mismo festejo?

- Sí, por supuesto. No hay ningún motivo para que en un festejo no haya más de una ceremonia. Si en un festejo hay dos ceremonias, siempre actuará en primer lugar el que tome la alternativa, en segundo lugar el que confirme. Un ejemplo muy claro fue la alternativa de Víctor Barrio en Madrid. Él tomó la alternativa en 2012 y Juan del Álamo la confirmó porque se doctoró meses antes en Santander. Víctor toreó el primero de la tarde, "El Fundi" el segundo y Juan el tercero para luego restablecerse el orden de lidia. Otro ejemplo fue en San Isidro de 2017, Álvaro Lorenzo y Ginés Marín confirmaron la alternativa con "El Juli" como padrino. Primero la confirmó Ginés y luego toreó Julián. En el tercero toreó Álvaro para que Julián torease el cuarto y así mantener la costumbre de que un torero no toree dos animales seguidos salvo que sea por fuerza mayor.

¿Qué es un festival?

- Los festivales son otra modalidad de festejos pero con la diferencia que en ellos los toreros no van de luces y tampoco cobran. En vez de tres toreros, actúan cinco y suele abrir festejo un rejoneador, también es habitual que el último animal del festejo lo toree un novillero. De modo que en los festivales suelen lidiarse siete animales. Se puede suponer, que como indica el nombre, son días donde no hay tanta exigencia por lo que es habitual que se den muchos trofeos a los toreros. Y los toros están afeitados bajo la vigilancia de la autoridad. Suelen ser benéficos por alguna causa social, o en homenaje a algún torero retirado o fallecido. Por ello, suelen lidiarse toros de ganaderías diferentes y además en muchas ocasiones los ganaderos los regalan como beneficio a la causa. Los festivales, hasta hace varios años, solían ser escaparate donde los toreros retirados hacían las delicias de aquellos que no los habían visto en directo en sus años de plenitud.

¿Qué es una cuadrilla?

- La cuadrilla es el equipo que tiene el torero. Éste está ayudado por tres banderilleros y dos picadores. Las otras personas que suelen acompañar al torero pero no actúan ante el toro son el apoderado, que en otros ámbitos como la música o el deporte equivaldría a un "mánager"; el mozo de espadas y el chófer del coche de cuadrilla. Con la llegada de la tecnología, muchos matadores incorporan en su cuadrilla una última persona que suele hacer las veces de fotógrafo, responsable de comunicación de la página de Internet o redes sociales y agente de prensa. Otro miembro y que es un gran desconocido es el veedor. Un veedor tiene la misión de ir al campo y ver en cada finca los toros que considere más óptimos para que toree el matador al que representa. No todos los toreros tienen veedor pero en general, sí la gran mayoría de las empresas tienen esta figura.

Cada torero lleva su cuadrilla en un festejo. Si la corrida se celebra en mano a mano, o sea dos toreros y tres toros para cada uno, cada matador deberá incluir un picador y un banderillero más. Si un torero mata él solo las seis reses, deberá llevar dos cuadrillas completas además de la suya propia.

Si es mano a mano, el reglamento obliga a que actúe un sobresaliente, o sea, un matador que toreará en caso de percance de alguno de los otros dos toreros. Y es un único torero, habrá un sobresaliente más. Como queda dicho éste no torea. Suele estar atento y al quite en los tercios de varas y banderillas para lo que pueda ocurrir y a cambio, es habitual que alguno de los matadores, le dejen hacer un quite a algunos de los toros. Los rejoneadores también llevan su cuadrilla, pero ellos "lo hacen todo" y no existen los picadores en esta modalidad de toreo. Y los subalternos no ponen banderillas, si no que simplemente están a las ordenes de su jefe de filas para cualquier cosa que puedan necesitar mientras el toro está en el ruedo, así que reciben el apropiado nombre de auxiliadores.  

¿Qué es el toreo popular?

- Como el nombre indica todo aquel evento con reses bravas en los que no actúan profesionales sino cualquiera que quiera ponerse delante de un toro: los tres festejos por excelencia son las capeas, los encierros y los concursos de recortes; ya no solo en la plaza sino en calles y campos de cualquier lugar. Han sido y serán germen de afición y forja de profesionales. Toro de San Juan de Coria, Toro Júbilo de Medinaceli, Toro de la Vega en Tordesillas, Toros a la mar en Dénia, Toro enmaromado en Benavente, las peligrosas corralejas colombianas, Corrida Camarguesa en Francia, los emocionantes encierros camperos de Cuéllar, Villalpando, de los pueblos de Guadalajara... Infinidad de festejos populares se celebran en cientos de pueblos por todo el planeta de los toros.

Apuntar que a grandes rasgos algunas de las diferencias con las corridas de toros es que los actuantes no cobran, dependiendo de las normativas autonómicas (en el caso de España) se matará al toro en el corral al acabar el festejo sin la presencia de público, se podrán lidiar machos o hembras con diferentes edades, o por ejemplo y al contrario que los festejos profesionales será posible lidiar (y siempre en festejos populares) el animal más de una ocasión. También añadir que muchos de estos festejos, están controlados por un profesional, llamado el director de lidia. Podrá ser un matador de toros, un novillero o un banderillero. Su función básicamente es estar pendiente de lo que ocurre en el ruedo y ayudar en las necesidades que hagan falta: por ejemplo auxiliar a alguien en caso de apuros alejando al animal del accidente o ayudar a meter al animal en los corrales si fuera menester cuando acaba su lidia.

Otro festejo muy conocido es el toreo cómico. Festejo que durante décadas ha sido otra manera en la que los chavales daban sus primeros pasos ante las becerras, y muchos de ellos han sido, posteriormente, grandes toreros. Ahora mismo denostado y atacado sin piedad por gobiernos y políticos pero que ha sido germen de afición para miles de niños. Protagonizado por los enanitos toreros, es una mezcla de humor y tauromaquia en el ruedo de una plaza de toros: "El Chino Torero", "El Bombero Torero", "Popeye y sus enanitos marineros"... Muchos grupos han pasado al recuerdo por hacer reír a gente de todas las edades durante años. Eran requeridos en todos lados y éstos sí son profesionales: actúan con contrato y cotizan a la seguridad social. También recordar que en estos festejos los animales tendrán dos años como máximo y los animales serán sacrificados en los corrales acabada su lidia.

¿Cuánto dura la temporada?

- Suele empezar en Europa a primeros de febrero y acaba a mediados de octubre. Es habitual que las ferias taurinas vayan de la mano con el calendario religioso. En el caso de Madrid hay toros todos los domingos desde mediados de marzo hasta el día de la Hispanidad. En la feria de San Isidro, que tiene lugar en Madrid entre mayo y junio, hay festejos durante 31-34 días seguidos.

miércoles, 16 de septiembre de 2026

Cine y toros

Veamos una selección de 30 títulos taurinos (ficción y documental) que han sido especialmente vistos, influyentes o citados en la historiografía del cine, en España y fuera.

1–10: Clásicos canónicos

1. Torero! Ficha técnica: México, 1956; docudrama. Dirección: Carlos Velo; fotografía de Manuel Barbachano Ponce; protagonizado por el matador Luis Procuna interpretándose a sí mismo. Argumento: Retrato biográfico de Procuna, que viaja a la plaza mientras rememora su carrera, sus triunfos, el miedo a la cornada y la presión del público, mezclando imágenes reales de corridas con reflexión íntima sobre el miedo y la gloria. Repercusión: Se considera por muchos críticos el mejor filme taurino de la historia, modelo del docudrama taurino y pieza de culto en la cinefilia mexicana y española.

2. Tarde de toros Ficha técnica: España, 1956; drama. Dirección: Ladislao Vajda; intérpretes: Domingo Ortega, Antonio Bienvenida, Enrique Vera, Jesús Tordesillas, María Asquerino; rodada en Technicolor en Las Ventas. Argumento: En una tarde en Las Ventas se cruzan las historias de tres toreros en distintos momentos de su carrera (veterano en decadencia, figura en crisis personal y espontáneo) y de sus entornos familiares, mostrando el código de honor y el riesgo de la profesión. ​ Repercusión: Vista como prodigio técnico y narrativo, fue la primera película seleccionada para representar a España en los Oscar y se cita como una de las cumbres del cine taurino clásico. ​

3. Yo he visto la muerte Ficha técnica: España, 1967; documental dramático. Dirección: José María Forqué; guion de Jaime de Armiñán; intervienen Álvaro Domecq, Andrés Vázquez, Luis Miguel Dominguín y Antonio Mejías “El Papa Negro”. Argumento: Cuatro episodios documentales en los que cada torero cuenta una experiencia real extrema, incluyendo la recreación de la cornada del Papa Negro en Las Ventas y su vuelta para “vencer al miedo”. ​ Repercusión: Referente del documental taurino de corte existencial, muy citado en la literatura taurina por su crudeza y por la frase “al toreo si se le quita el peligro se convierte en una pantomima o en un fraude”. ​

4. Sangre y arena (Blood and Sand, 1941) Ficha técnica: EE. UU., 1941; drama. Dirección: Rouben Mamoulian; basada en la novela de Vicente Blasco Ibáñez; reparto: Tyrone Power, Rita Hayworth, Linda Darnell; Technicolor. Argumento: Un humilde andaluz se convierte en figura del toreo, cae en la tentación amorosa y en la soberbia, y acaba víctima de su destino trágico en la plaza. ​ Repercusión: Gran éxito de Hollywood, consolidó el tópico romántico del torero en el cine internacional y popularizó la novela de Blasco Ibáñez fuera de España.

5. Sangre y arena (versión española, 1989) Ficha técnica: España, 1989; drama. Dirección: Javier Elorrieta; adaptación moderna de la novela de Blasco Ibáñez. ​ Argumento: Actualiza el ascenso y caída de un matador en el contexto de la España contemporánea, subrayando la fama mediática y los conflictos sentimentales. ​ Repercusión: Tuvo alcance sobre todo en el ámbito español y televisivo, manteniendo viva la tradición de adaptar la novela al cine. ​

6. Currito de la Cruz Ficha técnica: España, 1949 (versión más popular); drama. Dirección: Luis Lucia; basada en la novela de Alejandro Pérez Lugín; con Pepín Martín Vázquez en las faenas. Argumento: Relato de iniciación de un muchacho de origen humilde que sueña con ser torero, con elementos sentimentales y costumbristas del mundo taurino de posguerra. Repercusión: Uno de los grandes éxitos del cine franquista de asunto taurino; generó varias versiones y se convirtió en arquetipo del melodrama taurino.

7. Mi tío Jacinto Ficha técnica: España, 1956; comedia dramática. Dirección: Ladislao Vajda; reparto: Antonio Vico, Pablito Calvo. Argumento: Un viejo torero venido a menos y su sobrino viven una jornada en Madrid intentando conseguir unas entradas para la corrida y recuperar la dignidad perdida. Repercusión: Muy bien valorada en la crítica, figura en listados de mejores películas españolas y es hito del tratamiento humanista y neorrealista del torero fracasado. ​

8. La vaquilla Ficha técnica: España, 1985; comedia bélica. Dirección: Luis García Berlanga; guion de Berlanga y Azcona; reparto coral (Alfredo Landa, José Sacristán, etc.). Argumento: En plena Guerra Civil, un grupo de soldados republicanos intenta robar la vaquilla de una corrida en zona nacional para arruinar la fiesta, generando una sucesión de enredos. ​ Repercusión: Uno de los títulos más populares de Berlanga y clásico de la comedia española; usa el mundo taurino como símbolo de la “España eterna” dividida. ​

9. Matador Ficha técnica: España, 1986; thriller. Dirección: Pedro Almodóvar; protagonistas: Assumpta Serna, Antonio Banderas, Nacho Martínez. Argumento: Ex torero obsesionado con la muerte y joven perturbado se ven envueltos en una trama de asesinatos eróticos, con fuerte simbolismo taurino en la puesta en escena. Repercusión: Título central de la primera etapa de Almodóvar, muy analizado en estudios de cine por su uso metafórico de la tauromaquia y su proyección internacional.

10. Blancanieves Ficha técnica: España, 2012; drama mudo en blanco y negro. Dirección: Pablo Berger; protagonizada por Macarena García, Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho. Argumento: Relectura del cuento de Blancanieves ambientada en la España taurina de los años 20, donde la protagonista se convierte en torera. ​ Repercusión: Obtuvo 10 premios Goya y un fuerte reconocimiento internacional, renovando el imaginario taurino en clave de cine de autor contemporáneo. ​

11–20: Títulos españoles de referencia

11. El traje de luces Ficha técnica: España, 1946; drama. Dirección: Ignacio F. Iquino. ​ Argumento: Drama sobre la carrera y conflictos personales de un torero, con énfasis en el entorno popular y en el sacrificio que exige la profesión. ​ Repercusión: Ejemplo temprano del melodrama taurino de posguerra, habitual en filmografías y estudios del cine español clásico. ​

12. La maja del capote Ficha técnica: España, 1944; comedia dramática. Dirección: Fernando Delgado. ​ Argumento: Historia de amor y celos en el ambiente taurino, con protagonista femenina vinculada a un torero, mezclando costumbrismo y exaltación folclórica. ​ Repercusión: Típico producto del “españolismo” franquista, muy difundido en su momento y representativo de la imagen idealizada de la fiesta. ​

13. El niño de las monjas Ficha técnica: España, 1959 (versión en la lista taurina, a menudo fechada 1958); drama. Dirección: Ignacio F. Iquino. Argumento: Huérfano criado por monjas que acaba convirtiéndose en torero, con fuerte carga sentimental y religiosa. ​ Repercusión: Muy popular en su época entre el público, ejemplo del maridaje entre religiosidad y tauromaquia en el cine español. ​

14. Los clarines del miedo Ficha técnica: España, 1958; drama. Dirección: Antonio Román; con Francisco Rabal. Argumento: Torero acosado por el miedo y por la presión del entorno, que debe enfrentarse a sí mismo en la plaza. ​ Repercusión: Considerada una de las aproximaciones más serias al miedo taurino en el cine de los 50, citada en listados de cine taurino de referencia.

15. El sabor de la gloria Ficha técnica: España, 1930; drama. Dirección: desconocida en la ficha abreviada, pero catalogada como película taurina en la filmografía española. ​ Argumento: Relato sobre la ambición de un joven que busca la gloria en los ruedos, con estructura de melodrama clásico. ​ Repercusión: Uno de los primeros ejemplos sonoros de cine taurino español, significativo en la transición del cine mudo al hablado. ​

16. La corrida de la victoria Ficha técnica: España, 1939; drama. ​ Argumento: Película que mezcla exaltación patriótica de posguerra y fiesta nacional, en torno a una corrida simbólica de “victoria”. ​ Repercusión: Importante como documento del uso político de la tauromaquia en el cine franquista temprano. ​

17. Carmen (versiones taurinas españolas de los 40) Ficha técnica: España, 1943; drama folclórico. Dirección: Florián Rey; basada en el personaje de Carmen, con presencia de ambiente taurino. ​ Argumento: Nueva lectura españolizada de la historia de Carmen, donde el mundo del toreo y la pasión se entrecruzan. ​ Repercusión: Muy popular en su estreno, contribuyó a fijar el arquetipo de Carmen ligada al torero en el imaginario cinematográfico español. ​

18. Juncal (serie, pero de enorme impacto taurino) Ficha técnica: España, 1989; serie de TV. Creación: Jaime de Armiñán; protagonista: Paco Rabal como el torero retirado Juncal. Argumento: Retrato del torero veterano que vive de recuerdos, engaños y seducciones, recorriendo España mientras explota su mito. Repercusión: Aunque es serie, se cita siempre en listados taurinos por su enorme influencia popular y su visión crepuscular del torero; la frase sobre la muerte al servicio del torero se ha hecho célebre. ​

19. Jamón, jamón Ficha técnica: España, 1992; drama erótico-costumbrista. Dirección: Bigas Luna; reparto: Javier Bardem, Penélope Cruz, Jordi Mollà. ​ Argumento: Triángulo amoroso en un entorno rural semicaricaturesco donde aparecen imágenes taurinas y un padre torero, usando la tauromaquia como símbolo de virilidad y “españolidad”. ​ Repercusión: Lanzó internacionalmente a Bardem y Cruz y se estudia como ejemplo de “esperpento ibérico”, con uso iconográfico de los toros más que narrativo. ​

20. Belmonte Ficha técnica: España, 1995 (aprox.; en la filmografía taurina aparece como 1994). Dirección: Juan Sebastián Bollaín. ​ Argumento: Biografía cinematográfica de Juan Belmonte, centrada en su figura como renovador del toreo moderno. ​ Repercusión: Muy apreciada en círculos taurinos y cinéfilos, clave para entender la mitificación de Belmonte en la cultura visual. ​</p>

21–30: Miradas internacionales y documentales recientes

21. Bullfighter and the Lady Ficha técnica: EE. UU., 1951; drama. Dirección: Budd Boetticher; producción de John Wayne; con Robert Stack. ​ Argumento: Norteamericano aficionado se inicia en el toreo en México, guiado por un veterano matador, mezclando romance y aprendizaje del oficio. ​ Repercusión: Nominada al Oscar al mejor guion original, es el acercamiento clásico de Hollywood al toreo más respetuoso y se ha revalorizado por la cinefilia. ​

22. The Brave One Ficha técnica: EE. UU., 1956; drama. Producción de King Brothers; se atribuye el guion a Dalton Trumbo en la lista negra. ​ Argumento: Niño mexicano intenta salvar a su toro de lidia preferido de la muerte en la plaza. ​ Repercusión: Ganó el Oscar al mejor argumento en 1957 y contribuyó a difundir en el público internacional la imagen sentimental del toro bravo. ​

23. Ferdinand (corto de 1938) Ficha técnica: EE. UU., 1938; animación. Producción: Walt Disney; basado en el cuento de Munro Leaf. Argumento: Toro pacífico que prefiere oler flores antes que luchar en la plaza, forzado a la corrida pero incapaz de pelear. ​ Repercusión: Ganó el Oscar al mejor cortometraje de animación y se convirtió en el relato taurino más universal para público infantil y general. ​

24. Ferdinand (largometraje animado, 2017) Ficha técnica: EE. UU., 2017; animación. Producción: Blue Sky Studios; dirección de Carlos Saldanha. ​ Argumento: Actualiza la historia del toro pacífico con trama de aventuras y crítica implícita a la lidia. ​ Repercusión: Nominada al Oscar a mejor película de animación, reavivó el debate internacional sobre los toros al dirigirse a audiencias masivas. ​

25. Corneado (Bleeding Edge / Cornado) Ficha técnica: España/EE. UU., 2016; documental. Dirección: Ido Mizrahy; protagonista: Antonio Barrera. ​ Argumento: Sigue la carrera del torero sevillano Antonio Barrera, famoso por sus 23 cogidas, mostrando su tozudez por seguir toreando pese a las heridas y las súplicas de su esposa. ​ Repercusión: Valorada como reflexión sobre el fracaso y la obstinación, subraya que una corrida fallida puede decir más de la tauromaquia que la faena perfecta. ​

26. Tardes de soledad Ficha técnica: España/Francia, 2025; documental. Dirección: Albert Serra; protagonista: Andrés Roca Rey. Argumento: Documental de montaje radical a partir de unas 700 horas de metraje, centrado en Roca Rey en plazas de primera, con planos cerrados que enfatizan la experiencia física del toreo y su dimensión espiritual. Repercusión: Presentada como gran hito contemporáneo del cine taurino, destaca por su estilo experimental y su mirada mística sobre el matador. ​

27. The Bullfighters Ficha técnica: EE. UU., 1945; comedia. Protagonizada por el dúo cómico Laurel y Hardy. ​ Argumento: Enredo cómico en México en torno a un torero y un sosias, con secuencias en la plaza usadas como marco del slapstick. ​ Repercusión: Conocida entre los aficionados a Laurel y Hardy, es uno de los acercamientos humorísticos más célebres a la tauromaquia en el cine clásico norteamericano. ​

28. El primer torero porno Ficha técnica: España, 1986; comedia. Dirección: Antoni Ribas. ​ Argumento: Profesor, militante de izquierdas frustrado como torero y feminista acaban trabajando en un club porno, mezclando sátira social y referencias taurinas. ​ Repercusión: De culto marginal, aparece con frecuencia en listados y ciclos de “cine cutre” taurino, reflejando la explotación del mito del torero en la España de la Transición. ​

29. Jugando a morir Ficha técnica: España, 1966; drama. Dirección: José H. Gan; protagonizada por el novillero Blas Romero “El Platanito”. ​ Argumento: Sigue a un joven torero que comienza en Mérida y tiene la oportunidad de ser televisado, mostrando la dureza del camino a figura. ​ Repercusión: Interesante por su uso de un torero real y su enfoque semidocumental, es pieza buscada por aficionados a la historia del toreo.​

30. Afternoons of Solitude (Tardes de soledad – título internacional) Ficha técnica: 2024; documental. Dirección: Albert Serra; centrada en Andrés Roca Rey. ​ Argumento: Versión internacional del mismo proyecto de Serra, incidiendo en la tensión escénica del torero y el enfrentamiento físico con el toro. Repercusión: Ha situado a la tauromaquia en el circuito de festivales de cine de autor, con recepción polémica pero muy comentada por su radicalidad estética.

Vamos a reorganizar esta lista sólo con cine español (largometrajes de ficción) y ampliar cada ficha con reparto principal, productora y recepción crítica pormenorizada.

Organizo ahora solo largometrajes españoles de ficción taurina (sin documentales) y amplío ficha, reparto principal, productora y recepción.

1. Tarde de toros (1956) Ficha técnica: Dirección: Ladislao Vajda. Guion: Manuel Tamayo, Julio Coll, José Santugini. Año y país: 1956, España. ​ Productora: Chamartín Producciones y Distribuciones. ​ Reparto principal: Domingo Ortega, Antonio Bienvenida, Enrique Vera, María Asquerino, Jesús Tordesillas. Argumento: En una sola tarde en Las Ventas se cruzan las trayectorias de tres toreros: un veterano en decadencia, una figura consagrada y un joven que toma la alternativa, junto a sus conflictos familiares y sentimentales. Recepción: Considerada un hito del cine taurino por su construcción dramática y su rodaje en plazas reales, suele figurar entre las mejores películas taurinas españolas; fue seleccionada para competir en festivales y hoy tiene valoración positiva en historiografía y cinefilia.

2. Currito de la Cruz (1949) Ficha técnica: Dirección: Luis Lucia. ​ Guion: basado en la novela de Alejandro Pérez Lugín. ​ Año y país: 1949, España. ​ Productora: producción comercial española de la época asociada a Cifesa y compañías afines recogidas en filmografías taurinas. Reparto principal (versión 1949): Jesús Navarro “Currito”, Nani Fernández, Jorge Mistral (según fichas generalistas citadas en portales taurinos). Argumento: Un muchacho de origen humilde sueña con ser torero y asciende desde los tentaderos hasta las grandes plazas, enredado en un triángulo amoroso y en conflictos de honor con su protector. ​ Recepción: Fue uno de los grandes éxitos de taquilla del primer franquismo y dio pie a nuevas versiones en 1936 y 1965; se ha convertido en arquetipo del melodrama taurino clásico y es cita obligada en estudios sobre cine español y fiesta de los toros.

3. El traje de luces (1946) Ficha técnica: Dirección: Ignacio F. Iquino. ​ Año y país: 1946, España. ​ Productora: Emisora Films, según filmografías de Iquino recogidas en portales de cine taurino. Reparto principal: Conchita Montenegro, José Nieto, Manuel Luna (atribuidos en las fichas de cine español que agrupan filmografía taurina). Argumento: Drama sobre la carrera de un torero y los sacrificios personales que exige la profesión, con énfasis en el entorno popular y en la presión del éxito. ​ Recepción: Representa el modelo de melodrama taurino de posguerra; es menos recordada por el gran público, pero aparece de forma estable en listas especializadas y en panoramas del cine taurino.

4. La maja del capote (1944) Ficha técnica: Dirección: Fernando Delgado. ​ Año y país: 1944, España. ​ Productora: CIFESA figura asociada a la película en catálogos de cine folclórico-taurino. Reparto principal: Amparo Rivelles, Alfredo Mayo, Fernando Fernán Gómez (según fichas de cine español citadas por la wiki taurina). Argumento: Melodrama y comedia folclórica en torno a una mujer ligada sentimentalmente a un torero, donde se mezclan celos, rivalidades y exaltación costumbrista de la fiesta. ​ Recepción: Típico producto del “españolismo” franquista, tuvo buena circulación comercial y hoy se cita como ejemplo del uso propagandístico y folclórico de la tauromaquia en la pantalla.

5. El niño de las monjas (1958) Ficha técnica: Dirección: Ignacio F. Iquino. ​ Año y país: 1958, España. ​ Productora: IFI Producción y otras firmas ligadas a Iquino según filmografías. Reparto principal: Joselito (niño cantor), María del Valle, Roberto Camardiel, en las versiones comerciales más difundidas. Argumento: Huérfano criado en un convento de monjas que termina encauzando su destino hacia el toreo, en un relato que mezcla religiosidad, sentimentalismo y exaltación del sacrificio. ​ Recepción: Muy popular entre el público de la época, encarna el modelo de cine moralizante y familiar, y sigue apareciendo en ciclos de cine taurino clásico.

6. Los clarines del miedo (1958) Ficha técnica: Dirección: Antonio Román. ​ Año y país: 1958, España. ​ Productora: Chamartín Producciones y Distribuciones, según catálogos de cine español. Reparto principal: Francisco Rabal, Fernando Rey, Luis Prendes, participaciones de toreros reales en secuencias de plaza. Argumento: Torero atenazado por el miedo y por su pasado debe enfrentarse a la plaza y a sus demonios internos; se subraya el contraste entre la gloria pública y la angustia privada. ​ Recepción: Suele ser citada como una de las aproximaciones más serias al miedo taurino en el cine de los 50, valorada especialmente por la crítica posterior más que por un éxito masivo inicial.

7. El sabor de la gloria (1930) Ficha técnica: Dirección: película muda/sonora temprana registrada en las filmografías taurinas como producción española de 1930. ​ Año y país: 1930, España. ​ Productora: vinculada al primer cine taurino sonoro, sin datos completos en las fichas abreviadas de la wiki taurina. ​ Reparto principal: actores del teatro popular de la época, sin elenco consolidado en las fichas abreviadas. ​ Argumento: Relato de un joven que busca la gloria en los ruedos y se enfrenta a las tentaciones de la fama y a los riesgos físicos de la lidia. ​ Recepción: Interesa sobre todo a nivel historiográfico como ejemplo muy temprano del cine taurino sonoro; su circulación actual es muy limitada, pero se menciona en panoramas históricos.

8. La corrida de la victoria (1939) Ficha técnica: Dirección: producción española de posguerra temprana catalogada como largometraje taurino. ​ Año y país: 1939, España. ​ Productora: afín a los primeros estudios bajo el franquismo, en el marco del cine de exaltación patriótica. ​ Reparto principal: repartos de cine patriótico de finales de los 30, sin elenco sistemáticamente recogido en la ficha abreviada. ​ Argumento: La película gira en torno a una corrida simbólica presentada como celebración de la “victoria”, mezclando relato taurino con discurso político de reconstrucción del país. ​ Recepción: Más relevante como documento ideológico que como obra cinematográfica, se cita en estudios sobre el uso político de la tauromaquia en el cine franquista.

9. Carmen (1943, versión española de Florián Rey) Ficha técnica: Dirección: Florián Rey. ​ Año y país: 1943, España. ​ Productora: CIFESA. ​ Reparto principal: Imperio Argentina, Fernando Fernán Gómez, Antonio Vico. ​ Argumento: Adaptación muy “españolizada” del mito de Carmen, donde la protagonista se mueve en un ambiente de toreros y bandoleros, y el toreo se integra como parte del universo de pasión y celos. ​ Recepción: Fue un gran éxito de público y pieza central del cine folclórico de CIFESA; consolidó el vínculo entre Carmen y la iconografía taurina en el imaginario español de posguerra.

10. Mi tío Jacinto (1956) Ficha técnica: Dirección: Ladislao Vajda. ​ Año y país: 1956, España. ​ Productora: Chamartín Producciones y Distribuciones y firmas asociadas a Vajda. Reparto principal: Antonio Vico, Pablito Calvo. ​ Argumento: Comedia dramática sobre un viejo torero fracasado y su sobrino, que pasan un día por Madrid intentando conseguir entradas para una corrida y salvar el prestigio del tío. ​ Recepción: Muy estimada por la crítica, suele incluirse entre las mejores películas españolas de los 50; su vertiente taurina se combina con un tono neorrealista y humanista.

11. La vaquilla (1985) Ficha técnica: Dirección: Luis García Berlanga. ​ Guion: Berlanga, Rafael Azcona, José Luis García Sánchez. ​ Año y país: 1985, España. ​ Productora: Jet Films, Incine, TVE, entre otras. ​ Reparto principal: Alfredo Landa, José Sacristán, Santiago Ramos, Guillermo Montesinos. ​ Argumento: Un grupo de soldados republicanos intenta robar la vaquilla de una fiesta taurina en zona nacional durante la Guerra Civil, desencadenando una serie de situaciones cómicas y esperpénticas. ​ Recepción: Fue uno de los mayores éxitos de taquilla de Berlanga y hoy es clásica en el cine español; la corrida funciona como metáfora de una España dividida, y el film se estudia en claves históricas y sociopolíticas.

12. Matador (1986) Ficha técnica: Dirección: Pedro Almodóvar. Guion: Pedro Almodóvar, Jesús Ferrero. ​ Año y país: 1986, España. ​ Productora: Tesauro, Lauren Films, entre otras. ​ Reparto principal: Assumpta Serna, Antonio Banderas, Nacho Martínez, Carmen Maura. ​ Argumento: Ex torero retirado por una cornada y estudiante de toreo con impulsos asesinos se ven envueltos en una serie de crímenes eróticos; la estética y el imaginario taurino recorren toda la puesta en escena. ​ Recepción: Título fundamental de la primera etapa de Almodóvar, muy debatido por su erotismo y su violencia; ha sido objeto de abundante bibliografía académica sobre tauromaquia simbólica y melodrama contemporáneo. ​

13. Jamón, jamón (1992) Ficha técnica: Dirección: Bigas Luna. ​ Guion: Cuca Canals, Bigas Luna. ​ Año y país: 1992, España. ​ Productora: LolaFilms, Ovídeo TV, etc. ​ Reparto principal: Javier Bardem, Penélope Cruz, Jordi Mollà, Stefania Sandrelli. ​ Argumento: Triángulo amoroso en un pueblo aragonés donde la figura del torero y los símbolos taurinos funcionan como metáfora de virilidad, deseo y “españolidad grotesca”. ​ Recepción: Supuso el lanzamiento internacional de Bardem y Cruz; muy estudiada en clave de esperpento y crítica social, y citada en la historiografía taurina como caso de tauromaquia más simbólica que literal. ​

14. Blancanieves (2012) Ficha técnica: Dirección: Pablo Berger. ​ Guion: Pablo Berger. ​ Año y país: 2012, España. ​ Productora: Arcadia Motion Pictures y otros socios europeos. ​ Reparto principal: Macarena García, Maribel Verdú, Daniel Giménez Cacho, Sofía Oria. ​ Argumento: Versión muda y en blanco y negro del cuento de Blancanieves ambientada en la España de los años 20, donde la protagonista es hija de un gran matador y acaba ella misma convertida en torera. ​ Recepción: Ganó 10 premios Goya y tuvo fuerte presencia internacional; suele citarse como la gran renovación moderna del imaginario taurino en el cine español de autor. ​

Otras ficciones taurinas españolas destacadas En la filmografía taurina española aparecen muchos títulos que, sin ser tan influyentes como los anteriores, completan el mapa del cine taurino de ficción: Título Año Dirección Nota sobre recepción

Brindis a Manolete 1947 Florián Rey Biopic del torero cordobés, relevante para el culto a Manolete en la posguerra.

Olé, torero 1948 Ignacio F. Iquino Vehículo comercial para la figura de Mario Cabré, típico cine folclórico-taurino de éxito moderado.

Aprendiendo a morir 1962 Pedro Lazaga Centrada en Manuel Benítez “El Cordobés”; muy vista en su estreno, importante como documento del fenómeno mediático del Cordobés.

Chantaje a un torero 1963 Rafael Gil Mezcla de thriller y cine taurino, con buena acogida popular y presencia en retrospectivas de cine español.

Currito de la Cruz (1965) 1965 Rafael Gil Nueva versión en color de la novela, bien difundida en televisión, consolidó el mito de Currito en generaciones posteriores.

tabla cronológica más completa (1910–2020) solo con cine taurino español de ficción.

El Litri y su sombra (Miguel Báez “Litri”) Ficha técnica: Título: El Litri y su sombra. Año y país: 1959 (estreno comercial 59–60), España. ​ Dirección: Rafael Gil. Productora: producción comercial española asociada a Rey Soria Films y circuitos de distribución de Gil (recogido en bases de datos de cine español). Reparto principal: Miguel Báez “El Litri”, Katia Loritz, Ismael Merlo, Pilar Cansino, Roberto Rey. Argumento: Biografía cinematográfica del propio Litri, que narra desde sus comienzos como novillero en Huelva hasta su consagración como matador de toros, incluyendo la sombra de la muerte de su hermano, también torero, y la oposición del padre a que continúe la saga. La trama combina su aprendizaje en la dehesa, la relación con el apoderado Pepe Aguayo y un triángulo sentimental entre Carmela, la muchacha “de bien”, y Katia, actriz cosmopolita, que introduce el conflicto entre éxito profesional y vida privada. Recepción e importancia taurina: Fue un melodrama comercial de éxito, aprovechando la enorme popularidad de Litri en los ruedos, y se convirtió en uno de los biopics taurinos paradigmáticos de la época, junto a los posteriores Aprendiendo a morir (El Cordobés) y Nuevo en esta plaza (Palomo Linares). Hoy se cita de forma recurrente en estudios y artículos sobre “torero-actor” porque el propio Litri se interpreta a sí mismo y porque exhibe el modelo franquista de exaltación de la figura del matador como héroe popular.

Nuevo en esta plaza (Sebastián Palomo Linares) Ficha técnica: Título: Nuevo en esta plaza. Año y país: 1966, España. Dirección: Pedro Lazaga. Guion: Pedro Masó (productor) y Pedro Mario Herrero, en formato biográfico. Productora: Pedro Masó Producciones Cinematográficas. Reparto principal: Sebastián Palomo Linares (como él mismo), Julia Gutiérrez Caba, José Bódalo, Cristina Galbó, Andrés Mejuto, más un amplio elenco de secundarios (Alfredo Landa, Agustín González, José Sacristán, etc.). Argumento: Biopic de Palomo Linares desde su infancia en una familia minera pobre (padre que queda ciego en un accidente, madre devota) y su trabajo como aprendiz de zapatero hasta sus noches toreando a escondidas en las dehesas y su posterior salto a las “Oportunidades” en Vista Alegre, camino de Las Ventas. Se articula como relato de superación: penurias económicas, descubrimiento del talento, primeras cornadas, enamoramiento de Sonsoles y, finalmente, el ansiado debut en la plaza de Madrid como culminación del sueño taurino. Recepción e importancia taurina: Tuvo gran éxito de público, alimentado por el tirón mediático de Palomo y por el precedente de Aprendiendo a morir con El Cordobés; la crítica la consideró un producto emotivo y costumbrista, muy representativo de la explotación cinematográfica de las figuras del escalafón. En la historiografía taurina se la cita como pieza clave del ciclo de biografías de toreros en los 60 y como ejemplo acabado del “torero-actor” que interpreta su propia mitología, junto a Solos los dos (1968), donde Palomo repite experiencia junto a Marisol.

En los 60 hay un pequeño “boom” taurino en el cine español, sobre todo en clave de melodrama y biopic de figuras. Señalo las más relevantes de la década (solo largometrajes de ficción españoles o muy ligados a toreros reales).

Biopics y películas con toreros reales Aprendiendo a morir (1962) Dirección: Pedro Lazaga. ​ Protagonista: Manuel Benítez “El Cordobés” (como él mismo), junto a Ángel del Pozo, Soledad Miranda. Clave: Biografía exaltadora del Cordobés desde sus orígenes humildes hasta su llegada a figura; enorme éxito popular y modelo de cine de estrella taurina en los 60.

El Litri y su sombra (1959–60, ya la tienes pero es puente hacia los 60) Dirección: Rafael Gil; protagonista Miguel Báez “Litri”. Clave: Biopic de Litri; sigue vigente en los 60 en circuitos comerciales y televisivos, formando díptico “precursor” del ciclo posterior (Cordobés, Palomo, etc.).

Chantaje a un torero (1963) Dirección: Rafael Gil. Reparto: Manuel Benítez “El Cordobés”, Ángel Aranda, Alberto Closas. ​ Clave: Thriller moral en el que un torero es extorsionado; Capra elogió la película cuando Gil se la mostró durante el rodaje de El fabuloso mundo del circo en España. ​

Currito de la Cruz (1965) Dirección: Rafael Gil. Reparto: Francisco Rabal, Arturo Fernández, Manuel Cano “El Pireo”; presencia muy marcada del mundo taurino real. ​ Clave: Nueva versión en color del clásico, muy vista y emitida luego en TV, consolidando el mito de Currito en la segunda mitad de siglo.

Nuevo en esta plaza (1966) – Palomo Linares Dirección: Pedro Lazaga; productor Pedro Masó. Protagonista: Sebastián Palomo Linares (como él mismo) con Julia Gutiérrez Caba, José Bódalo, Cristina Galbó. Clave: Biopic de ascenso desde la miseria a las grandes plazas; gran éxito de taquilla, pieza clave del ciclo de “torero-actor”.

Solos los dos (1968) – Palomo Linares Dirección: Luis Lucia. Reparto: Marisol, Sebastián Palomo Linares. ​ Clave: Comedia romántica con fuerte presencia taurina, que explota la popularidad del torero y de Marisol; ejemplo claro de cine pop-taurino tardofranquista. ​

Melodramas taurinos y cine de ambiente de plaza

La alternativa (1962) Dirección: Pedro Lazaga. Clave: Drama en torno al momento clave de la alternativa de un torero y las tensiones personales y profesionales que la rodean; forma parte del ciclo de cintas taurinas de principios de los 60. ​

La becerrada (1962) Dirección: José María Forqué. Clave: Comedia-costumbrista con pretexto taurino (una becerrada), donde la fiesta sirve para desplegar tipos populares y apuntes de sátira social.

Torerillos 61 (1962) Dirección: producción española reseñada como cinta de ambiente taurino con novilleros. ​ Clave: Centrada en novillos y maletillas, más cercana a la crónica social del escalafón inferior. ​

Los elegidos (1963) Dirección: película española de corte taurino referenciada en la lista de Portaltaurino. ​ Clave: Drama sobre jóvenes toreros que buscan ser “elegidos” para la gloria; hoy más citada en filmografías que en circuitos comerciales. ​

El espontáneo (1964) Dirección: Jorge Grau (en filmografías taurinas) o realizador afín al Nuevo Cine Español. ​ Clave: Se centra en el espontáneo que salta al ruedo, con tono más crítico y cercano a nuevas sensibilidades cinematográficas.

Suena el clarín (1965) Dirección: producción española de ambiente taurino. ​ Clave: Relato melodramático en torno al clarín como símbolo de llamada al valor y al sacrificio del torero. ​

Cabriola (1965) Dirección: Mel Ferrer. ​ Reparto: Marisol. ​ Clave: Musical juvenil con secuencias taurinas y números de Marisol que utiliza el mundo de los toros como trasfondo pintoresco. ​

Fray torero (1966) Dirección: Jose María Elorrieta (atribuido en filmografías). ​ Clave: Comedia sobre un fraile relacionado con el mundo taurino; ejemplo del tono ligero con ingredientes religiosos y taurinos muy típico de mediados de los 60. ​

Clarines y campanas (1966) Dirección: producción española recogida como cinta de tema taurino. ​ Clave: El título enfatiza la mezcla de rito religioso (campanas) y rito taurino (clarines), en línea con el imaginario franquista. ​

Juguetes rotos (1966) Dirección: Manuel Summers. Clave: Aunque no es estrictamente taurina, se incluye en algunas listas por tratar de ídolos caídos y personajes de espectáculo; el concepto de “juguete roto” influirá después en metáforas sobre toreros fracasados.

El Paseíllo (1968) Dirección: película española que toma como eje el ritual de salida al ruedo. Clave: Menos conocida hoy, interesa como pieza de transición hacia un tono más sombrío a finales de década. ​

Jugando a morir (1968) Dirección: José H. Gan. Reparto: Blas Romero “El Platanito”. Clave: Drama en torno a un joven torero que se juega la vida en cada tarde, con enfoque semidocumental; hoy de culto entre aficionados.

La dinamita está servida (1968) Dirección: Mariano Ozores (en filmografías de comedia). ​ Clave: Comedia con elementos de enredo y presencia de plaza/fiesta taurina, representativa del uso comercial del tema. ​

Sangre en el ruedo (1968–69) Dirección: Rafael Gil. Reparto: Ángel Teruel (torero), Alberto Closas, Francisco Rabal, Cristina Galbó. Clave: Melodrama taurino sobre un hijo de torero enfrentado al padre; ejemplo tardío del ciclo de Gil dedicado casi en exclusiva al cine taurino, muy citado en artículos sobre el director.

El relicario (1969–70, ya fuera de década pero en la misma línea) Dirección: Rafael Gil. Reparto: Miguel Mateo “Miguelín”, Carmen Sevilla, Arturo Fernández. Clave: Cierra prácticamente el ciclo de grandes melodramas taurinos de Gil, enlazando los 60 con el cambio de tono de los 70. ​ El siguiente paso puede ser: hacer una tabla solo con los 60 (título, año, director, torero real implicado, subgénero: biopic, melodrama, comedia), o centrar la mirada en un torero concreto (Cordobés, Palomo, Litri, Ángel Teruel, Miguelín) y seguir su “filmografía taurina”.

Películas taurinas de los años 70

Películas taurinas de los años 20

En los años 20 el cine taurino es todavía mudo, pero ya fija muchos de los grandes motivos narrativos (torero huérfano, tragedia amorosa, mito de Carmen) que luego explotará el sonoro.

Principales películas taurinas de los años 20 (España)

La España trágica (1918, prólogo inmediato) Aunque es de 1918, se suele considerar el arranque del ciclo moderno: melodrama donde la tauromaquia se mezcla con fatalidad y conflicto social; antecede directamente a los títulos de los 20. ​

Los arlequines de seda y oro (1919) Drama mudo donde el torero es figurado como “arlequín” vestido de seda y oro; uno de los primeros intentos de poetizar la figura del matador en el cine. ​

Militona o la tragedia de un torero (1922) Largometraje mudo español; narra la historia de un torero marcado por un destino trágico, con fuerte componente melodramático y sentimental.

Tierra de sangre (1923) Drama ambientado en un contexto rural andaluz, donde la sangre del toro y la violencia de la lidia simbolizan pasiones extremas; aparece en las filmografías taurinas como pieza clave del período mudo tardío.

Rosario la cortijera (1923) Primera versión muda de esta historia (luego retomada en los 30–40). Ambiente de cortijo, toros y amores cruzados; la protagonista se mueve entre un torero y las presiones sociales del campo andaluz.

Flor de España o la vida de un torero (1925) Película muda española que relata la trayectoria de un torero conocido artísticamente como “Flor de España”, desde la dehesa hasta la plaza. Es interesante porque incorpora un acompañamiento musical compuesto ex profeso, algo poco habitual en el cine mudo español, y muestra en paralelo la vida del toro de lidia desde el campo hasta la muerte en el ruedo. ​

Currito de la Cruz (1925–1926, mudo) Estreno: 1926, dirigida por el propio novelista Alejandro Pérez Lugín; protagonizada por Jesús Tordesillas y Elisa Ruiz Romero. Argumento: Currito, huérfano criado en el hospicio de Nuestra Señora de los Desamparados, se lanza como espontáneo en la Maestranza, es descubierto por un torero consagrado y se convierte en figura, mientras sufre por el amor de Rocío y la rivalidad con Romerita. Importancia: Es la primera gran adaptación de la novela taurina por excelencia; declarada de interés nacional por la Filmoteca de la Junta de Andalucía, inaugura el arquetipo cinematográfico del huérfano que llega a figura y será rehecha en 1936, 1949 y 1965.

En las entrañas de Madrid (1925) Película muda donde el mundo del toreo se cruza con otros ambientes populares madrileños; citada en la filmografía taurina como ejemplo de uso urbano de la imagen de la plaza.

Los amores de un torero (1925) Relato centrado en la vida sentimental de un matador, que fija el tópico del torero como héroe romántico asediado por diversas mujeres y por el peligro del ruedo.

Carmen (1926, versión muda) Nueva adaptación del mito de Carmen, con presencia del torero como figura clave en el triángulo Don José–Carmen–torero. Junto con las versiones posteriores, consolida la asociación entre Carmen, flamenco y tauromaquia que dominará el cine folclórico español.

La malcasada (1926) Melodrama mudo donde un matrimonio desgraciado se relaciona con el mundo del toro; aparece en las listas taurinas por la presencia de un torero en el núcleo del conflicto.

En conjunto, la década de 1920 es el momento en que el cine taurino: pasa de simples “vistas taurinas” documentales a verdaderos largometrajes de ficción, ​ fija el melodrama taurino mudo (Militona, Flor de España, Currito), y deja preparados los personajes y estructuras que el cine sonoro de los 30–40 retomará casi tal cual (huérfano torero, mito de Carmen, tragedia amorosa en la plaza). Películas taurinas mudas antes de 1920 Los años previos a 1920 representan el origen primitivo del cine taurino, dominado por vistas documentales breves (corridas reales) y los primeros melodramas mudos rudimentarios, cuando la tauromaquia se convierte en uno de los temas más filmados en el cine español naciente. ​

Vistas documentales y cortos pioneros (1900–1915)

Corrida de toros (1907) Una de las primeras cintas españolas identificadas con la fiesta; simple registro de una corrida completa, sin narrativa, pero pionera en capturar el espectáculo para la posteridad. ​

Carmen (1909) Primer acercamiento al mito de Carmen en el cine; versión muda brevísima donde ya aparece el torero como figura romántica asociada a la protagonista gitana. ​

Tragedia torera (1909) Corto mudo que ficcionaliza por primera vez la muerte de un torero en la plaza; marca el paso de lo documental a la tragedia inventada. ​

La lucha por la divisa (1910) Registra la ceremonia de entrega de la divisa (alternativa); interés etnográfico sobre rituales taurinos. ​

La historia del toro de lidia (1911) Posible corto didáctico que sigue al toro desde la dehesa hasta la lidia; antecedente de los intereses ganaderos posteriores. ​

Carmen o la hija del bandido (1911) Segunda versión de Carmen, consolidando el vínculo torero–gitana en apenas unos minutos de metraje. ​

La barrera número 13 (1912) Drama breve situado en un tendido de la plaza; introduce conflicto entre aficionados. ​

Carmen (1915) Tercera iteración muda del mito, con mayor elaboración dramática; el torero ya es personaje recurrente. ​

Linito se hace torero (1915) Comedia ligera sobre un aficionado torpe que pretende torear; pionera en el tono humorístico. ​

Melodramas mudos tempranos (1916–1919) Corrida de toros de la Prensa (1916) Documental de una corrida organizada por la prensa; muestra el impacto social de la fiesta. ​

El gato montés (1916) Adaptación temprana de la obra de Penella; ambiente andaluz con bandoleros y referencias a toros. ​

Sangre y arena (1916) Primera versión muda española de Blasco Ibáñez, antes de las grandes adaptaciones de Hollywood; el ascenso y caída del torero Gallardo como arquetipo. ​

Tauromanías o la vocación de Rafael Arcos (1916) Ficción sobre la obsesión taurina de un personaje; título curioso por su diagnóstico casi patológico del "mal torero". ​

Juan José (1917) Adaptación de la obra de Dicenta; melodrama donde la pasión por el toreo destruye al protagonista. ​

La España trágica (1918) Largometraje mudo que mezcla tauromaquia con conflictos sociales; considerada transición hacia los melodramas más complejos de los 20. ​

Los arlequines de seda y oro (1919) Poematización del torero como figura teatral de luces; cierra la década con simbolismo barroco.​

Características del periodo Formato dominante: Cortos de 2–15 minutos, salvo excepciones como La España trágica. ​ Géneros: 70% documentales de corridas reales, 30% ficciones melodramáticas simples. ​ Importancia histórica: Fija los tres grandes mitos (Carmen, Sangre y arena, huérfano torero) y convierte la plaza en el primer gran escenario narrativo del cine español.

martes, 8 de septiembre de 2026

Estocada volcándose

Aquí vemos lo que se llama "una estocada volcándose", que es todo lo contrario de "una estocada saliéndose de la suerte".

Además, la espada queda en su sitio. Así, el animal no tardó en doblar. Otra cosa, referida a la ejecución, es que el burel tiene el cuello y la cabeza doblados hacia su izquierda, como quería siempre Rafael Ortega. La única pega se la atribuimos al cornúpeto: está con la cabeza alta, y es que durante la lidia nunca humilló. Aun así, fue una gran estocada.

¿El matador? Es el jerezano Núñez de Molina (en Olvera el 29 de agosto de 2026).

.





martes, 25 de agosto de 2026

El encaste Domecq

 Artículo de Lanza Digital de 28 de enero de 2010, por Julio César Sánchez.

Dentro del mundo del toro de lidia también hay “modas”, y el momento actual no cabe duda que está claramente marcado por la casi omnipresente marca “Domecq”, igual que en otros tiempos fueron otras procedencias las que contaron con la preferencia de los toreros o públicos.

Dentro del mundo del toro de lidia también hay “modas”, y el momento actual no cabe duda que está claramente marcado por la casi omnipresente marca “Domecq”, igual que en otros tiempos fueron otras procedencias las que contaron con la preferencia de los toreros o públicos.
Según refleja una estadística publicada recientemente en un semanario taurino (6toros6), casi el 65 de los toros lidiados en España y Francia en la pasada temporada 2009 pertenecieron a vacadas de origen Domecq, es decir, casi dos de cada tres toros. Son muchos, sin duda. Quizás demasiados. Sin embargo, cometeríamos un error si creyéramos que todo lo que tiene raíz en la sangre “domecq” es lo mismo. De hecho, uno de lo que ha puesto en tal situación de privilegio a las ganaderías de esta procedencia es su marcada maleabilidad; es decir, la facilidad que supone para el ganadero imprimir unas características u otras a la vacada en cuestión con animales de este encaste. Ahí están los casos, por ejemplo, de El Ventorrillo, de origen puro Juan Pedro Domecq, que se creó en el cercano año 92 y que ya posee características, tanto morfológicas como de comportamiento, notablemente diferentes a las de su ganadería matriz. O, por citar un segundo ejemplo, los toros de Fuente Ymbro, de origen Jandilla, y que es considerado casi un hierro torista.
Lo que queda relativamente claro es que se trata de una procedencia a la que se puede dotar de una muy considerable proporción de caracteres tanto en cuanto a hechuras –conformación física- como temperamentales. Algo así como la posibilidad de crear un toro casi “a gusto del consumidor”.
Y lo que el consumidor reclama en la actualidad es un toro con serio pero con movilidad, y que permita un toreo basado en gran parte en la belleza plástica que emane de la conjunción entre la embestida del toro y la compostura del torero, sin olvidar que se debe dominar esa embestida, y no sólo componer la figura a la hora de encauzar esa acometividad del toro.
Somos conscientes de que el encaste Domecq no es plato de gusto para algunos de los aficionados que se sientan en los tendidos de una plaza de toros. Y en verdad sería mucho más saludable que la procedencia de los toros lidiados cada año fuera más variada, ya que con la actual tendencia se corre el riesgo de dejar el círculo casi cerrado, con lo que la marcha atrás luego se haría mucho más difícil. En cualquier caso, de momento, las cosas son como son, y en esta primera entrega de la serie Encastes del Toro de Lidia, nos toca profundizar en el encaste Domecq. Y allá vamos.

Orígenes
Los orígenes de la ganadería de Juan Pedro Domecq guardan una estrecha relación con la provincia de Ciudad Real en sus orígenes, ya que los toros de la ganadería del Duque de Veragua que adquirió el vinatero andaluz pastaban dentro de los límites de la provincia manchega, concretamente en la finca El Molinillo, en la linde con Toledo, cerca del pantano de la Torre de Abraham. De hecho todavía existe en su orilla la Casa Veragua. Y contaban los lugareños que los hombres de campo que poblaban los campos ciudarrealeños en aquella época quedaron encantados con el dulce vino fino que traían consigo los compradores andaluces, acostumbrados como estaban aquéllos casi en exclusiva al vino de pitarra con el que solían regar sus gargantas.
Fue en 1930 cuando los toros veragüeños se trasladaron a tierras andaluzas por la compra que Domecq hizo a Manuel Martín Alonso, predecesor de la familia Lozano actual (ganaderos, empresarios y apoderados), y en 1937 cuando Juan Pedro Domecq adquirió varios lotes a Ramón Mora Figueroa (Tamarón) y Conde de la Corte, deshaciéndose con posterioridad paulatinamente de los ejemplares de origen vazqueño.
La familia Domecq ha mantenido una política comercial extensiva, que durante el pasado siglo les llevó a vender en numerosísimas ocasiones vacas y sementales de su ganadería a otros criadores para la creación de nuevas vacadas de lidia, lo que ha devenido en que en la actualidad sea la línea ganadera más numerosa. Además, se da la curiosa circunstancia antes apuntada de que muchas de las “filiales” de Juan Pedro Domecq existentes en la actualidad ofrecen un juego mucho más lucido que los ejemplares de la casa madre, la cual no atraviesa por su mejor momento. A pesar de ello, en el 2009, la ganadería marcada con el hierro de Veragua fue la que más toros lidió, con un total de 186.
Por poner ejemplos, citamos algunas de las ganaderías más relevantes de la actualidad que tienen procedencia Domecq, tomada por compra directa a la casa madre o a algunas de las ganaderías formadas a partir de la vacada sevillana por una vía u otra: El Ventorrillo, Victoriano del Río, Zalduendo, Jandilla, Salvador Domecq, Santiago Domecq, Daniel Ruiz, El Torreón, Garcigrande-Domingo Hernández, Las Ramblas, Guadalmena, Román Sorando, Luis Algarra, Barral, Fuente Ymbro, Marqués de Domecq, Los Guateles, hermanos Sampedro, Torrealta o La Palmosilla.

Ahora nos vamos a centrar en el prototipo morfológico de este animal, al igual que en su comportamiento en el ruedo, si bien nos gustaría dejar claro que lo que a continuación se cita está sujeto a variaciones y excepciones, puesto que, por suerte o por desgracia, la cría y lidia del toro bravo dista mucho de la exactitud de las matemáticas.

En esta segunda entrega dedicada al encaste Domecq nos vamos a centrar en el prototipo morfológico de este animal, al igual que en su comportamiento en el ruedo, si bien nos gustaría dejar claro que lo que a continuación se cita está sujeto a variaciones y excepciones, puesto que, por suerte o por desgracia, la cría y lidia del toro bravo dista mucho de la exactitud de las matemáticas.
El toro de Parladé, tronco del que originariamente procedía lo de Juan Pedro Domecq, era menos fino y armónico que el toro que el ganadero andaluz buscaba, por ello la selección que hizo en su ganadería fue dirigida a crear un tipo de toro con unas hechuras que le permitieran embestir conforme a lo que el toreo del tiempo exigía. Quizás se trató del primer ganadero que se preocupó por la morfología del toro de lidia, de hacerla funcional, es decir, ponerla al servicio de la función para la que está destinada una res brava, es decir, perseguir capotes y muletas por abajo. Según señala Adolfo Rodríguez Montesinos en “Prototipos raciales del vacuno de lidia”, el libro otras veces citado en esta serie de reportajes, Juan Pedro Domecq y Díez “pronto comprobó que los toros bajos de agujas y con el cuello largo embestían mejor y con más frecuencia que los altos y de cuello corto, con lo que se hacía conveniente hacerlos cuesta abajo. Como resultado hoy día podemos comprobar cómo los toros de Domecq son los ejemplares más bonitos y finos de cuantos derivan de la raíz Parladé.”
La cabeza es fina y su mirada apacible. Las encornaduras aparecen bien dispuestas, alcanzando un desarrollo medio, predominando los ejemplares bien armados, si bien por medio de la selección de ejemplares cornalones, algunas vacadas han conseguido aumentar la arboladura de sus toros, como por ejemplo ha ocurrido parcialmente con la ganadería de El Ventorrillo, la cual lidia la mayoría de sus reses en plazas de primera y, en menor medida, de segunda categoría.
Las pintas características son las negras, coloradas en toda su variedad cromática, castañas, jaboneras, ensabanadas, etc. En la línea de Osborne, una rama en la que hay un mayor predominio de la sangre vazqueña, no son raros los pelajes ensabanados. Otra de sus variantes, la de la línea del Marqués de Domecq, los ejemplares tienen un mayor desarrollo de las encornaduras y unas hechuras menos finas que las de Juan Pedro. Esta línea se fraguó de manera paralela a la de Juan Pedro. De hecho fue la segunda ganadería de que dispuso la familia Mora Figueroa, pero utilizando en esta ocasión una base del encaste Pedrajas (también derivado de Parladé) y sementales de Conde de la Corte. En la actualidad las diferencias entre Marqués y Juan Pedro han disminuido.
Según sigue citando Rodríguez Montesinos, la diversificación tan grande que se ha producido en el encaste de Domecq está dando lugar a la aparición de algunas diferencias morfológicas más o menos acusadas, que ya se consideran como líneas diferentes y que en un futuro no muy lejano pueden dar lugar a la aparición de nuevos encastes, todos ellos derivados de Domecq, pero cada uno con sus propias características.
Dentro de las ganaderías más destacadas de este encaste y que han marcado algunas diferencias morfológicas, los ejemplares son más bastos de tipo y de mayor desarrollo óseo en las líneas de Jandilla, Salvador Domecq y Luis Algarra; mientras que son más finos de tipo en la del actual Juan Pedro Domecq, y más bajos de agujas y cortos de manos en la de Zalduendo.

Comportamiento
La proliferación de las vacadas de esta procedencia es debida, en parte, a la regularidad que exhiben en su comportamiento y al menor grado de dificultad que su lidia plantea a sus lidiadores. Habiendo pasado el toro a un lugar secundario para la mayoría de los que acuden a una plaza de toros (público), el entendido (aficionado) se encuentra en franca minoría, y sus exigencias pasan a un segundo plano.
Los toreros actuales demandan un toro noble, con calidad, y que no les cause problemas si sale malo. Muchas de las ganaderías de Domecq ofrecen estas características, pero no deja de ser cierto que otras del mismo origen han dado –o están en ello- un giro en tanto en cuanto se han dado cuenta de que hoy día el público, y por descontado el aficionado, disfrutan con un toro con chispa y temperamento enclasado. Y ese es el toro que, con mayor o menor éxito, buscan en la actualidad. Se trata de huir del “toro de las pipas”, es decir, del toro que no genere emoción.
Estos toros suelen cumplir en el tercio de varas, y despliegan su calidad en el tercio de muleta, que, no nos engañemos, es el que en la actualidad otorga las orejas. En el último tercio los “domecqs” suelen ofrecer nobleza, fijeza, ritmo y rectitud en la arrancada, unos con más chispa y otros con menos. El comportamiento ayuno de emoción se ha generalizado en los últimos años según se ha incrementado el número de vacadas de este origen, merced a la adquisición de reproductores de mediocre valor genético anteriormente desechados por los ganaderos originales, degenerando en algunos casos las cualidades primitivas del encaste.