jueves, 15 de junio de 2017

San Isidro deja una huella económica de 73 millones

Hay un sector que ha crecido más del 10% en Madrid en el mes de mayo. Y no, no es el alquiler turístico. Son los toros. El impacto económico de San Isidro se ha disparado este año un 11%, gracias a la renovada pujanza turística de la feria y al aumento del gasto de los clientes nacionales. El ciclo taurino más importante del mundo, en el que Las Ventas acoge 32 festejos consecutivos, dejará este año una huella económica de 72,8 millones de euros, según un informe de la Asociación Nacional de Organizadores de Espectáculos Taurinos (Anoet), que ha adelantado el diario EXPANSIÓN.La maratón isidril se traducirá en unas ventas de entradas muy superiores a las 600.000 unidades, incluso llegando a superar las 630.000, según las previsiones de la empresa gestora de Las Ventas, Plaza 1. El 66% de los clientes de la plaza son de la Comunidad de Madrid; el 30%, del resto de España; y el 4%, extranjeros que aprovechan su visita a la capital para acudir a una o varias corridas de toros. A éstos habría que sumarles los 80.000 visitantes del tour guiado por la plaza. No en vano, Las Ventas es el sexto monumento más visitado de Madrid y mayo es el segundo mes con mayor ocupación hotelera de la capital.La hostelería, en particular, y el turismo, en general, son los principales beneficiarios de la enorme huella crematística que deja San Isidro. 46,8 millones -dos tercios de lo que se genera- repercuten de forma indirecta e inducida en los sectores que abastecen la gran demanda de aficionados taurinos. La división es la siguiente: 24,5 millones, en restauración; 16,5, en alojamientos; tres en transportes y 0,5 en otros sectores de actividad. Los efectos directos -fundamentalmente, la taquilla y los derechos televisivos- ascienden 26 millones de euros.Hay que recordar que la tauromaquia tiene un impacto económico bruto anual de 414 millones en la Comunidad de Madrid y de más de 3.600 en toda España, según los datos de Anoet.Los 72,8 millones de San Isidro suponen un aumento del 15,5% con respecto a 63 millones de 2016, si bien el año pasado se celebró un festejo menos, lo cual ajusta el incremento al citado 11%. Además, hay que tener en cuenta que Plaza 1 paga un canon de 2,8 millones de euros por gestionar el coso (sí, es el sector taurino el que paga dinero a la Administración Pública por poder desarrollar su actividad cultural, y no al contrario). El 75% de esta cantidad tiene su razón de ser en San Isidro, por lo que la huella crematística global de la feria ascendería en realidad a 75 millones de euros.Varios factores explican la mejoría del Producto Interior Bravo de la feria de San Isidro. "En primer lugar, porque hay un mayor porcentaje de turistas, tanto foráneos como nacionales", explica la autora del informe, Mar Gutiérrez, secretaria general técnica de Anoet. "Los packs turísticos de Nautalia Viajes [gestora de la plaza, al 50% con Simon Casas Production] han ayudado, pero el incremento se debe, sobre todo, a que el turismo, en general, está subiendo", agrega. "Además, la mejoría de las expectativas macroeconómicas ha propiciado un aumento del gasto", tanto en los aficionados españoles como en los foráneos, explica Gutiérrez

sábado, 10 de junio de 2017

Pablo Picasso 9: Matador





"Matador" es un óleo sobre lienzo de 145,5 x 114 cm.
Pablo Picasso pintó este cuadro en 1970. Se conserva en el Musée Picasso, de París (Francia).


lunes, 22 de mayo de 2017

Joselito ¿por qué ...?



¿Quién te había de llorar
Joselito, en primavera?
¿Por qué fuiste a torear
y a morir en Talavera¿
¿Quién te había de llorar?

Cuatro blandones había
y cuatro banderilleros,
llorando en la enfermería
a la flor de los toreros.
¡Cuatro blandones había!

..........Sánchez Mazas

Gonzalo de Berceo: De los Milagros de Nuestra Señora

"Entró enna bodega un día por ventura,
bebió mucho del vino, esto fa sin mesura:
embeodóse el loco, issió de su cordura,
yogó hasta las viésperas sobre la tierra dura
........................................................
quísoli el diablo zancajada poner,
......................................................
En figura de toro qe es escalentado
cavando con los piedes el cejo demudado,
con fiera cornadura sannoso e irado,
paróseli delante el traïdor provado,

Faciéli gestos malos la cosa diablada,
qe li metrié los cuernos por media la corada;
prisa el omne bueno muy mala espantada,
mas valió-l Gloriosa Reina coronada.

Vino sancta María con ábito onrrado,
tal qe de omne vivo non serié apreciado;
metióselis en medio a él e al Pecado
el toro tan superbio fue luego amansado.

Miguel Hernández 5: Corrida real

Corrida real (silvas)

Cartel

Gabriel de las imprentas:
yedra cuadrangular de las esquinas,
cuelga, anuncia sonrisas presidentas,
situaciones taurinas.
Un sol de propaganda, el sol posible
nada más, asegura,
jura para tal día.
Y un toro de pintura,
el más viudo y varonil terrible
que halló el pintor en su ganadería,
a un sombrero amenaza,
del gozo espectador seña presunta,
con una doble punta
de cornadas que nunca desenlaza.

Plaza

Corro de arena: noria
de sangre horizontal y concurrencia
de anillos: sí, ¡victoria!
de la circunferencia.
Palcos: marzos lluviosos de mantones
nutridos de belleza deseada.
Acometividad de los tendidos:
por las curvas, si no por los silbidos,
humanos culebrones
ordenan su inquietud de grada en grada.
Sol y sombra en el ojo y el asiento:
avispas de momento.
A los toriles, toros,
al torero le exigen el portento
y caballos de más al as de oros.

Toro

Copiosa de azagayas,
provisión de furores,
urgentes tras los cuernos,
recomiendan clarines
a una arena sin playas,
era de resplandores
con parva de carmines
manejables y alternos.

Toro y caballos

Si las peinas elevan las mantillas,
si las mantillas damas,
si las damas elevan -¡banderillas!-
las masculinas bramas,
el negro toro, luto articulado
y tumba de la espada,
caballos sólo ciegos por el lado
por que habrán de morir, y picadores,
hacen casi celestes, si las varas
sus obstinados carmesís mayores.

Toro y banderillero

Pródigas en papeles, pero avaras
en longitud y acero,
la presencia corriente del arquero
citan, si su atención anteriormente,
verdes prolongaciones y amarillas.
Pero el banderillero,
gracia, sexo patente,
si lo busca de frente,
en primorosos lances
curvo, para evitar rectos percances,
de pronto lo rehúsa,
palco de banderillas,
que martrimonia en conjunción confusa.

Toro y peón

Huyendo de las cóleras mortales,
sin temor a lucir su mucho miedo,
tablas para el peligro pide al ruedo,
redondos salvavidas terrenales;
mientras el toro alza
la que su frente calza
aviesa media vuelta
más caliente, más pita y más esbelta.

Toro y torero

Profesando bravura sale y pisa
graciosidad su planta: verso 70
la luz por indumento, por sonrisa
la beldad fulminante que abrillanta.
Sol se ciega al mirarlo. Galeote
de su ciencia, su mano y su capote,
fluye el toro detrás de sus marfiles. verso 75
Concurren situaciones bellas miles
en un solo minuto
de valor, que induciendo está a peones
a la temeridad como tributo
de sus intervenciones. verso 80
Se arrodilla, implorante valentía,
y como al caracol, el cuerno toca
a éste, que en su existencia lo hundiría
como en su acordeón los caracoles.
La sorda guerra su actitud provoca verso 85
de la fotografía.
Puede ser sonreir, en ese instante
crítico, un devaneo;
un trágico desplante,
-¡ay, temeraria luz, no te atortoles!-, verso 90
hacer demostraciones de un deseo.
Heroicidad ya tanta,
música necesita:
y la pide la múltiple garganta,
y el juzgador balcón las facilita. verso 95
Muertes intenta el toro, el asta intenta
recoger lo que sobra de valiente
al macho en abundancia.
¡Ya! casi experimenta
heridas el lugar sobresaliente verso 100
de aquel sobresaliente de arrogancia.
¡Ya! va a hacerlo divino.
¡Ya! en el tambor de arena el drama bate...
Mas no: que por ser fiel a su destino,
el toro está queriendo que él lo mate. verso 105
Enterrador de acero,
sepulta en grana el arma de su gloria,
tan de una vez certero
que el toro, sin dudar en su agonía,
le da para señal de su victoria verso 110
el miembro que aventó moscas undía,
mientras su muerte arrastran cascabeles.
-¡Se ha realizado! el sol que prometía
el pintor, si la empresa, en los carteles.

(De "Primitivo silbo vulnerado")

Comentario del poema final

Versos 69-80. La hermosa figura del torero salta al ruedo, vestido con traje de luces ("la luz por indumento", verso 71); y su bella sonrisa despide tales destellos -junto a los que emite la indumentaria-, que su luminosidad es más intensa que la del sol, hasta el extremo de cegar a éste (verso 73, que incluye una hipérbole de clara factura gongorina; recuérdense los primeros versos del célebre soneto de Góngora en el que trata el tema del carpe diem: "Mientras por competir con tu cabello / oro bruñido al sol relumbra en vano;"). Al llamar "galeote" al torero (versos 73, 74: "Galeote / de su ciencia, su mano y su capote,"), Hernández emplea una bella imagen para significar que el torero ha de gobernar obligatoriamente el arte de la tauromaquia (téngase presente que el vocablo "galeote" significa "el que remaba forzado en las galeras"). El verso 75 ("fluye el toro detrás de sus marfiles.") contiene una sinécdoque, por medio de la cual se designa una cosa -los cuernos- con el nombre de la materia de que está formada -"marfiles"-, vocablo que, a su vez, ennoblece dicha materia, ya que los cuernos son de materia ósea). La silva concluye aludiendo a la belleza de los arriesgados lances de la lidia, en los que el torero da muestras de tal valentía que obliga a los peones a estar al quite, corriendo similares peligros que el diestro ante las acometidas del toro.

Versos 81-91. Arranca la segunda silva con una compleja combinación de metáforas: "Se arrodilla, implorante valentía, / y como el caracol, el cuerno toca / a éste, que a su existencia lo hundiría / como en su acordeón los caracoles." (versos 81-84); metáforas cuyo sentido podría ser el siguiente: puesto arriesgadamente de rodillas -"implorante valentía"-, el torero toca el cuerno del toro, cuerno que le recuerda el del caracol; el toro, por su parte, desea clavarle el cuerno al torero en lo más íntimo y profundo de su ser, tal y como hacen los caracoles cuando esconden en la concha los cuernos; concha imaginativamente vista por el poeta como una acordeón, gracias al parecido que existe entre los fuelles de este instrumento musical y las espirales de dicha concha. Los dos versos siguientes contienen un violento hiperbaton que altera el orden de los vocablos: "La sorda guerra su actitud provoca / de la fotografía." (versos 85-86); ya que el orden lógico de las palabras en la frase sería este: "Su actitud provoca la sorda guerra de la fotografía"; es decir: los fotógrafos se disputan -disputa encarnada en la metáfora "sorda guerra"- el honor de inmortalizar las mejores y más arriesgadas imágenes de la lucha entre toro y torero. La estrofa finaliza con la recomendación al torero por parte del poeta de que en los momentos de máximo riesgo, que es cuando más desea agradar al público dando muestras de mayor arrojo, no se acobarde ("-¡ay, temeraria luz, no te atortoles!-"; verso 90).

Versos 92-95. El contenido de estos versos es relativamente simple: el público solicita que suene la música para premiar la valiente faena que viene realizando el torero, y quien preside la corrida concede la corespondiente autorización. Pero para expresarlo, Henández recurre a una compleja combinación de metáforas y sinécdoques; y así, la expresión "múltiple garganta" es un curioso tropo que participa, a la vez, de la metáfora y de la sinécdoque: la alusión metafórica al público se ve reforzada con el empleo del singular -en vez del plural- para referirse al griterío de los espectadores que reclaman que suene la música. Y con una nueva sinécdoque -"balcón"- alude Hernández al presidente de la corrida: él es quien ha de autorizar que la música suene cuando lo pida la "múltiple garganta", es decir, las voces de la gente.

Versos 96-105. El torero se arrima cada vez más al toro, ejecutando arriesgados pases y dando muestras de un extraordinario valor que pone en riesgo su vida, en tanto que el toro intenta inútilmente acornearle en aquella zona corporal en la que el torero exhibe su masculinidad. Adviértase el valor polisémico de la palabra sobresaliente con la que el poeta se refiere, sucesivamente, al lugar en que sobresalen los atributos masculinos del torero (versos 99-100: "¡Ya! casi experimenta heridas / el lugar sobresaliente") y al propio diestro (verso 101: "sobresaliente de arrogancia", sutil metáfora que presenta la hombría del torero en toda su magnitud). Sobre el ruedo se barrunta la tragedia: la arena de la plaza es como un tambor, y el drama que en ella se está representando -la lucha entre torero y toro- es como el tamborilero que lo bate (verso 103). No obstante, se va a cumplir el ritual, y la corrida va a terminar en la forma prevista: el trágico destino del toro de lidia se realiza sin remisión, y es estoqueado en la plaza pagando con su vida la nobleza de su casta (versos 104-105).

Versos 106-112. Nuevamente, una concatenación de metáforas y sinécdoques le sirve al poeta para expresar los momentos postreros de la lidia: el torero es "enterrador de acero" (verso 106) porque sepulta su espada -sinécdoque de la materia por la obra: el acero, por la espada-, es decir, "el arma de su gloria" (verso 107) en lo más profundo del cuerpo del toro (verso 107, en el que con la metáfora "grana" se alude a la sangre); al rabo del toro -trofeo que recibe el torero como premio a su valiente faena- se alude metafóricamente con el verso 111: "el miembro que aventó moscas un día,", en un audaz cambio del tono "heroico" por el humorístico; y con otra sinécdoque -de la parte por el todo: "cascabeles", verso 112) se hace referencia a las mulillas, adornadas precisamente con cascabeles: "mientras su muerte arrastran cascabeles.", verso que encierra, además, una antítesis en la que se contrapone la tristeza por la muerte del toro con la alegría que trae al ambiente el sonido de los cascabeles.

Versos 113-114. El humor vuelve a estar, en cierto modo, presente en los dos útimos versos, con los que el poeta remata un poema que podría haberse dado por concluido con el vocablo "cascabeles" del verso anterior; y es que la fiesta ha tenido el sol -y la gracia y la belleza- que un pintor expresó en el cartel anunciador de la corrida: "-¡Se ha realizado! el sol que prometía / el pintor, si la empresa, en los carteles".

Miguel Hernández 4: Octavas

Toro:

¡A la gloria, a la gloria toreadores!
La hora es de mi luna menos cuarto.
Émulos imprudentes del lagarto,
magnificáos el lomo de colores.
Por el arco, contra los picadores,
del cuerno, flecha, a dispararme parto.
A la gloria, si yo antes no os ancoro
­golfo de arena­ en mis bigotes de oro.

Torero:

Por el lugar mejor de tu persona,
donde capullo tórnase la seda,
fiel de tu peso alternativo queda,
y de liras el alma te corona.
¡Ya te lunaste! Y cuanto más se encona,
más. Y más te hace eje de la rueda
de arena, que desprecia mientras junta
todo tu oro desde punta a punta.

Miguel Hernández 3: Citación fatal

Se citaron los dos para en la plaza
tal día, y a tal hora, y en tal suerte:
una vida de muerte
y una muerte de raza.

Dentro del ruedo, un sol que daba pena,
se hacía más redondo y amarillo
en la inquietud inmóvil de la arena
con Dios alrededor, perfecto anillo.

Fuera, arriba, en el palco y en la grada,
deseos con mantillas.
Salió la muerte astada,
palco de banderillas.

(Había hecho antes,
a lo sutil, lo primoroso y fino,
el clarín sus galleos más brillantes,
verdadera y fatalmente divino.)

Vino la muerte del chiquero: vino
de la valla, de Dios, hasta su encuentro
la vida entre la luz, su indumentaria;
y las dos se pararon en el centro,
ante la una mortal, la otra estatuaria.

Comenzó el juego, expuesto
por una y otra parte...
La vida se libraba, ¡con qué gesto!,
de morir, ¡con qué arte!

Pero una vez –había de ser una–
es copada la vida por la muerte
y se desafortuna
la burla, y en tragedia se convierte

Morir es una suerte
como vivir: ¡de qué!, ¡de qué manera!
supiste ejecutarla y el berrendo.
Tu muerte fue vivida a la torera,
lo mismo que tu vida fue muriendo.

No: a ti no te distrajo,
el tendido vicioso e iracundo,
el difícil trabajo
de ir a Dios por la muerte y por el mundo.

Tu atención sólo han sido toro y ruedo;
tu vocación, el cuerno fulminante.
Con el valor sublime de tu miedo,
el valor más gigante,
la esperabas de mármol elegante.

Te dedicaste al hueso más avieso,
que te ha dejado a ti en el puro hueso,
y eres el colmo ya de la finura.
Mas ¿qué importa? que acabes... ¿No acabamos?
todos, aquí, criatura,
allí en el sitio donde Todo empieza.
Total, total, ¡total!: di: ¿no tocamos?
a muerte, a infierno, a gloria por cabeza.

Quisiera yo, Mejías,
a quien el hueso y cuerno
ha hecho estatua, cayado, paz, eterno,
esperar y mirar, cual tú solías,
a la muerte: ¡de cara!,
con un valor que era un temor interno
de que no te matara.

Quisiera el desgobierno
de la carne, vidriera delicada,
la manifestación del hueso fuerte.
Estoy queriendo, y temo la cornada
de tu momento, muerte.

Espero, a pie parado,
el ser, cuando Dios quiera, despenado,
con la vida de miedo medio muerta.
Que en ese cuando, amigo,
alguien diga por mí lo que yo digo
por ti con voz serena que aparento:
San Pedro, ¡abre! la puerta:
abre los brazos, Dios, y dale asiento.

jueves, 11 de mayo de 2017

Benito Pérez Galdós

«Subsistirán las corridas de toros mientras exista en el alma española este anhelo de lo pintoresco, del espectáculo brillante y movido, esta apreciación del color y esta propensión a la alegría. El día que no haya toros los españoles tendrán que inventarlos».

miércoles, 10 de mayo de 2017

Miguel Hernández 2: Llamo al toro de España

Alza, toro de España: levántate, despierta.
Despiértate del todo, toro de negra espuma,
que respiras la luz y rezumas la sombra,
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.

Despiértate.

Despiértate del todo, que te veo dormido,
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que aún no te has despertado como despierta un toro
cuando se le acomete con traiciones lobunas.

Levántate.

Resopla tu poder, despliega tu esqueleto,
enarbola tu frente con las rotundas hachas,
con las dos herramientas de asustar a los astros,
de amenazar al cielo con astas de tragedia.

Esgrímete.

Toro en la primavera más toro que otras veces,
en España más toro, toro, que en otras partes.
Más cálido que nunca, más volcánico, toro,
que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.

Desencadénate.

Desencadena el raudo corazón que te orienta
por las plazas de España, sobre su astral arena.
A desollarte vivo vienen lobos y águilas
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.

Yérguete.

No te van a castrar: no dejarás que llegue
hasta tus atributos de varón abundante
esa mano felina que pretende arrancártelos
de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.

Víbrate.

No te van a absorber la sangre de riqueza,
no te arrebatarán los ojos minerales.
La piel donde recoge resplandor el lucero
no arrancarán del toro de torrencial mercurio.

Revuélvete.

Es como si quisieran arrancar la piel al sol,
al torrente la espuma con uña y picotazo.
No te van a castrar, poder tan masculino
que fecundas la piedra; no te van a castrar.

Truénate.

No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás
si no es para escarbar sangre y furia en la arena,
unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas
abalanzarse luego con decisión de rayo.

Abalánzate.

Gran toro que en el bronce y en la piedra has mamado,
y en el granito fiero paciste la fiereza:
revuélvete en el alma de todos los que han visto
la luz primera en esta península ultrajada.

Revuélvete.

Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
este toro que dentro de nosotros habita:
partido en dos mitades, con una mataría
y con la otra mitad moriría luchando.

Atorbellínate.

De la airada cabeza que fortalece el mundo,
del cuello como un bloque de titanes en marcha,
brotará la victoria como un ancho bramido
que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.

Sálvate.

Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.

Sálvate.

jueves, 6 de abril de 2017

Buster Keaton

Buster Keaton: "Lo real, lo castizo y lo típico de España es la orla del torero que ha hecho un arte alegre y colorista de la tragedia".

Buster Keaton en los toros



El actor de cine mudo Buster Keaton en la plaza de toros de Toledo el año 1930, acompañado por el actor Gilbert Roland.

domingo, 2 de abril de 2017

Zuloaga 3: La familia del torero gitano



"La familia del torero gitano" es un óleo sobre lienzo pintado por Ignacio Zuloaga en 1903. Pertenece a The Hispanic Society of America (fundada por Archer Milton Huntington) y se encuentra en Nueva York.

sábado, 11 de marzo de 2017

Vitoria: toros sin dinero y dinero sin toros

El alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran, ha vuelto a ejecutar un acto de cinismo contra sus ciudadanos despilfarrando 30.000 euros en organizar actos para cubrir el hueco en la plaza de toros de la Feria taurina que él mismo se cargó y que salía rentable a la ciudad –no olvidemos que tenía un canon de 30.000 euros anuales-.

Para ponernos en situación: los empresarios taurinos no presentaron ofertas para gestionar el Iradier Arena en el mes de noviembre por el alto canon solicitado en el pliego de condiciones del Ayuntamiento, precisamente también 30.000 euros. Pero lo grave de la situación radicó en la no rectificación del pliego por parte del Ayuntamiento de Vitoria y, al no encontrar actividades adecuadas para cubrir el puesto de los toros, financiar –algo que jamás han hecho con la tauromaquia, cuando realmente el recinto está destinado a ella- ahora otro tipo de actos en el mismo ruedo de la plaza durante las horas en las que se daban el año pasado las corridas. Un acto de hipocresía.

Pero la desfachatez alcanza límites insospechados en este caso según publica El Correo en su edición Álava: de los 20 puntos en juego para este concurso, cinco de ellos se concederán por la celebración de actividades en euskera. Ya el pasado mes de diciembre, el mismo y polémico alcalde de Vitoria, Gorka Urtaran (PNV), volvió a posicionarse en contra de los festejos taurinos en la Feria de La Blanca: "Fuera de las fiestas de La Blanca y siempre que el organizador corra con todos los gastos pueda haber toros”, señaló. "Si alguien quiere venir a Vitoria a hacer una corrida de toros, que ponga el dinero, que pague la tasa, que se encargue de todo y celebre la feria que quiera”, pero en las fiestas la plaza de toros estaba reservada para Neskas y Blusas, que finalmente no llevarán a cabo las actividades, financiadas por el Ayuntamiento.

jueves, 23 de febrero de 2017

La tienta

La tienta es una de las más importantes labores de todas las que se hacen en una ganadería brava. Su misión es seleccionar las vacas, escogiendo las que muestran bravura suficiente para ser madres.

La faena se realiza en la plaza de tientas que suele haber siempre en la finca. Esta plaza o lugar se llama tentadero, aunque, por metonimia, se suele usar indistintamente el término "tienta" o el de "tentadero" para referirse al acto de tentar. La plaza o tentadero es un auténtico laboratorio de la bravura. Mediante la operación de tentar se ha conseguido a lo largo de los años la evolución de la bravura en la cabaña brava.

Una operación de tienta contiene tres pruebas a las que se somete a la vaca: el capote, el caballo y la muleta. En la tienta, el torero no debe torear para lucirse él, sino que debe ayudar al ganadero a ver mejor cómo es el animal. Tampoco se pretende lucir a la vaca; lo que se busca es ver tanto las virtudes como los defectos que tiene para una calificación más acertada por parte del ganadero.

Las notas de tienta se apuntan sobre la marcha, desde el palco del ganadero, el cual manejará unos criterios de calificación, que suele aplicar en todas las tientas. Estos criterios son cambiantes con el paso del tiempo; hoy no se pide a una vaca lo mismo que se le pedía hace cien años, porque el aficionado de la plaza pide cosas distintas. También son diferentes según cada ganadero y, de esta manera, se va consiguiendo que cada ganadería vaya forjando su personalidad, arreglo a lo que su ganadero exige en la tienta; así, mientras un ganadero ordena llevar la vaca al caballo ocho o diez veces, otro se conforma con menos. La mayoría utiliza criterios de notas tradicionales pero últimamente existe una sistematización científica de valoración de la bravura elaborada por los doctores Almenara y García González.



Una característica es la privacidad de los datos de calificación. El ganadero no suele decir cómo ha calificado a una becerra. Tras la tienta, comentará con el mayoral y decidirá qué vaca es seleccionada y cuál es desechada. Las vacas no seleccionadas serán destinadas al matadero o a la lidia en las calles, pero nunca a la reproducción.

Algunas ganaderías hacen una retienta de vacas viejas, que consiste en volver a tentar una vaca que se aprobó hace diez o quince años para mejor ver cómo pueden ser sus productos a la hora de calificarlos como futuros reproductores. En una retienta, cuanto más viejas sean las vacas mejor porque así hace más tiempo que se han tentado y se acuerdan menos. Algunos ganaderos hacen la retienta en campo abierto; los vaqueros separan la vaca del resto de la manada y ahí está el torero preparado para meterle el capote y después la muleta y comprobar si embisten al engaño o al cuerpo. Si lo hacen al capote es que se han olvidado de su primer tentadero; si lo hacen al cuerpo es que, pese a su edad, gozan de buena memoria y entonces hay que buscar otra más desmemoriada. Para el torero supone una sensación especial porque el son de la embestida de estas grandes vacas es muy parecido al del toro, por el ritmo y el volumen.

También existe la tienta de machos, que se utiliza para elegir un semental dentro de un grupo pequeño de machos seleccionados por sus antecedentes genealógicos o rehata. Consiste sólo en hacerlos ir al caballo de picar. Se puede hacer a campo abierto o en la plaza. Cuando se ve que uno es bueno se decide hacer la retienta de machos, que es torearlo con capote y muleta para ver todas sus potencialidades; a eso se llama quemarlo, porque después no podrá ser toreado más (ya que habrá aprendido). Si es aprobado irá para semental; si no, al matadero.

Para acabar, la importantísima labor en una ganadería brava que es la tienta se suele hacer en intimidad, con sólo las personas necesarias y en el mayor silencio posible. Ser testigo de una tienta es un regalo para todo aficionado y no se alcanza todos los días.



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Manuel Losada 1: Plaza de San Antón en Bilbao




martes, 21 de febrero de 2017

2016: más festejos populares en la Comunidad Valenciana

Los “bous al carrer” de la Comunidad Valenciana han vuelto a batir un nuevo récord. En la Comunidad Valenciana, durante el año 2016 se ha producido un incremento del 13% sobre los festejos realizados el año anterior. Esto ha sido a pesar de las prohibiciones impuestas en algunos ayuntamientos gobernados por Compromís, PSOE y Podemos para no permitir festejos taurinos o algunas de sus modalidades.

En 2016 se han celebrado 8.937 festejos, 695 más que los 8.242 realizados en 2015, que ya fue una cifra histórica a pesar de las prohibiciones que sufrieron algunos municipios. Solo durante el mes de agosto en la Comunidad Valenciana se realizaron más de 3.500 festejos de Bous al Carrer.

Castellón sigue siendo la provincia de la Comunidad Valenciana, y de España, que más festejos de este tipo realiza, con 4.688 (frente a los 4.035 de 2015), seguida de Valencia con 3.188 (73 más que en 2015); en Alicante, sin embargo, se ha producido un ligero descenso en 2016, con 1.061.

En la provincia de Castellón sólo seis poblaciones (de 135) prescinden de celebrar festejos taurinos populares, y suele ser por falta de espacio para colocar recintos o por no tener apenas vecinos para encargarse de organizarlos.

De los festejos realizados, 1.807 (un 20% de los festejos) corresponden a la modalidad de ‘Toro Embolado’. Lo más realizado es la Suelta de Vaquillas.

La Comunidad Valenciana realiza prácticamente el 50% de todos los festejos populares que tienen lugar en España.

Otro apartado positivo es la disminución de los heridos en un 41%. También se ha reducido el número de fallecidos (2 frente a los 7 de 2015).

Estas cifras las ha hecho oficiales la Generalitat Valenciana, a través de la Agencia de Seguridad y Respuesta a las Emergencias.

En la Federación de Peñas de Bous al Carrer de la Comunidad Valenciana han asegurado que “esta cifra refleja el sentir de la sociedad valenciana, del cual se desprende claramente el rechazo hacia las prohibiciones políticas, un impedimento único y totalitario que impide la libertad de los aficionados a disfrutar de la cultura”.



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sábado, 11 de febrero de 2017

En 2016 los espectadores taurinos de Andalucía aumentan

Según el balance del Consejo de Asuntos Taurinos de Andalucía (CATA) para 2016, presentado por el Director General de Interior, Demetrio Pérez, el público de las corridas de toros en Andalucía ha crecido un 4%.

En cifras absolutas, el número de espectadores que presenciaron algún tipo de espectáculo taurino, entre los que se incluyen, además, novilladas, rejoneo, becerradas y festejos populares, fue 956.159 espectadores. De ellos, el 45 por ciento (430.000) fueron a corridas de toros.

En Andalucía se celebraron un total de 654 espectáculos y festejos taurinos en 134 plazas, entre permanentes y portátiles, con 2.916 reses y la intervención de 9.224 profesionales.

Por provincias, destacan los datos de Jaén, que es la que organiza el mayor número de espectáculos taurinos -201-, seguida de Granada -107-, Huelva -76-, Sevilla -71-, Cádiz -70-, Córdoba -56-, Málaga -49- y Almería -24-. Por el contrario, en número de espectadores sobresale Sevilla, con 285.963, debido al mayor número de corridas de toros, seguida de Jaén, con 132.285, Cádiz, con 124.027, y Málaga, con 104.206.

Durante 2016 se instruyeron un total de 98 procedimientos sancionadores por incumplimiento de la normativa taurina en Andalucía, la mayoría de ellas estipuladas de carácter grave, aunque no se llegó a incoar ninguna por infracción muy grave.

En el último año, la instrucción de la Dirección General de Interior de la Junta sobre la ordenación y control administrativo de la celebración de espectáculos taurinos ha propiciado una mayor uniformidad en el desarrollo de las funciones de los equipos gubernativos en las plazas de toros.

Demetrio Pérez ha señalado que el incremento del público asistente a las corridas de toros por segundo año consecutivo indica un mayor interés por los toros, que debe animar a mejorar todos los aspectos relacionados con la organización de las corridas.

martes, 7 de febrero de 2017

¿Niño o cucaracha? ¿Cucaracha o niño?

Se trataba de un debate en un programa de una televisión colombiana sobre la polémica taurinos-antitaurinos. A un lado de la moderadora estaban dos mujeres animalistas, Andrea Padilla, portavoz del grupo Animaanimalis, y Natalia Parra, directora de la plataforma Alto. Al otro lado estaban un profesor de Veterinaria, José Félix Lafaurie, y un torero, Moreno Muñoz.



Padilla aleccionaba con autosuficiencia:

-Que a cada ser vivo se le permita vivir según sus intereses.

La moderadora cuestionó:

-Nunca imaginé que haría esta pregunta, pero entre una cucaracha y un niño, ¿qué haríamos? Si tienes que salvar ¿a quién salvas primero, al niño o a la cucaracha? ¿A la cucaracha?

La respuesta es para escucharla:

-Hay un dilema moral. Ahí hay distintas consideraciones. No puedo dar una respuesta.

La reacción de la moderadora no se hizo esperar:

-Me moriría de susto si usted fuera quien tuviera que decidir sobre mi vida. No soy taurina pero me atemoriza ese modo, que es casi como de Orwell. Casi me voy por defender a estos señores.

Pregunto yo: ¿A qué punto hemos llegado para dar por buena la aberración de no saber si salvar a un niño o a una cucaracha?



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sábado, 21 de enero de 2017

El toro en el caballo

El caballo es la auténtica prueba de la bravura y poder del toro bravo, tanto en la plaza como en el campo. Pero, ¿cuáles son las características que nos permiten diferenciar la bravura de la mansedumbre? ¿Podemos decir que es muy bravo un toro que se arranca a mucha distancia?

El caballo es la auténtica prueba de la bravura y poder del toro bravo, tanto en la plaza como en el campo, pues los ganaderos siguen aprobando sementales y vacas según sea la pelea del animal con el jaco. Puntualizar aquí que los ganaderos que seleccionan en base a la faena de muleta, cometen un grave error al dejar en segundo lugar a este termómetro de la bravura que es el caballo.

El tercio de varas tiene varios objetivos. Uno de ellos medir la bruvura, además de comprobar la casta y el poder de la res. El otro es quitar pujanza al toro, ahormar la embestida y que el animal sangre para que se descongestione.

Las varas importantes son las que vienen después de la primera, porque es a partir de la segunda entrada al caballo cuando el toro ya sabe a dónde va y lo que se va a encontrar.

El caballo no podrá sobrepasar la primera raya blanca pintada en el ruedo y el toro ha de dejarse en suerte detrás de la segunda, que tampoco podrá sobrepasar.

El toro bravo es aquel al que no le cuesta entrar al caballo que está en la contraquerencia. Ya citado por el picador, se arranca con alegría, embiste recto al caballo y no busca los pechos. Una vez ahí se crecerá en el castigo. Con la cabeza abajo y fijo en el peto, empujará con los riñones afiazándose sobre las patas traseras, recargará; romaneará; costará sacarlo del caballo y en ocasiones habrá que meterle el capote para "quitarlo". Si en los siguientes puyazos el toro sigue mostrando los comportamientos anteriores, estamos ante un gran toro. Se le da mucha importancia a la distancia desde la que se arranca al caballo, que desde luego es un aliciente y un espectáculo, pero lo importante es la pelea en el peto. De nada sirve un toro que se arranca desde 20 metros pero no pelea y se deja pegar.

Hay veces que los toros tardan en entrar al caballo en sus respectivos puyazos. Tardar un poco no quiere decir que sean mansos, sino tardos de condición. Sí indica mansedumbre una tardanza prolongada.

El toro manso muestra resistencia a ir al caballo, rehuye o hay que llevarlo casi debajo del peto. Es también comportamiento de manso irse a los pechos del caballo y engancharlo por delante, sin embestir de verdad. Manso de libro es el que se va al caballo que guarda puerta. Cuando se produce el encuentro el toro manso se deja pegar y no pelea; intenta quitarse el palo; hace sonar el estribo porque al no estar fijo cabecea; empuja con un pitón y deja fuera el otro para así tener un ojo puesto en una posible defensa; sale suelto. Muy manso es aquel animal que llega al caballo, topa y se va del encuentro. Para los siguientes encuentros con el caballo, confirman su condición de mansos aquellos toros que insisten en estos comportamientos. En la segunda entrada, otra de las cosas que definen a los toros mansos es la necesidad de cambiar al caballo de terrenos, ya que rechazan el sitio anterior por asociarlo con la pelea.

Un tema llevado no pocas veces a debate es el peso que conforman caballo, peto y picador. Hay quien opina que el peso es el adecuado, y quién piensa que tal cantidad de kilos va en contra del espectáculo, pues cuando el toro se topa con el caballo actual, es como si se encontrase con un muro imposible de derribar; un muro contra el que no puede, cesando en su ímpetu por frustración. Una especie de barrera psicológica que hace que el toro tire la toalla.

Si todo lo que se le haga al toro va a repercutir en cómo se comporte conforme avanza la lidia, no digamos del tercio de varas. La labor del picador es fundamental para el desarrollo de un festejo. El buen profesional dará el puyazo en el sitio y medirá bien el castigo. Porque si pica en el sitio conseguirá ahormar la embestida mediante la rotura de los músculos extensores o elevadores, lo que hará que el toro humille, siendo necesario que dé el puyazo en la caída del morrillo. En contra, si no pica donde debe, no conseguirá romper esos músculos y además posiblemente cause alguna lesión ósea, artícular o de otro tipo. Son escasos los toros que se pican en esa zona, quizá por la dificultad que entraña. Muchos picadores profesionales coinciden en la dificultad de picar en la caída del morrillo porque el cuello del toro queda prácticamente escondido debajo del peto del caballo y del estribo. Aun así, la zona adecuada es esa. No es opinión, es pura anatomía. Por poner un ejemplo, los toros que se pican muy atrás sufren daños que hacen que se "apaguen" durante la lidia. Además, la vara es correctora, por lo que un toro bien picado corregirá sus defectos mientras que los puyazos que caen en mal sitio pueden ampliar dichos defectos. En cuanto a medir los puyazos, lógicamente según la pujanza de cada toro el picador debe dar más o menos castigo.

jueves, 12 de enero de 2017

Roberto Domingo: "Un coleo"



El cuadro "Un coleo" pertenece al Museo Reina Sofía pero se encuentra en el Museo de Bellas Artes de Granada, en La Alhambra.

sábado, 7 de enero de 2017

El toro, de salida

Cada encaste tiene un comportamiento distinto a la hora de la salida al ruedo. Los toros de encastes vazqueños salen con fuerza y los vistahermosas, con algo de frialdad.

Un toro bravo saldrá con pies y rematando. Acudirá siempre a los cites y mostrará fijeza. Tras la primera toma de contacto con el capote no saldrá de los lances mirando tablas sino que volverá a acometer humillando. El torero le ganará terreno en cada lance y al toro no le costará salir hacia afuera. Rematada la serie de recibo, el toro no se irá por el ruedo a su aire sino que quedará atento para volver a acometer; de ahí que el lidiador necesitará sujetarlo.

Un toro manso saldrá dando vueltas al ruedo sin rematar en tablas sino buscando la salida, barbeando tablas o incluso intentando saltar al callejón. Con frecuencia se emplaza y no acude fácilmente a los cites. Luego, una vez que acude sale suelto o mirando tablas, o incluso huyendo hacia ellas. Escarba, retrocede, pasa por las telas sin acometerlas realmente. En cada lance, al contrario del bravo que sale hacia afuera, aprieta para adentro.

Un toro bravo pero descastado tiene reacciones son muy buenas pero no tiene motor o fuerzas para moverse. Un toro manso y encastado se mueve mucho, incluso con fuerza, pero sin fijeza y huyendo.

No es prudente que el público pite enseguida a un toro que acaba de salir y pierde las manos o cojea. Después del enchiqueramiento puede salir encalambrado y eso se le puede pasar al poco tiempo. Dar una o dos vueltas al ruedo como reconocimiento no tiene que indicar, sin más, mansedumbre; ésta se mostraría si las vueltas fueran frecuentes y una vez empezada la lidia.

Finalmente, el toro irá mejorando o empeorando según la lidia que le den el matador y sus peones.

jueves, 5 de enero de 2017

Los números de Bilbao 2016

En 2016 los números finales de las Corridas Generales de Bilbao mejoraron respecto a temporadas anteriores. Así lo declaró el concejal Ricardo Barkala, según el cual Vista Alegre consiguió unos ingresos cercanos a los 389.000 euros, un 0,8% más que en las fiestas anteriores, a pesar de que las entradas descendieron un 15% respecto a 2015. Los salvadores han sido los derechos de televisión cobrados por la retransmisión de las nueve tardes del abono norteño; por este concepto se han facturado 900.000 euros (a 100.000 euros la corrida televisada). Lo demás lo hizo el ajuste en los cachés de los toreros y la mejora de la gestión con una política de contención de gastos. Como razones a la bajada de público, explicó las coincidencias de partidos del Athletic, la llegada de José Tomás a la Semana Grande de San Sebastián y la ausencia de Roca Rey en el serial vasco. En resumen, de los 52.000 euros de pérdidas en 2015 se ha pasado a los 4.600 euros de beneficio.